Hatra


Gran ciudad fortificada en la zona de influencia del Imperio Parto y capital del primer reino árabe, resistió dos veces el asalto de los romanos, en los años 116 y 198, gracias a su muralla provista de torres. Los vestigios de la ciudad, y más concretamente los de sus templos de arquitectura grecorromana con ornamentaciones orientales, testimonian la grandeza de la civilización que la construyó.


Aunque fundada por los selúcidas, fue conquistada por los partos y floreció como capital de un imperio que controlaba gran parte del territorio de los actuales Irak e Irán. Fue el principal rival del Imperio Romano por la hegemonía en el Oriente Próximo en los primeros años de nuestra era. 


En el siglo II d.C. resistió diversos ataques de los emperadores romanos, pero fue finalmente el soberano sasánida Sapor I quien conquistó y destruyó la ciudad en 240-241 d.C.

Hatra era un excelente ejemplo de ciudad fortificada establecida en planos circulares, tal como lo son las ciudades orientales de Ctesifonte, Firouzabad o Zingirli. El perfecto estado de la doble pared en un entorno intacto, la situaba como ejemplo sobresaliente de las que cubría la época parto, sasánida, y la civilización islámica. 


En el siglo II aC, Hatra floreció como un importante elemento en la famosa ruta de la seda oriental para convertirse en otra de las grandes ciudades árabes como Palmira en Siria, Petra en Jordania, y Baalbek en el Líbano. 


Yacimiento arqueológico ...

El yacimiento arqueológico estaba bordeado por dos fosos concéntricos y por una muralla con perímetro ovalado de más de seis kilómetros de circunferencia. Los muros de ladrillo medían diez metros de altura y tres de anchura, y contaban con cuatro puertas, 28 torres y 160 torreones. En el centro de la ciudad había una explanada de forma rectangular, de unos 440 metros de largo por 320 metros de ancho, delimitada por una muralla. Aunque en un principio se pensó que se trataba de una ciudadela, hoy se interpreta como un recinto sagrado con trece templos dedicados a dioses locales.


El recinto sagrado ....

Corría el año 117 cuando un temible ejército se acercaba a Hatra por el desierto de Mesopotamia: las legiones romanas, que por orden del emperador Trajano pretendían conquistar este santuario. Pero Hatra resistió con su imponente muralla circular, y antes de que los atacantes pudieran instalar las catapultas, se les vino encima una lluvia de fuego a base de nafta , y tuvieron que retirarse con numerosas bajas. Algo parecido le ocurrió en el año 198 al emperador soldado romano Septimio Severo.


Los habitantes de Hatra estaban convencidos de que su fuerza provenía del dios Shamash (Utu para los sumerios y Tammuz para los babilonios) , y por ello habían creado en su honor un recinto sagrado y amurallado ... A través de doce portales se podía acceder a un patio interior en cuyo extremo habían construido el santuario de Shamash, un templo cuya impresionante fachada medía 100 m. de ancho y estaba decorada con los rostros de dioses.


A través de sendas columnatas se alcanzan dos naves y el sanctasanctórum del dios del sol, donde ardía la llama sagrada que nunca se apagaba y que para los seres humanos era la imagen del dios.


La destrucción de Hatra ...

El ensañamiento contra los bienes culturales no se ha detenido en el siglo XXI, a pesar de la fuerte legislación internacional vigente en este aspecto. El ejemplo más reciente son las destrucciones llevadas a cabo recientemente por el Estado Islámico. En 2001, la retransmisión en directo de la demolición con dinamita de los budas gigantes de Bamiyán dio la vuelta al mundo. Hasta que los talibanes acabaron con él, era uno de los monumentos más espectaculares del mundo del budismo.


Cuatro años más tarde, le tocó el turno a la Gran Mezquita de Samarra, que llegó a ser la más grande del mundo. Construida en el siglo IX en Irak, la parte superior de su inmenso minarete de más de 50 metros de alto y gran parte de sus paredes fueron destruidas como consecuencia de las bombas.


Se podría incluir aquí la destrucción masiva del patrimonio cultural en Tombuctú, entre junio de 2012 y enero de 2013. Grupos como Al Qaida derribaron mezquitas, bibliotecas y mausoleos, y quemaron miles de manuscritos preislámicos y medievales.


Hatra fue destruida por militantes yihadistas en marzo del 2015 ... Utilizaron explosivos y maquinaria pesada para hacer añicos los restos de una ciudad con más de 2.000 años de antigüedad y que fue un importante centro religioso y comercial del norte de Irak ... También entraron en la biblioteca municipal extirpando de sus estanterías todos los libros contrarios a su interpretación del islam y se llevaron todas las antiguas monedas en oro y plata.

1 comentario:

  1. Qué bárbaro....lástima de guerras y fatalidades que han acompañado tanto tiempo a estos países. Gracias por recordarnos lo que existió y la riqueza con la que contaban estas tierras, y lograr que no sean conocidas sólo por la guerra y las desgracias.

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