Templo de Debod


El Templo de Debod es un edificio del antiguo Egipto localizado actualmente en Madrid (España). El Templo fue un regalo de Egipto a España en 1968 en compensación por la ayuda española tras el llamamiento internacional realizado por la Unesco para salvar los templos de Nubia, principalmente el de Abu Simbel, en peligro de desaparición debido a la construcción de la presa de Asuán. 

Tiene una antigüedad de unos 2200 años. Su núcleo más antiguo fue quizás erigido bajo el faraón Ptolomeo IV Filópator, y decorado posteriormente por el rey nubio Adikhalamani de Meroe hacia 200-180 a. C., siendo dedicado a Amón de Debod e Isis, aunque a decir verdad la mayoría de los investigadores piensa que su erección fue obra de Adikhalamani, interviniendo posteriormente Ptolomeo IV en él. Posee importantes añadidos de época ptolemaica y romano-imperial (del siglo I a. C. al II d. C.).


El desmontaje del Templo de Debod fue realizado por un equipo del Servicio de Antigüedades Egipcias, en colaboración con una misión polaca. Tras su desmontaje se realizaron dos campañas de excavación durante los veranos de 1960 y 1961.

No todos los elementos arquitectónicos pudieron ser recuperados. Los bloques de arranque de los cimientos del templo fueron abandonados in situ, así como los restos de la terraza/embarcadero y la calzada de acceso.

Los sillares del templo fueron depositados en la Isla de Elefantina, frente a Asuán. Allí alineados junto a los de otros templos permanecieron durante diez años a la espera de partir a su destino definitivo.

Los sillares fueron trasladados en barcazas Nilo abajo hasta Alejandría, donde se embarcaron en el carguero "Benisa", que zarpó el 6 de junio de 1969 rumbo a Valencia. Entre el 20 y el 28 de junio noventa camiones trasladaron las 1350 cajas que contenían las piedras del templo hasta Madrid, donde fueron depositadas en el solar del antiguo Cuartel de la Montaña, en la Montaña del Príncipe Pío.


La instalación del templo se efectuó en dos fases. En la primera, iniciada en octubre de 1970 y terminada en diciembre de ese mismo año, se montaron los bloques originales del templo y sus dos portales. Además, se diseñaron y plantaron los jardines que rodean el monumento. En 1971 se determinó reconstruir las partes perdidas del templo, especialmente el vestíbulo y la fachada principal, para asegura la conservación de los relieves del vestíbulo y en general, de todas las estancias internas. Por la misma razón se decidió cubrir la terraza, evitando la entrada de agua al interior del edificio. Los trabajos prácticamente quedaron finalizados en junio de ese año. Sin embargo, todavía pasaría un año hasta que, el 20 de julio de 1972, fue inaugurado oficialmente. Una semana más tarde el público finalmente pudo disfrutar visitando un templo egipcio en Madrid.

Hoy en día el Templo de Debod conserva aproximadamente la misma orientación que en su lugar de origen, de este a oeste.


- La construcción del Templo ...

En el Reino Nuevo debió existir allí un pequeño santuario dedicado a Amón. Quizás a este monumento, del que sólo conocemos dos fragmentos con el nombre del faraón Seti II, se deba el nombre de la villa: Ta Hut, "la ciudad del templo", del que parece derivar el actual nombre de Debod.

Sobre los restos de ese antiguo santuario, el rey Adijalamani de Meroe construyó, a principios del siglo II antes de Cristo, una pequeña capilla dedicada a los dioses Amón de Debod e Isis de Filé. Adijalamani, como años antes había hecho su predecesor Arqamani, aprovechó la rebelión del sur de Egipto contra Ptolomeo IV, para extender su control político hasta la Primera Catarata. Arqamani y Adijalamani construyeron varios templos en localidades de la Baja Nubia, incluida la isla de Filé.

La capilla construida por Adijalamani constituye el núcleo original del templo de Debod. En sus paredes, decoradas con escenas, se nos muestra a este rey meroíta realizando ofrendas a los dioses egipcios.

Antiguamente la capilla presentaba un aspecto muy distinto al actual, ya que sus paredes y techo estaban pintados. Los restos de color se perdieron definitivamente en el siglo XX tras su larga inmersión bajo las aguas del lago de Asuán.

Sofocada la revuelta en el sur de Egipto, los reyes Ptolomeo VI y su sucesor, Ptolomeo VIII, retomaron el control de la Baja Nubia. En Debod, estos monarcas ampliaron el primitivo santuario construido por Adijalamani, dotándolo de nuevas capillas, una terraza y un pilono. La pequeña capilla original dió paso a un pequeño, pero completo, templo egipcio. Ptolomeo VIII consagró un sagrario monolítico o naos para guardar la estatua de la diosa Isis que desapareció en el siglo XIX. Un segundo sagrario, dedicado a Amón de Debod, fue mandado construir por Ptolomeo XII y todavía hoy se conserva en su capilla.

Tras la victoria sobre Marco Antonio y la reina Cleopatra, Roma conquistó Egipto en el año 30 antes de Cristo. En ese periodo el vestíbulo del templo de Debod  y la fachada principal fueron decorados con escenas en las que aparece representado el emperador romano Augusto. También en época romana fueron construidos dos pilonos, una vía procesional y una terraza en el Nilo, así como una capilla, que se ha interpretado como un mammisi.

En el año 635, los templos de Filé fueron clausurados al culto pagano. Los pequeños templos de la Baja Nubia vinculados a la diosa Isis, entre ellos Debod, fueron cerrados y abandonados. Nubia desapareció para el mundo occidental hasta que, doce siglos después, viajeros y aventureros europeos redescubrieron sus antiguos monumentos.


- El edificio y sus salas ...
  • Capilla de Adijalamani o de los relieves
Es el núcleo arquitectónico del santuario, la parte más antigua conservada del templo, que se encuentra en un estado de conservación aceptable; está decorada con escenas que representan al rey adorando a los dioses y ofreciendo sacrificios. Son motivos relacionados con el culto regio a los dioses de la zona y a los vinculados a la monarquía sagrada. 

Esta capilla está consagrada, desde sus comienzos, al dios Amón de Debod, que recibe culto junto a otras divinidades (Isis, Hathor, Osiris, Horus, Apset, Mut, Satis, Anukis, Horajty ...) Imhotep ocupa un lugar destacado en el acceso. 

  • Mammisi
La palabra mammisi es de origen copto y significa «lugar de nacimiento». Hace alusión a la sala donde la diosa venerada en el templo daba a luz, celebrándose en dicho lugar el «misterio del nacimiento divino».

Isis, como sabemos, es la gran Diosa Madre: madre de Horus. Es la antecesora de muchas otras diosas madre o figuras como la Virgen María. Y aquí es donde cobra protagonismo este apéndice cúbico al sur del templo: el mammisi. 
Si hacemos caso a algunas teorías, éste sería el lugar donde Isis dio a luz a Horus. En un paralelismo con el Cristianismo, ¿podría ser este el famoso Portal de Belén?. 

La Capilla de Mammisi es de época romana aunque, y como excepción en este tipo de capillas, se encuentra integrada en el templo. No posee decorado salvo un nicho que hay en el techo. Actualmente alberga un dintel del templo con una representación del disco solar alado. 
 En el muro sur se abre una claraboya a través de la cual entraría una luz indirecta que proporcionaría el ambiente necesario para las ceremonias que allí tuvieran lugar.

  • Vestíbulo o pronaos hipóstilo: con programa decorativo realizado por Augusto y Tiberio, hoy perdido en su mayor parte a causa del terremoto del siglo XIX y del ulterior robo de sillares.
  • Antesala del naos: sala de pequeñas dimensiones, redistribuye al visitante entre las tres capillas de cabecera. Es importante destacar que, en lo alto de esta antesala, a través de un vano abocinado, se recibía desde la terraza del templo la única iluminación cenital posible, que llegaba a la capilla central y a los naoi.
  • Sala de los naoi, o capilla central de cabecera: contiene el único naos que se conserva actualmente (hubo un segundo naos monolítico que desapareció en el siglo XIX). Esta capilla central, erigida en época ptolemaica tras la ampliación del templo, fue dedicada a Isis y a Amón de Debod.
Esta constituye una de las rarezas del templo de Debod. No es habitual en otros templos egipcios que en una misma estancia se depositen dos naos para albergar divinidades que, en principio, no poseían ninguna relación teológica entre sí.

Sin embargo, está documentada la existencia, en el santo de los santos, construido en época ptolemaica, de dos naos, uno dedicado a la diosa Isis por Ptolomeo VII, Evergetes II (hoy desaparecido), y otro, el que hoy existe en el templo, dedicado por Ptolomeo XI al dios Amon.

Además, el proyecto decorativo de los relieves de las paredes de la capilla de Adijalamani incluía también la representación de otras deidades que, aun no teniendo estatua divina en el templo, debían recibir culto en él, a través de sus imágenes esculpidas en las paredes.

Entre las mismas se encontraban Mut, Osiris, Horus (Harpócrates), Harendotes, Ra-Hor-Ajty, Hat-Hor, Neftis, Jenum, Satis, Anukis, Shu-Arhensnufis, Petensenis, Sejmet-Tefnut, Min, Upset, Uadyet y Nejebet.

  • Corredor sur: uno de sus muros (que en su día fue exterior) contiene un interesante reloj solar.
  • Capilla osiriaca: capilla-relicario de Osiris, en la terraza, junto a la escalera ritual de acceso. La capilla-relicario de Osiris es siempre, en los templos egipcios, una capilla techada, situada en la terraza del santuario. Y se construía techada precisamente porque el agua de la lluvia no era beneficiosa para el dios Osiris (al contrario que el agua del Nilo). Por este motivo, se cubría la estancia para evitar que el agua de la lluvia llegara a tocar la reliquia de Osiris que se custodiaba en esta sala.
  • Terraza: lugar donde tenían lugar importantes ceremonias solares, especialmente el Ritual de Año Nuevo (momento en el que tenía lugar la fusión del ka del dios Ra con el ka de las estatuas divinas del templo, que eran llevadas a esta terraza por los sacerdotes la noche anterior al Año Nuevo egipcio).
  • Capillas de la cabecera: flanqueando la capilla del naos se encuentran dos capillas anepígrafas, dedicadas presumiblemente a Osiris (capilla inferior sur) y Mahesa (capilla norte).
  • Uabet: lugar de purificación de los sacerdotes del templo (antes de acceder al resto del santuario), abre su puerta al vestíbulo.
  • Criptas: Debod es uno de los pocos templos ptolemaicos que tuvo criptas, abiertas a las capillas de la cabecera. La principal de ellas es la Cripta del Tesoro (que se abre a la Capilla de Mahesa), donde se guardaban las estatuas de los dioses hechas de materiales nobles. 
  • La otra cripta es probablemente el llamado Laboratorio, lugar donde se guardaban los perfumes de las divinidades; esta se abre a la Capilla inferior de Osiris.

El Sanatorio de Debod ...

El uso ritual de Debod debió implicar una cierta complejidad al albergar en su interior, junto a un destacado número de divinidades, la presencia de lo que podríamos llamar una especie de culto popular.

Es muy conocida la costumbre de época grecorromana de establecer «sanatorios» en los templos. Se trataba de lugares de peregrinación en los que los devotos creyentes buscaban la esperanza para la curación de sus enfermedades.

En el muro oeste de entrada en el interior de la capilla de Adijalamani, se puede observar, detrás del dios Horus y el dios Thot, haciendo las purificaciones rituales al soberano y a los oficiantes, dos representaciones del venerado Im-Hotep, el mítico médico, arquitecto y visir del rey Netchery-Jet (Dyeser), de la Dinastía III, que acabó siendo divinizado a partir de la Baja Época, cobrando entonces su culto un singular auge durante la época grecorromana y ante el cual debieron acudir en peregrinación los habitantes de las zonas circundantes al templo.

Sobre la figura de Im-Hotep se pueden leer oraciones propiciatorias para invocar la salvación física y espiritual de la mano del santo hombre. La existencia de estas inscripciones en Debod implica necesariamente la de un edificio de acogida para los peregrinos que debería estar edificado en las proximidades del templo, lo que propiamente sería «el sanatorio»

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