Pinturas rupestres de Yamón


El sitio arqueológico de Yamón está ubicado en el distrito del mismo nombre, provincia de Utcubamba, región del Amazonas, en el margen derecho del río Marañón, a 1159,55 msnm. El acceso al sitio arqueológico se realiza desde el pueblo de Yamón, a través de un camino que cruza algunas parcelas agrícolas. Desde el abrigo natural donde se encuentran las primeras pinturas rupestres plasmadas en el techo de la roca, se observa una extraordinaria vista de paisaje, topografía cortada por el lecho del río Marañon con grandes montañas cubiertas de vegetación propias de la zona, lo que hace que este escenario sea bastante singular y atractivo.

Se dice que son las pinturas de este tipo más antiguas de la zona y tendrían una datación de aproximadamente 8 000 años de antigüedad.


Las pinturas rupestres de esta área fueron visitadas por la arqueóloga Ruth Shady, famosas por sus investigaciones sobre Caral, su colega Arturo Ruiz Estrada y el lingüista Alfredo Torero, en compañía de especialistas del lugar por el año de 1996, en el que se descubrieron, en la primera visita la confluencia de arte rupestre de dos periodos distintos, distinguibles a partir del grado de deterioro de unos en comparación con los otros y por los motivos observados.

Esta galería paleolítica está dividida en 4 paredes bien diferenciadas ... En la primera podemos observar unas 20 figuras humanas, en la segunda pared podemos observar grupos de camélidos y actividades de caza. En la tercera pared, observamos distintas figuras geométricas, pero la que sin duda se lleva la palma es la cuarta pared ... Ésta nos muestra una representación que según los arqueólogos y la historia oficial no es posible; podemos ver a un grupo de cazadores rodeando a un dinosaurio de los llamados saurópodos o de cuello largo. 


Algunos sostienen que este mamífero prehistórico ya estaría extinto o no es conocido por nosotros, otros en cambio aseguramos que el hombre en cierta época de la historia sí convivió con estos seres, pero claro, reconocer algo así nos haría reescribir la historia tal y como la conocemos. Sea como fuere, no deja de ser un hecho muy curioso, ya que podemos observar pinturas similares en otros lugares del planeta.



Se puede observar que estas pinturas prima el uso de colores como el amarillo, el blanco, rojo oscuro y un rojo similar al color de los ladrillos. Como el escenario en el que se encuentran estas pinturas es uno en el que han pasado distintas culturas por varios periodos es significativo observar que en algunos casos se encuentran imágenes superpuestas a otras en las que aún se puede distinguir a los diferentes hombres y épocas en que fueron hechas. Es importante reconocer la presencia de pinturas de periodos más próximos, como las hechas por los hombres Chachapoyas que estuvieran por la zona entre los años 1100 y 1300 d.C., aunque son de mayor atractivo aquellas de datación más prolongada.


Y hay otra curiosidad que vale la pena mencionar ... Si nos fijamos en la parte superior de la tercera imagen, veremos una escena erótica entre un hombre y una mujer con la típica deformidad craneal que los propios indígenas del Perú se realizaban, como se pueden apreciar en estos cráneos de la imagen de abajo.


Sea como sea, esta pintura rupestre junto con las piedras de Ica de Perú,o incluso las figuras de Acámbaro son pruebas reales de que alguna vez, hombres y dinosaurios convivieron. Esto nos haría cuestionar, ¿Hasta qué punto son válidas las teorías científicas que niegan que hombres y dinosaurios convivieran? Obviamente la comunidad científica no hace mucha publicidad a este tipo de hallazgos, los cuales prefiere negar con el fin de que el dogma científico mantenga su vigencia.

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