El incidente OVNI de Kecksburg (EEUU)


El incidente OVNI de Kecksburg ocurrió el 9 de diciembre de 1965 en Pennsylvania, al noreste de los Estados Unidos. Un gran bola de fuego fue vista por miles de personas en por lo menos seis estados de los EE.UU. y en la provincia canadiense de Ontario.


La prensa asumió que se trataba de un meteoro, y así lo informó en esos días .... Sin embargo, varios testigos oculares de la pequeña villa de Kecksburg, ubicada a unos 50 km al sudeste de la ciudad de Pittsburgh, afirmaron que algo se había estrellado en los bosques cercanos.

Pero indaguemos un poco más acerca de este misterioso caso ...

Minutos antes de las cinco de la tarde, en torno a las 4:30 p.m. hora local, una gran bola de fuego surcó los cielos sobre la región de los Grandes Lagos, entrando en la atmósfera a una velocidad calculada de 1.600 km/h. y dejando tras de sí una estela de humo que permaneció por espacio de unos 20 minutos suspendido en el aire, posibilitando su captación fotográfica. 


Testimonios ... 

El reportero Robert Gatty, del Tribune-Review, entrevistó a un muchacho de ocho años que vio al objeto cuando caía en el bosque y a su madre, la señora Arnold Kalp, que avistó una columna de humo azul y alertó a las autoridades. En la noticia que él mismo publicó el día 10 de diciembre se podía leer lo siguiente: “Objeto no identificado desencadena una investigación cerca de Kecksburg”. Pero no pudo decir mucho más; y es que según explicaba en su reportaje, el ejército había dado la orden de negarle el paso al lugar del impacto.

Uno de los testimonios más relevantes sin duda alguna fue el aportado por Bill Bulebush, un camionero que describió cómo mientras circulaba por la carretera había escuchado en la radio a unos tipos de Ohio comentando que habían visto "esa cosa yendo también hacia el este" y preguntándose qué podría ser. "De pronto escuché un sonido semejante a un siseo. Levanté la mirada y lo vi volar sobre mí mientras chisporroteaba". Bulebush tuvo oportunidad de bajarse del vehículo para observarlo mejor y lo describió como una gran bola de fuego en el cielo que se dirigía hacia la montaña para luego retroceder un buen trecho cambiando de dirección hacia Kecksburg. 

Según su testimonio, el objeto terminó por precipitarse a tierra chocando en su descenso contra las copas de los árboles. El camionero tuvo la oportunidad de observarlo por espacio de unos 15 o 20 minutos .....  "Lo vi a unos 3 o 4 metros. Tenía la forma de una bellota enorme, su color era de un naranja brillante, se podía ver el anillo que tenía detrás, que parecía escritura egipcia, no tenía ventanas ni junturas, ni marcas de remaches, parecía que era de una sola pieza".

Otro de los testigos fue el periodista John Murphy. Al poco de producirse el incidente su oficina recibió llamadas de los militares solicitándoles indicaciones de cómo acceder al pueblo, y qué información sabían de lo sucedido. Ante la avalancha de testigos que alertaban de que algo había sucedido, Murphy se presentó de los primeros en el lugar. Allí realizó una intensa labor periodística, entrevistando a testigos y grabando sus testimonios. También logró realizar varias fotografías del extraño objeto que había caído en la zona.


Murphy editó un reportaje radiado, llamado "Object in the Woods", incluyendo todo el material obtenido y añadiendo sus propias teorías y comentarios sobre el asunto. Sin embargo, la pieza nunca llegó a ser emitida en su formato original porque según su ayudante administrativa, poco antes de su emisión se presentaron unos oficiales del gobierno vestidos con trajes negros. Tras hablar con él, requisaron tanto las cintas como las fotografías que tomó aquella jornada. Tras esta visita, Murphy emitió una versión totalmente distinta en la que ni siquiera mencionó el objeto en cuestión y abandonando, desde aquel momento, todo interés por el asunto. También me resulta muy curioso el hecho de que Murphy perdiese la vida en febrero de 1969 al ser atropellado mortalmente por un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga. ¿Acaso fue Murphy "suicidado" por saber demasiado?

Los militares ...

Poco después de que el objeto cayese en Kecksburg la gente comenzó a llegar en sus automóviles a las inmediaciones del lugar exacto donde había tenido lugar el accidente. En aquellos primeros instantes se encontraron ya con un amplio despliegue del Ejército coordinado por la Policía Estatal y los bomberos. Algo nunca antes visto, con cientos de soldados peinando el terreno y helicópteros militares sobrevolando la zona. El acceso quedó inmediatamente prohibido a todo personal civil. 

Las declaraciones de los militares fueron claras ... Allí no se había visto nada y tampoco se había encontrado nada, algo que contradecía los testimonios de los testigos. 


Algunas personas han creído durante mucho tiempo que el objeto estrellado de Kecksburg era el Cosmos 96, una sonda espacial rusa que se adentró en los cielos de Canadá a las 03.18 horas de la madrugada del mismo día del incidente. Pero, realmente fue esta sonda?

Investigaciones posteriores ... 

En el año 2003 un canal estadounidense dedicado a la ciencia-ficción, Sci-Fi Channel, realizó un documental tratando de desarrollar un estudio de carácter científico de la zona de impacto, así como del material disponible relacionado con el incidente.

Las conclusiones a las que se llegaron fueron las siguientes:

Por un lado, la evidencia constatada sobre el terreno partió del experto en geoarqueología J. Steven Kite, que demostró la ausencia de signos característicos asociados a lo que correspondería con un impacto modelo de un meteorito o satélite a altas velocidades. De haber sido esa la causa, como sostienen algunos astrónomos, la destrucción tanto de la forma natural del terreno como de la vegetación de la zona habrían sido muy claros.

En segundo lugar, es necesario hablar del descubrimiento realizado por el profesor de ingeniería forestal Ray R. Hicks con la identificación in situ, mediante análisis de muestras dendrocronológicas, de una extraña reducción en los anillos de crecimiento de algunos árboles a lo largo del sendero que recorrió el objeto al impactar de forma moderada con el suelo. Una anomalía que no afectaba al resto de la arboleda circundante y que pudo ser fechada -y esto es lo más interesante- precisamente en ese mismo año de 1965. El extraño efecto se produjo sobre una parte muy concreta de la vegetación, la más próxima al artefacto que, según parece, acabó en este lugar emitiendo algún tipo de radiación que desconocemos pero cuyas huellas biológicas quedaban así demostradas. La hipótesis de que el incidente pudiera haber tenido algún origen natural, climático o ambiental -como una sequía- quedaba así descartada científicamente por lo específico del terreno afectado.


Además, el canal Sci-Fi contó con la colaboración de una plataforma denominada Coalición para la Libertad de la Información, impulsada entre otros por el que fuera antiguo jefe de gabinete de la Casa Blanca durante el mandato del Presidente Clinton, que eventualmente acabaría entrando en un litigio con la NASA por considerar que, a su juicio, la Agencia Espacial oculta información sensible relacionada con este incidente ufológico y con otros casos similares.

Estas presiones sobre la administración posibilitaron, en noviembre de 2003, la desclasificación de unas cuantas páginas de documentos sobre el caso que no aportaron nada revelador. Dentro del denominado Proyecto Libro Azul (Blue Book Project) de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos sí se señala, sin embargo, que un equipo compuesto por unos pocos militares se habrían encargado de investigar desde una estación radar cercana a Pittsburgh el impacto de un posible meteoro en Elyra. Oficialmente no se encontró nada.

Sin embargo, en diciembre del año 2005, y coincidiendo con el 40 aniversario del incidente, la NASA sorprendía con un comunicado. David Steitz, portavoz de la agencia por aquel entonces, declaró que, en efecto, sí se habían encontrado unos restos en Kecksburg. Se habló entonces de unos fragmentos que correspondían, al parecer, a restos metálicos de un satélite soviético que había reingresado a la atmósfera aquel día, en concreto, y según un informe elaborado en 1991 por el Comando Espacial de los Estados Unidos, de la sonda soviética Cosmos 96.

Curiosamente, la NASA también aprovechó en 2005 para hacer público un hecho desconcertante: los documentos relativos al supuesto hallazgo habrían sido traspapelados, extraviados de sus archivos o destruidos a lo largo de la década de los 90 por un descuido. Dos años después la agencia espacial se vio obligada, por dictamen de un tribunal federal, a buscar toda la documentación relativa a este caso que tuvieran custodiada. Las labores no llegaron a buen puerto porque los propios responsables de NASA, durante la audiencia ante el juez, admitieron que faltaban al menos un par de cajas que contenían material y archivos de la época del incidente de Kecksburg.

Sea lo que fuere lo sucedido aquel 9 de diciembre de 1965, lo que sí está claro es que el secreto y el misterio sobre lo que ocurrió en Kecksburg perdura medio siglo después. 

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