Minarete de Jam


El minarete de Jam es un alminar erigido en Afganistán y es uno de los exponentes más notables del arte islámico oriental. Mide 65 metros de altura y desde su base octogonal se suceden cuatro cilindros con un radio cada vez menor. El material principal usado es el ladrillo cocido y sobre él se dibujan distintas formas con estuco y azulejo de cristal, incluyendo bandas de escritura cúfica y naskh, principalmente con versos del Corán.

La primera sección se apoya sobre una base octogonal de nueve metros de diámetro, y culmina a 36,6 metros de altura en un balcón reforzado con vigas de madera del que queda tan poco en la actualidad que es difícil adivinar su aspecto original. Una doble escalera de caracol recorre su interior.


La segunda sección contiene seis plataformas de planta cuadrada y techo abovedado, unidas por tramos empinados de seis estrechos peldaños empotrados en el muro circular. Cada una de las plataformas, abierta por dos lados, se apoya en cuatro ménsulas en las esquinas, y su centro está atravesado por una tolva, la primera circular y las otras cinco, cuadradas. Esta sección también está rematada por un balcón. La torre está coronada por una linterna, formada por seis arcos que sostenían una cúpula, hoy desaparecida.

El minarete está completamente recubierto por una intrincada decoración en relieve de ladrillo, estuco y tejas vidriadas; en los lugares mejor conservados se puede apreciar el exquisito trabajo, semejante al encaje.


Por debajo del primer balcón, la decoración se organiza en tres bandas; de arriba abajo, la primera está formada por cuatro filas de motivos florales; la segunda, decorada con círculos, contiene la inscripción que indica la fecha de construcción del minarete, realizada con caligrafía cúfica en esmalte azul turquesa; la tercera es una cintura de dieciséis rosetones con decoración geométrica.

Bajo estas bandas, el minarete está dividido en ocho sectores, que se corresponden con los ocho lados de la base. Cada uno de ellos, decorado con altorrelieves geométricos, está rodeado por una estrecha banda de escritura cúfica. En estas orlas se reproduce un sura del Corán que habla sobre Mariam (la Virgen María) y los profetas Abraham e Isaac. Es decir, hace énfasis en lo que el judaísmo, el cristianismo y el islam tienen en común y no en las diferencias, como suele hacerse hoy, olvidando que estos tres monoteísmos comparten raíces en la noche del tiempo.


En los alrededores del minarete hay otras estructuras: los restos de un palacio, un cementerio judío, fortificaciones y un horno de cerámica.


El estudio del minarete por arqueólogos occidentales también llegó tarde por lo escarpado del territorio. Aunque Sir Thomas Holdich lo descubrió en 1886, el primer y casi único estudio en condiciones llegó en 1957 de manos francesas. Este equipo de arqueólogos franceses se encargó además de reforzar su base, en lo que ha sido su única rehabilitación hasta ahora. La invasión rusa interrumpió cualquier trabajo y la llegada de los talibanes y la guerra de 2001 en respuesta al 11S fue la puntilla para el minarete. 

La zona fue invadida por buscadores de tesoros, que horadaron los alrededores de la base octogonal. Esto, sumado a las riadas del Hari y el Jam, ha hecho que la verticalidad del minarete esté en entredicho.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada