La pirámide de la Serpiente Emplumada


Teotihuacán es una inmensa ciudad mesoamericana que floreció en la Cuenca de México y que abarcó unos 20 kilómetros cuadrados. Dispuestas a lo largo de más de dos kilómetros a los lados de la amplia Calzada de los Muertos, se encuentran las inmensas pirámides del Sol y de la Luna, el complejo de la Ciudadela, y cantidad de complejos más pequeños de pirámides, plataformas, y plazas. 


La Pirámide de la Serpiente Emplumada (también conocida como el Templo de Quetzalcóatl), situada dentro de la Ciudadela,
 fue descubierta en 1918 durante las excavaciones realizadas por Leopoldo Batres. Las esculturas que cubrían los lados visibles del templo fueron destruidas intencionalmente, mientras que la fachada fue cubierta con una nueva estructura que permitió su conservación. 


La pirámide de la Serpiente Emplumada no sólo es el tercer monumento más grande de Teotihuacan, después de las Pirámides del Sol y la Luna, sino que es el más suntuoso. En un principio tenía siete cuerpos decorados con inusitada opulencia. En sus alfardas, taludes y tableros fueron tallados los sinuosos cuerpos de serpientes emplumadas nadando entre conchas y caracoles.

Las serpientes de los tableros cargan sobre su lomo,entre la cabeza y el cascabel, un tocado. Éste fue atribuido durante muchas décadas al rostro de Tláloc, sin embargo, en la actualidad se piensa que ese tocado con forma de una cabeza de reptil, carente de mandíbula, con ojos de obsidiana y dos anillos sobre la frente corresponde a Cipactli, el monstruo de la tierra.


El edificio aludiría al mito de creación del tiempo y el calendario y a la Serpiente Emplumada como patrona de los gobernantes; aunque la gran cantidad de entierros de consagración depositados simétricamente en los lados y vértices del edificio podría simbolizar a Tonacatépetl, la mitológica montaña sagrada que constituía el centro del universo.

Hacia el año 400 sucedió un gran cambio en la estructura política y religiosa. El gran Templo de la Serpiente Emplumada fue cubierto con otro edificio, Plataforma Adosada, lo que pareciera indicar la intención de silenciar a la Quetzalcóatl y el mensaje político asociado con ella.


En el año 2013, con la utilización de un robot denominado Tláloc II-TC, se pudo determinar que al final del mismo existían tres cámaras ... Se han recuperado materiales rituales y conforme han avanzado en la exploración del túnel siguieron apareciendo más figurillas y ofrendas, piezas más o menos completas que representan a la deidad Tlaloc.


También encontraron placas de pizarra de alrededor de 4 o 5 mil años, piedras verdes ... La ofrenda 48 es una de las más completas. Estaba compuesta por cuatro esculturas antropomorfas de piedra verde, de 65 centímetros, decenas de grandes caracoles procedentes del Golfo de México y el Mar Caribe, miles de cuentas de diversos materiales, jade importado de Guatemala, pelotas de hule, huesos y restos de pelo de grandes felinos, esqueletos de escarabajos, discos de pirita y una caja de madera que contenía decenas de conchas trabajadas.


En los últimos tramos del túnel se encontraron más de cuatro mil objetos de madera en perfecto estado de conservación, más de quince mil semillas de diferentes plantas y restos de piel, posiblemente humana.


Pero también hubo un hallazgo bastante atípico; en la cámara intermedia sur se registró una ofrenda que consistía en más de un centenar de esferas aparentemente metálicas, las cuales presentan en realidad un núcleo de arcilla con otras materias orgánicas, cubierto con pirita, la cual, con el tiempo y debido al proceso de oxidación, se convirtió en jarosita, motivo por el cual se ven de color amarillo oro. La función y origen de las esferas, que poseen entre 4 y 12 centímetros de diámetro, y que debieron ser depositadas durante la última clausura del túnel, hace unos 1.800 años, aún se desconoce, aunque todo apunta a que tenían un propósito relacionado con rituales y magia.

Vista aérea

No hay comentarios:

Publicar un comentario