Sacsayhuamán ( I Parte)


Sacsayhuamán es una "supuesta" fortaleza ceremonial ubicada a 2 kilómetros al norte de la ciudad del Cusco, emplazada en un valle entre las montañas de Ausangate, Pachatusán y Cinca, y bañado por el río Tullumayo.

Al igual que muchas edificaciones de este tipo, y al igual que Göbekli Tepe, esta obra representa un trabajo de cantería inexplicable. Hasta ahora, ningún estudioso ha presentado pruebas suficientes de cómo fue construido Sacsayhuamán y, sobre todo, de cuál fue su función. Nadie sabe tampoco cuándo fue edificado en realidad, aunque recientemente la arqueología oficial sugiere que los indígenas de la cultura Killke pudieron haber erigido la imponente estructura en el 1100 d.C. 


De todos modos, el dato sobre la cultura Killke, ofrecido por un equipo de arqueólogos en el 2008, contrasta con la información clásica etno-histórica que reconocía a los incas como los constructores de Sacsayhuamán a partir de 1438 d.C., durante el reino de Pachacutec. Es decir, comenzaría a construirse en el siglo XV por orden del Inka Pachacútec y fue concluida a finales del S. XVI por Huayna Capac. Pero algunas piezas no encajan en esta cronología, por lo que no todos los investigadores están de acuerdo con la misma.


Su función ...

El monumento es para algunos la representación de la cabeza de un puma, para otros una fortaleza para defender a Cusco y para otros un centro ceremonial ... El caso es que, Sacsayhuamán está construida por grandes y aterciopelados bloques de hasta 9 metros de alto y 200 toneladas de peso, que han desconcertado a especialistas y aficionados desde hace décadas, pero hay algo que se siguen preguntando los arqueólogos y es por qué los antiguos incas cincelaron piedras de tan enorme y dispar tamaño, y cómo los trasladaron hasta lugares que parecen imposibles para luego encajarlas con una precisión inimaginable.



Según algunos investigadores, los antiguos habitantes del altiplano dominaban algunas técnicas de alquimia que permitían justamente modelar la roca a su gusto para volverla luego otra vez durísima.

... En un programa del gran Jiménez del Oso en 1983, se daba cuenta de un hecho insólito. El investigador entrevistaba a un extraño personaje, el padre Jorge Lira, autor de infinidad de libros y artículos y, sobre todo, del primer diccionario del quechua al castellano, que vivía en un pueblito cercano al Cusco hasta donde se dirigió Jiménez del Oso, para entrevistarlo sobre la inquietante afirmación de una planta que contenía sustancias que ablandaban la piedra.

Ya las leyendas de muchos pueblos precolombinos peruanos aseguran que los dioses les habían hecho dos regalos a los nativos para que pudiesen levantar colosales obras arquitectónicas como Sacsayhuamán o Machu Picchu, entre otros.


Dichos regalos, según el padre Lira, habrían sido, en primer lugar, la hoja de la coca, un poderoso anestésico que permitía a los obreros resistir el dolor y el agotamiento físico, y el segundo, habría sido otra planta, de increíbles propiedades que, mezclada con diversos componentes, convertía las rocas más duras en una sustancia pastosa y moldeable. Según el padre Lira y algunos investigadores, los antiguos habitantes del altiplano dominaban algunas técnicas de alquimia que permitían justamente modelar la roca a gusto para volverla luego otra vez durísima. 

No obstante, a pesar de sus experimentos en los que consiguió ablandar la piedra gracias a esta planta, mezclada con diversos componentes, parece que el sacerdote no logró endurecerla de nuevo. Pero a pesar de ese parcial fracaso, el padre Lira sí logró demostrar que la técnica del ablandamiento era posible. Lamentablemente, sus experimentos no se apoyaron en pruebas científicas y nunca fueron publicados en medios oficiales, por lo que toda la historia permaneció siempre tras un velo de misterio.


El traslado de las piedras ...

Aunque se admita que los antiguos constructores de Sacsayhuamán lograron labrar o moldear los pedruscos de manera que encajaran entre sí, queda aún el enigma de cómo pudieron levantar piedras de decenas de toneladas de peso para ponerlas unas encima de otras.

Para mover una tonelada de piedra, se necesitan unos 15 hombres, así que para mover piedras de 200 toneladas, se necesitaría sólo para ese bloque, más de 5.000 hombres. No tiene sentido. 

¿Cómo se puede conseguir coordinar a tantas personas, tanto en espacio como en la ejecución del trabajo, y sólo para mover una roca?. La forma en que han sido colocadas unas con otras, recuerda mucho a la disposición de las piedras en las pirámides de Egipto, con la diferencia que las piedras de Cusco, parecen formar un rompecabezas, para que encajaran unas con otras perfectamente.


Los bloques pétreos empleados en el primer muro o inferior son los de mayor volumen, existe uno que tiene una altura de 8.5 m. y pesa unas 190 toneladas métricas; la presencia de esos bloques hace que los muros sean clasificados como arquitectura ciclópea o megalítica.

Algunos creen que los tres bastiones representan los tres niveles del mundo religioso andino, empezando de abajo el Ukju Pacha, el Kay Pacha al medio y el Hanan Pacha en la parte superior, niveles que además se identifican con sus tres animales sagrados: el Amaru o Mach'aqway (serpiente), el Puma y el Kuntur (cóndor andino).


Por la forma zigzagueante de los muros, muchos aducen además que representan al Dios Illapa que se constituye de tres elementos: el rayo, el trueno y el relámpago. Es posible que todos los elementos anteriores relacionados a su religión no sean excluyentes, al encontrarse interrelaciones divinas y con el conocimiento que "tres" fue un número cabalístico entre los Quechuas.

Los célebres muros megalíticos en forma de zigzag que forman los límites de la colina hacia el norte y hacia el este son todavía hoy el rasgo más conocido del conjunto (Lee 1986). No llegaron a ser completados y se hallaban todavía en construcción a la llegada de los españoles (Protzen 1987-89). Son tres muros que presentan una sección similar: su parte inferior (1-2 m) funcionaba como muro de contención mientras que el resto de su alzado era un grueso muro exento de varios metros de altura con un paso de ronda en su parte más alta. Tres caminos diferentes atravesaban los muros.


Sin embargo, fueron construidas quince puertas, muchas más de las necesarias para permitir su paso. Garcilaso (2004 [1609]: 485) cita los nombre de algunas de ellas y recuerda que cada puerta se cerraba con un bloque levadizo. Una reciente excavación arqueológica realizada en el Cusco (Calle Suecia) ha descubierto el basamento de una puerta asociada con varios muros de contención en zigzag similar a los de Saqsaywaman (Farrington 2010: 93). Estas puertas estaban cubiertas con grandes dinteles monolíticos proporcionados a la dimensión de los bloques utilizados en la construcción de los muros.



Sacsayhuamán está dividida en diferentes sectores: Sacsayhuaman, Rodadero, Trono del Inca, Warmi K’ajchana, Baño del Inca, Anfiteatros, Chincana y Bases de Torreones, entre otros.


En la zona al sur de los muros están las bases de lo que fueron probablemente tres grandes torres: Muyucmarca, Sallacmarca y Paucarmarca. Mientras que la primera tiene base circular, las últimas dos la tienen rectangular.


La Muyucmarca tenía unos 12 metros de altura y una base con un diámetro de 22 metros. En sus Comentarios Reales, el Inca Garcilaso de la Vega describe a Muyucmarca como una torre que servía como depósito de agua y que estaba conectada a las otras dos por túneles subterráneos.

Se narra que en la batalla de Sacsayhuamán, acaecida en 1536, el Inca Cahuide se lanzó al vacío desde la Muyucmarca, con el fin de no entregarse a los españoles.


Entre los objetos encontrados en este emblemático lugar, destacan dos pequeñas imágenes antropomorfas de oro en posición de ruego, según explicó el arqueólogo Sabino Quispe.

Además, entre otros objetos rituales encontrados figuran 18 objetos de metal y cuarzo, entre tupus (alfileres para la ropa), khuyas (cristales de cuarzo ahumado), cuarzos hialinos y otros accesorios religiosos. 

También fueron halladas miles de cuentas de distintos materiales, entre ellas 859 elaboradas a base de spondylus, una concha espinosa, material que tenía gran valor en tiempos precolombinos, y otras fabricadas con dientes humanos y de animales como monos y felinos. 


Sin conocer nuestro pasado, difícilmente podremos saber nuestro futuro. Necesitamos reconocer que somos productos de la historia, de la herencia que hemos recibido de nuestros antepasados ... pero... ¿Quiénes fueron nuestros ancestros? Cuál es la verdadera historia?


1 comentario:

  1. bueno, realmente el comentario se ajusta mucho a lo que sostenia cuando estuve alli en el 2012.

    ResponderEliminar