El desconocido arte rupestre egipcio


Los grabados en roca de las diferentes dinastías del Antiguo Egipto, sus grandes monumentos y sus milenarias y sorprendentes pirámides son conocidos en todo el mundo, sin embargo poco se habla del arte rupestre descubierto en este país sumergido en el desierto.

Quizás el sitio más conocido del país es el de Wadi Sura ... La joya artística no sólo del Gilf Kebir sino de todo el Desierto Líbico es este hermoso valle de arenisca que siluetea sus rocas a capricho al igual que las derriba arrojando en el suelo arenoso bloques de varios metros. Geomorfológicamente es magnífico y sólo por ello merece la pena llegar a él, pero si por algo es más famoso es por contener un número elevado de cuevas y refugios prehistóricos (más de 35 descubiertos) con ejemplos magistrales de arte rupestre en esta parte del Sahara.


Cueva de los Nadadores ...

La cueva de los nadadores descubierta al azar por el explorador húngaro Almásy en su expedición de 1933 en la que buscaba el mítico Oasis de Zerzura es quizás el hito más perseguido por los viajeros que arriban a esta zona llamada Wadi Sura que significa “Valle de las imágenes” por razones evidentes. Su aparición en la película “El paciente inglés”, aunque con una recreación algo diferente, despertó la codicia de quienes sabiendo de su total desprotección (está totalmente abierta) no dudaron en dañar la cueva llevándose literalmente trozos de piedras y pared, destrozando uno de los hallazgos más importantes del arte prehistórico.


Contiene pictografías neolíticas (imágenes de arte rupestre) de gente nadando. Se estima que se crearon hace 10 000 años durante la época de la más reciente glaciación.
Almásy dedicó un capítulo de su libro El Sahara desconocido (1934) a esta cueva. En él, sugiere que las escenas de natación son descripciones reales de la vida en aquel tiempo y que un cambio climático había convertido aquel lugar en un desierto.


Cueva de las Bestias ... 

El abrigo fue descubierto en el año 2002 por los arqueólogos Massimo y Jacopo Foggini y Ahmed Mestikawi, razón por la que también es nombrado cueva Mestikawi-Foggini o cueva Foggini. En el año 2010 científicos de la universidad de Köln llevaron a cabo un exhaustivo registro del abrigo y denominaron el lugar cueva Wadi Sura II.


Este descubrimiento sacó a la luz una de las obras magistrales del neolítico con más de 5000 figuras, huellas de manos y pies (en negativo) en un abrigo rocoso que hace siete milenios se situaba a los pies de un lago ahora seco. Entonces siendo terreno fértil, las personas que allí vivieron recrearon con pinturas y grabados en la piedra infinidad de escenas de animales o seres humanos de distintas formas.


Las bestias son las protagonistas, muchas de las cuales han sufrido ataques de mutilación ya en tiempos prehistóricos. Rodeadas de seres humanos, destacan por su forma y su tamaño. Tienen una cola larga y un cuerpo de felino con patas en forma de pie humano o de animales. Aunque sin cabeza parecen devorar o escupir seres humanos. 
Algunas están envueltas en una suerte de red dorada.


El abrigo está sembrado de grupos de seres humanos bailando, flotando o nadando, no siempre relacionados con las bestias.



Área de Peter & Paul

Peter & Paul son dos montañas que desde el aire le recordaron a Almásy en 1932 las cúpulas de San Pedro del Vaticano y San Pablo de Londres. Situadas entre Jebel Uweinat y el Gilf Kebir, dejan a su alrededor uno de los paisajes más mayúsculos y marcianos de todo el desierto.
Allí hay una cueva prehistórica descubierta en 2007 por el maltés Mark Borda. En esta cueva se muestran las clásicas escenas de seres humanos y ganado, aunque con un detalle y un colorido intacto que parecía se hubiese hecho ayer mismo. Las personas llevan utensilios, se aprecia incluso la que podría parecer una casa, y una de las vacas está hecha con mayor minuciosidad que las demás.


Pero veamos más ....

En la siguiente roca de Gilf Kebir se pueden ver escenas de perros que atacan tres oryx (de la familia de antílopes) bajo el hombre que observa con los brazos abiertos.


En la siguiente pintura de Wadi Sura, en la parte de arriba a la izquierda, en color marrón, hay dos hombres arrodillados con las manos levantadas, uno frente al mítico ser de cuello alargado y orejas largas. En color desvanecido hay una fila de hombres pintados con dos colores, que al parecer llevan tocados de animal en la cabeza.


En Wadi el Obeyed, hay una forma de piedra caliza y acantilados. Ahí está la entrada a una cueva que apenas se puede ver en la siguiente foto, en la parte superior cerca de la sombra. En esta zona se pueden encontrar unas sorprendentes manos.


En la vecina zona de Wadi al Firaq, se observa una hermosa pintura de una vaca con tres bandas blancas, un collar, quizás?


Al sur de las pinturas rupestres de Wadi Sura está la mítica montaña Jebel Uwaynat, en cuya cima se encuentran las actuales fronteras de Egipto, Libia y Sudán. También en este lugar hay muchos sitios de pintura y grabados.


El Valle de Karkur Talh (Valle Acacia) corresponde a un lecho de un río en la base del Monte Uweinat (Uwaynat) entre las fronteras de Libia, Egipto y Sudán. Esta zona esconde muchísimas imágenes de leones, jirafas, avestruces, gacelas y vacas entre otras.



 
A modo de curiosidad, comentaré algo acerca de las manos encontradas en Wadi Sura II. Según reveló Emmanuelle Honoré, del Instituto McDonald de Investigaciones Arqueológicas, el equipo quedó conmocionado por la forma de las pequeñas manos. Era la primera vez que veían algo igual: "Eran mucho más pequeñas que las manos del bebé humano", explicó.

El antropólogo comparó las mediciones de las manos de los recién nacidos humanos y la de los bebés prematuros con las halladas en la cueva y los resultados, que fueron publicados en Journal of Archaeological Science muestran que hay una probabilidad extremadamente baja de que las manos de la llamada Cueva de las Bestias sean realmente humanas.


Honoré incluso midió las patas de un mono, pero pronto advirtió que su contorno también desbordaba. 

Respecto a su significado dijo que es "es muy difícil para nosotros como investigadores interpretar estas pinturas ya que tenemos una cultura que es totalmente diferente [del que las creó]...


Sin duda, Egipto es rico no sólo en pirámides y esculturas, también lo es en arte rupestre milenario! 

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