Cantona


Cantona fue un sitio prehispánico con una larga ocupación humana, que abarca desde el año 1000 a.C. y hasta el 1050 d.C. Se localiza en la Cuenca Oriental de Puebla y llegó a ser una de las ciudades más importantes del Altiplano Central. 
Se estima que la caída de Cantona ocurrió entre 950 al 1000, y que en 1100 fue abandonada totalmente aunque, se desconocen las causas.


Según el sitio oficial del Instituto Nacional de Antropología e Historia, el nombre de Cantona se tiene inscrito desde las primeras impresiones registradas sobre el lugar, las "Gacetas de Alzate" (Gaceta Literaria de México), siendo en 1855 cuando Henri Louis Fréderic de Saussure (viajero explorador que en 1854 visita la zona) dejó asentado que: "los indios de los alrededores le llaman la Ciudad de o del Cantón". A pesar de lo mencionado, existen otras versiones sobre el origen del nombre, sin embargo no hay una documentación que avale lo contrario, por lo que es preferible nombrarlo como le fue asignado desde 1790: Cantona, cuyo significado es "Casa del Sol".


La zona arqueológica de Cantona es una de las ciudades prehispánicas más antiguas de México. En la parte más alta está la acrópolis, donde están las principales estructuras de los poderes político, económico y religioso, como también, las viviendas de sus líderes. 


La ciudad en general es asimétrica, una característica que hace de ella una urbe única en Mesoamérica. Se piensa que tuvo limitaciones de agua, lo cual no impidió el desarrollo impresionante de esta ciudad. 


Esta ciudad está formada por patios, juegos de pelota, talleres de obsidiana, templos, calzadas y calles amuralladas, que le permitían ser una fortaleza en época de conflictos e invasiones.


Otro rasgo característico de su arquitectura fue la falta de cemento para unir las construcciones. Tampoco se empleó estuco o lodo en las superficies externas. Decoraban las fachadas haciendo uso del color y textura natural de las piedras. Utilizaron el basalto azulado y de tonos plateados para rellenos y muros; el tezontle rojo careado para el recubrimiento de los taludes y de las estructuras principales en general; la cantera blanca o toba volcánica para escalones, pisos y pasillos de las pirámides, además de los basamentos de habitaciones de élite y caliza blanca para elementos ceremoniales como marcadores de enterramientos u ofrendas, discos del juego de pelota y altares.


La Plaza de la Fertilidad, llamada así por las esculturas fálicas descubiertas (hay dos hachas votivas), es considerada un importante hallazgo. También son de gran importancia la 
intrincada red de patios delimitados por muros perimetrales, casi todos dentro de otras estructuras arquitectónicas. Se han descubierto restos de altares, pirámides y aposentos, lo mismo que 22 juegos de pelota.


1 comentario:

  1. Excelente pagina... excelente estructura... excelentes fotos, excelentes descripciones, excelente vínculos con otros lugares

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