Las cuevas de Kanheri


A unos 45 km aproximadamente al norte de Mumbai, en Goregaon, están las cuevas de Kanheri. Rodeadas de árboles, forman parte del Sanjay Gandhi National Park. 


Kanheri significa la montaña negra y proviene de una derivación de la palabra en sánscrito, Krishnagiri. El color negro (krishna) de la montaña es debido a que se trata de roca basáltica.


Estas cuevas comenzaron a construirse en el siglo I a.C, y se terminaron en el siglo IX. Su uso fue variando a lo largo de los años y periodo de construcción, debido en gran parte a la expansión del budismo. Muchas de ellas fueron utilizadas como viharas (monasterios), mientras que aquellas que contenían stupas, siguen siendo templos.


En total fueron excavadas 109 cuevas, cada una de ellas incorpora una zona para dormir, por lo que se supone que inicialmente funcionaron como viharas. La mayor de ellas es un salón congregacional budista, en el que se encuentra una stupa.


Transformadas en monasterio, las cuevas incorporaron un sistema de abastecimiento de agua muy singular, a través de canales y cisternas que almacenaban el agua en grandes tanques. La permanencia conllevó que se decoraran profusamente los muros interiores de las cuevas con imágenes de Buda y de sus enseñanzas. 


La más importante es la cueva Chaitya, del siglo VI, con sus pilares a la entrada y sus esculturas de elefantes y árboles. También destaca la Darbar Maharaja, que fue en tiempos pasado una dharamsala. En el complejo también resalta el Ashok Van, un parque con cascadas y vida natural. 


En las cuevas podemos ver más de 50 inscripciones relacionadas con el budismo, en Brahmi, Devanagari o Pahlavi. En una de ellas se puede leer sobre el matrimonio entre Vashishtiputra Satakarni con la hija de Rudradaman.


Aunque la mayoría de las cuevas son viharas, aparecen también otras de mayor tamaño y carácter congregacional, las chaityas, que son las que incorporan más decoración, en todas ellas la figura más reconocible es la Avalokiteshwara.




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