Incidente OVNI de Colares (Brasil)


 En el año 1977 en la isla de Colares (Brasil), ubicada en la desembocadura del río Amazonas, los pobladores empezaron a reportar una gran cantidad de avistamientos de luces .... Poco a poco estas luces desconocidas entraban cada vez más en contacto con los residentes de la zona, llegándose a conocer reportes de luces que los “visitaban” por las noches, atravesando los techos de sus casas lo que ocasionó marcas de quemaduras que cicatrizaban a los diez minutos de ser producidas, heridas de pinchazos, extracción de sangre, y al menos dos muertes y más de ochenta heridos.

La conmoción a la que dio lugar el incidente entre los habitantes de la isla, llevó a que la Fuerza Aérea Brasileña enviara un equipo de investigación, bajo el mando del Capitán Uyrange Bolivar de Hollanda Lima. El nombre de esta operación fue ... "Operación Platillo".  Tras unos meses de investigación, se ordenó la interrupción brusca de las mismas y las fotos, películas y documentos fueron clasificados como alto secreto. 


Pero veamos un poco más acerca de este extraño caso ...

Una de las personas que tuvo contacto con las víctimas de estos "avistamientos" fue la Dra. 
Wellaide Cecim Carvalho. Según ella, las personas afectadas, sobre todo mujeres, tenían quemaduras en forma de líneas largas, rectas y extensas. Existían siempre dos orificios paralelos, como si dos agujas, hubiesen penetrado el cuerpo. La necrosis de las quemaduras de las personas era inmediata, las marcas causadas por las quemaduras se volvían negras inmediatamente, como si se tratasen de quemaduras de al menos diez días, a pesar que algunas no hacían ni diez minutos que se habían producido. Dos de los casos tratados por la Dra. Wellaide terminaron en muerte, y según reportaron los forenses del Hospital de Belem el origen era desconocido.

Según declaraciones de la propia Wellaide,  ... "no dejaba de llegar gente y estaba empezando a no saber qué hacer, pues estaba desbordada, no sabía si se trataba de un caso de delirio colectivo, pero cada vez tenía más casos" ....  Aunque al principio esta doctora se mostraba escéptica sobre este fenómeno, posteriormente sería testigo de uno de estos fenómenos. Sería sobre las 6 de la tarde, cuando Carbalho volvía a su casa después de su turno en el centro médico cuando, según declaraciones de la propia doctora, pasó lo siguiente: "miré hacia arriba, lo que tanto había negado, eso en lo que no creía y estaba convencida que se trataba del producto del delirio, de la histeria colectiva o inventadas por la gente, para llamar la atención, estaba delante de mí. Era un objeto con una altura similar a un edificio de diez pisos". El objeto tenía una forma cilíndrica, "tenía un color, que no era ni el del acero inoxidable, ni el de la plata ni el de nada parecido, tenía un color muy extraño y se movía con movimientos elípticos, se dirigía directamente a mi cabeza, y luego volvía hacia atrás, finalmente giró hacia la bahía y desapareció en el horizonte".

La misma Dra. Wellaide relata haber recibido presiones por parte de los militares: "Fui obligada por la Fuerza Aérea Brasileña a convencer a los lugareños de que las luces que los atacaban eran alucinaciones colectivas y que lo que ellos habían visto no había ocurrido nunca".


Pero, eran realmente alucinaciones? Acaso se trataba de un caso de "histeria colectiva"?

Durante la larga investigación realizada por personal de la Fuerza Aérea liderada por el comandante Hollanda, se logró captar y reunir material de alta importancia, como fotos de objetos luminosos en el cielo, bocetos de los avistamientos que mostraban claramente objetos en forma de platillos y las características de estos mismos, como también su ubicación. Pero dicho material fue declarado como confidencial y archivado por el Gobierno de Brasil. Inicialmente el comandante Uyrange Hollanda Lima se mostró altamente escéptico del tema y trataba de desmitificar todo el asunto de Colares; sin embargo el comandante fue testigo de varios hechos y hasta de un contacto del tercer tipo, lo cual surtió en él un efecto instantáneo de antiescepticismo.

Unos años después el ya retirado comandante Hollanda contactó al ufólogo brasileño Ademar Gevaerd, editor de UFO Magazine Brasil, y se reunieron. Dicha entrevista tuvo como objetivo entregar la verdad de los hechos ocurridos en Colares. Hollanda entregó su versión de los hechos, contando claramente los avistamientos de luces de los cuales había sido testigo pero también contó que había tenido junto a su compañero
 un fugaz contacto con uno de los tripulantes de los OVNIs. Según relató, el tripulante bajó de su nave y se puso delante de los dos militares, los miró en silencio a los ojos, y luego retornó a su nave aérea. 


Hollanda mencionó que cuando hizo el reporte militar acerca de este contacto con el ser humanoide, la Fuerza Aérea Brasileña, dio por terminada inmediatamente la Operación Prato, y guardó los archivos de la operación iniciando un prolongado silencio oficial. 
 
Tiempo después de hacer estas polémicas declaraciones, Hollanda fue encontrado muerto (ahorcado) en la habitación de su casa en Cabo Frío. Muchos sospechan que fue “silenciado”, otros que sufría de una gran depresión por la campaña en su contra, lo que lo llevó a quitarse la vida. 

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