Labraunda


En la Antigüedad, Labraunda fue una ciudad griega de Asia Menor situada en las montañas cercanas a la costa de Caria, cerca de la población moderna turca de Beypınar. Era sagrada para carios y licios.  
Era el centro religioso de Milasa y lugar de peregrinaje para toda Caria, desde el siglo V al siglo IV a. C. Milasa y Labraunda estaban unidas por una vía sagrada.


Se sabe por Herodoto que Labraunda existía ya en el siglo VI a C, y que su poco accesible emplazamiento entre las montañas era utilizado como escondrijo: "A poco, cuando aparecieron los persas, y cruzaron el Meandro, se encontraron con ellos los carios (...). De lo persas cayeron hasta dos mil, de los carios hasta diez mil. Los fugitivos se refugiaron en Labranda, en el santuario de Zeus Guerrero, un vasto bosque sagrado de plátanos (...). Refugiados allí deliberaban cómo podrían salvarse, si les iría mejor entregándose a los persas o abandonando toda el Asia Menor." (Herodoto, Historia, V, 119).


Plinio el Viejo hizo una curiosa reseña: «En la fuente de Júpiter Labrandeo, las anguilas comen en la mano y llevan pendientes en las orejas». Esto sugiere que allí había un oráculo visitado, por las anguilas, que según los que se les ofrecía de comida, acudían, o no, a comer. A lo largo de vía sagrada que llevaba de Milasa a Labraunda, los recintos de las fuentes eran usados por los peregrinos como abrigo y protección .... Esto nos sugiere que Labraunda era un centro religioso importante para las gentes de la llanura, una especie de meta de peregrinación, y fue probablemente sede de un oráculo. En el periodo helenístico fue declarada libre por Antioco. El lugar todavía tenía habitantes en la época bizantina, hasta llegar poco a poco a quedar completamente despoblado.


Edificios ....

Destacan al oeste tres severos edificios de planta rectangular y buen aparejo de sillares. Son los llamados Andron A, B y C. Un andron era una gran sala de banquetes, donde se congregaban los hombres prominentes de la ciudad, con ocasión de las festividades religiosas. El Andron A se conserva muy entero pese a estar datado en una fecha tan temprana como el siglo IV a.C: llaman la atención las ventanas perforadas en sus muros, un rasgo inusual en la arquitectura de aquella época.

Ascendiendo por escalinatas de piedra a un aterrazamiento superior del casco urbano, se pueden contemplar los restos a nivel de base del Templo de Zeus Stratios (el Zeus Guerrero mencionado por Herodoto), flanqueado por dos terrazas. Era un templo períptero de 8 x 6 columnas, con los consabidos pronaos, cella y opisthodomos, éste último con dos columnas in antis. 


Fue fundado en el siglo V a C y reconstruido por Idrieos, hermano de Artemisia, en el IV a C. Mausolo lo dotó de un gran pórtico en la terraza oriental, frente a la entrada. Los tambores inferiores de las columnas han sido relevantados sobre el suelo, pero no ocupan los emplazamientos originales.

Si seguimos trepando monte arriba, nos encontraremos a media altura, en un recodo del accidentado terreno, con la llamada Tumba de Idrieos. 


Se trata de un mausoleo muy bien conservado, prácticamente entero, que debió servir de sepultura a algún personaje importante. Por un vestíbulo se penetra en una cámara sepulcral, cuyo techo es una bóveda curvilínea tallada en roca. Albergaba cinco sarcófagos, de los que sólo quedan tres in situ.

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