Monolito de Tláloc


El Monolito de Tláloc es una escultura de origen nahua, ubicada actualmente a las afueras del Museo Nacional de Antropología de México, sobre Paseo de la Reforma en la Ciudad de México. Labrado en basalto, tiene una altura de 7 metros y un peso estimado de 168 toneladas.

Tláloc era una deidad de la lluvia, cuyo nombre proviene del náhuatl tlaloctli, "Néctar de la tierra". Entre los zapotecos y totonacos se le llamaba Cocijo, en la Mixteca era convocado como Tzhui; los tarascos lo conocían bajo el nombre de Chupi-Tirípeme; y los mayas lo adoraban como Chaac.

Este dios mesoamericano del agua y la agricultura se representa con una máscara compuesta por dos serpientes torcidas entre sí formando la nariz; sus cuerpos se enroscan alrededor de los ojos, y las colas conforman los bigotes. Se asocia al color azul del agua, bebida que alimenta a la madre tierra, y origina el nacimiento de la sensual vegetación; se relaciona con el verde del jade; y se encuentra unido a las nubes tempestuosas que están en el cielo, de las cuales emergerá el rayo.

Tlaloc en su lugar de origen, Pedro Ramírez Vázquez, Museo Nacional de Antropología Gestación, Proyecto y Construcción, Instituto Nacional de Antropología e Historia, 2009.

El monolito fue descubierto a finales del siglo XIX por el arqueólogo Alfredo Chavero en un ojo de agua cerca del río en la cañada de Santa Bárbara cerca del pueblo de Coatlinchán al oriente del Estado de México. Originalmente fue identificado como Tláloc el dios de la lluvia, pero algunos investigadores lo han identificado como Chalchihutlicue o la diosa de las aguas.

Durante los años sesenta del siglo XX, mientras era construido el Museo Nacional de Antropología, se buscaba un gran símbolo que recibiera a los visitantes, por lo cual se decidió que el monolito fuese ubicado en la entrada del museo. Se envió una comisión al poblado de Coatlinchán para negociar con los habitantes el traslado del monolito el cual estaba unido a la roca madre por lo cual fue necesaria una maniobra para extraerlo. 


El traslado se hizo el 16 de abril de 1964. El monolito fue transportado en una gran plataforma por dos trailers, en un viaje largo y lento que estuvo cargado de anécdotas curiosas. Por ejemplo, ese día de primavera se desató una tormenta atípica en la Ciudad. Asimismo, por las dimensiones del monolito y dado que el convoy pasó por zonas como el Zócalo y el Paseo de la Reforma fue necesario cortar temporalmente varios cables de luz y teléfono para que permitiese su paso. 


En todo momento, el traslado del monolito causó gran admiración por lo que una multitud siguió el transcurso desde la entrada a la Ciudad de México hasta su colocación.

Ya en el museo, el monolito fue colocado en posición vertical en una gran fuente y se convirtió en el símbolo del Museo Nacional de Antropología cuya inauguración fue el 17 de septiembre de 1964. Actualmente, museo y monolito son iconos referentes de la arquitectura de la ciudad.


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