Pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco


Situada en la reserva de El Vizcaíno (Baja California), la sierra de San Francisco fue entre el siglo I a.C. y el siglo XIV d.C. el lugar de asentamiento de un pueblo, hoy desaparecido, que nos ha legado uno de los conjuntos más notables de pinturas rupestres del mundo. Mantenidos en un admirable estado de conservación gracias a la sequedad del clima y el difícil acceso del sitio, estos conjuntos representan seres humanos y numerosas especies animales, así como la relación del hombre con su entorno. 


Exponentes de una cultura sumamente refinada, las pinturas constituyen por su composición, dimensiones, precisión de trazos, variedad de colores y, sobre todo, por su abundancia, un testimonio excepcional de una tradición artística única en su género.


Los autores de estas pinturas rupestres fueron los cochimíes, grupo perteneciente a la importante etnia nómada yumana. De este pueblo, que procedía del norte y desapareció rápido tras el contacto con los españoles, se sabía muy poco y sólo el estudio de estas pinturas ha permitido conocer sus hábitos alimentarios, la sociedad y religión. 


Junto con la sierra Guadalupe expertos de esta dependencia federal han registrado 1.150 lugares con pinturas rupestres y/o petrograbados de importancia arqueológica ... El estudio arqueológico ha revelado gran número de objetos. La mayoría data de un período que abarca desde el siglo I a.C hasta el XIV d.C, aunque se ha hallado un trozo de tela con una antigüedad de más de 3000 años.






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