Xanthos


Xanthos era la capital de Licia, y aparece ya habitada en el siglo VIII a. C. El área ocupada es la que los estudiosos han denominado acrópolis licia, una elevación situada en la parte suroccidental de la ciudad. En dicho período surgió un palacio, emparentado con los edificios neohititas del mismo tipo conocidos en el norte de Siria.


Arrasada por el ejército persa de Ciro II en el siglo VI a C, reconquistada por Alejandro Magno en el 333, helenizada, romanizada, vivió su epílogo bajo el imperio bizantino, hasta que las invasiones árabes del XII d.C sumieron a Xanthos en las ruinas del olvido.

La capital fue creciendo en torno a un promontorio que domina el río Xanthos, sobre el que se había ubicado la primitiva acrópolis licia. Un colosal muro helenístico de aparejo ciclópeo poligonal reforzaba las defensas. 


Con la romanización aparecieron los usuales monumentos del urbanismo clásico: ágora, calzadas, templos, arco triunfal, ninfeo y un teatro, muy bien conservado. Más tarde las basílicas cristianas bizantinas. Todas estas ruinas se mezclan entre sí y mezclan sus estilos y épocas en un totum revolutum, en un irresoluble rompecabezas de cascotes sobre el que se yerguen, enhiestos, extraños monumentos funerarios en forma de altos pilares prismáticos monolíticos en pie sobre plintos escalonados macizos . 

  • La Columna Inscrita ...
Entre el 430 y el 410 a. C. se erigió al norte de la acrópolis la columna inscrita, cuya importancia no es sólo de carácter histórico artístico, sino epigráfico.

En la columna figura una larguísima inscripción licia, aún no descifrada con toda claridad, a la que se añadieron doce versos griegos que recordaban las victorias de un rey de Janto, probablemente el Khaei, conocido por las monedas acuñadas en este mismo período.

Las victorias mencionadas en la inscripción fueron obtenidas en la guerra del Peloponeso, en la que Janto fue aliada de Atenas. Están reproducidas en las esquinas de los cuerpos salientes de la columna, sostenida según un modelo de clara derivación persa por un toro arrodillado.

La escena bélica presenta al monarca que recorre el campo de batalla abatiendo a sus enemigos. Por encima de la escena, los escudos arrebatados a los vencidos componen un largo friso. En lo alto de la columna el rey estaba sentado en un trono con leones a los lados.

  • Monumento de las Nereidas ...
En la parte suroccidental de la ciudad se erigió, entre el 410 y el 400 a. C., el más célebre de los monumentos de Janto, el monumento de las Nereidas.

Las excavaciones y los estudios de la misión arqueológica francesa han permitido reconstruir perfectamente la arquitectura de este sepulcro, que perteneció a un príncipe licio desconocido y que fue edificado por artistas desconocidos de la Jonia griega.

La situación del Monumento de las Nereidas respecto a la topografía general de la ciudad indica la extensión que había alcanzado Janto en el siglo V a. C.

  • Monumento de las Harpías ...
De entre las pilastras de época arcaica sobresale el gran y complejo Monumento de las Harpías.
El nombre, que es moderno, hace referencia a cuatro figuras esculpidas, en un principio identificadas como harpías, pero que después han resultado ser sirenas.

  • Sarcófago de Payava...
A principios del siglo IV a. C. el área sepulcral se extendía hacia el norte, donde se alineaban las fachadas de las tumbas rupestres, algunas de ellas en forma de templete.

A este periodo pertenecen algunos sarcófagos producidos en talleres locales, que adoptaron formas estilísticas griegas, como el de Payava.


Los hallazgos cerámicos presentan, junto a piezas de fabricación local, una cantidad notable de piezas importadas, procedentes en especial de la isla de Rodas. Junto al palacio, o tal vez en un ala del mismo, debía de haber un lugar de culto, corroborado por el hallazgo de antiguos objetos en un depósito perteneciente a un tiempo más reciente.


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