El arte de meditar


Primero, es importante entender que la palabra meditación significa diferentes cosas para diferentes personas. Para algunos, la meditación simplemente significa calmar la mente, la creación de un estado de tranquilidad y placer por un tiempo; algo así como un escape de la realidad mundana. Para otros, la meditación implica experiencias extraordinarias de estados alterados de conciencia, o la creación de estados de conciencia místicos, o incluso mágicos.

En la cultura occidental la palabra meditación viene del latín meditatĭo que originalmente indicaba un tipo de ejercicio intelectual; mientras que la palabra contemplación se reservaba para un uso más religioso o espiritual. Aparte de su uso histórico, la palabra meditación es empleada en la traducción de conceptos provenientes de prácticas espirituales asiáticas como el dhyana. De esa manera, la palabra meditación adquirió una nueva definición que la hace similar a la contemplación.

En el siglo XIX, los teósofos adoptaron la palabra «meditación» para referirse a las diversas prácticas de recogimiento interior o contemplación propias del hinduismo, budismo y otras religiones orientales. No obstante, hay que notar que este tipo de práctica no es ajena a la historia de Occidente, como muestran descubrimientos de vasijas celtas con figuras en postura yóguica.


  • La meditación trascendental ... 
La atención de la meditación trascendental sentada es la misma que aplica el niño cuando está quieto escuchando el sonido de la lluvia o la silenciosa caída de la nieve (James Hewitt).

La meditación es una técnica que proporciona relajación e introspección y los beneficios a quienes lo practican han sido analizados por diversos estudios científicos.

A menudo cuando se habla de meditación, muy probablemente se piensa en monjes, en levitaciones o en una especie de estado alcanzable sólo para iluminados. Nada más alejado de la realidad. Lo cierto es que las culturas orientales tienen una antigua tradición en la meditación y en occidente es en tiempos muy recientes que se ha puesto la atención en las prácticas meditativas, encontrando beneficios extraordinarios.

También es cierto que la meditación es mucho más sencilla de lo que parece y sus alcances son mucho más complejos de lo que puede pensarse a primeras vistas. Además, no es necesario hacer una vida de asceta o vivir largos periodos de aislamiento para obtener los beneficios de la meditación. En prácticas más occidentalizadas se han visto cambios importantes en las personas que meditan de 20 a 30 minutos por día.
  • Respiración consciente ...
Es uno de los primeros pasos para comenzar a meditar luego de cerrar los ojos, encontrarse en ese estado hará que se ponga atención en un aspecto interno, además de ir apagando el parloteo constante de la mente. Diversas investigaciones científicas han encontrando resultados asombrosos de lo que sucede a nivel de la actividad cerebral. La meditación se considera un cuarto estado de consciencia, los otros tres son los conocidos estados: vigilia, soñar y dormir.

Dicho estado incrementa la actividad en las zonas asociadas con las emociones positivas y a su vez la actividad disminuye en el lóbulo derecho, área relacionada con la depresión, también una disminución en la actividad de la amígdala relacionada con el miedo y la ira. No sólo eso, los niveles de atención se incrementan considerablemente y se puede mantener por periodos más largos.

Al entrar en el estado meditativo se tiene contacto de forma subjetiva con "el todo", lo que se resumiría en que por un momento se olvida todo eso que nos define y la experiencia es de "expansión".

Ese estado libera en el cuerpo bienestar, tranquilidad e incluso a nivel molecular, un estudio realizado por investigadores de Francia, España y Estados Unidos, arrojó resultados antes no registrados sobre los cambios que muestra la expresión de ciertos genes ligados a la inflamación. Es decir: que tras un periodo de meditación, la reducción de genes inflamatorios fue evidente. En este sentido se puede decir que la meditación reduce los efectos nocivos del estrés y funge como una especie de analgésico.

  • Posturas para meditar ... 
Sin una postura adecuada encontrarás innumerables obstáculos en tu meditación. Y la meditación es la base de todas las prácticas. Swami Rama
Lo primero que tenemos que aprender es la mejor manera de sentarnos.Hay dos principios importantes que debemos tener en mente al buscar una postura adecuada para meditar.

La postura debe permitir que te relajes y estés cómodo.

La postura debe permitir que te mantengas alerta y atento.

Son dos principios vitales. Si estás incómodo, no podrás meditar. Si no te puedes relajar, no podrás disfrutar de la meditación y, muy importante, no podrás dejar ir los conflictos emocionales subyacentes que provocan tensiones físicas.
  • El arte de respirar ... 
Una vez bien sentados comenzaremos por poner la atención en el cuerpo realizando un pequeño ejercicio de relajación, podemos recorrer el cuerpo desde los pies hasta el cabello tratando de sentirlo; este ejercicio puede durar unos cinco minutos.

Empezamos, después de esto, por observar nuestra respiración, y quiero reseñar que la respiración es un proceso físico que ocurre en el cuerpo y si queremos observarla lo sensato sería comenzar por prestar atención a la parte del cuerpo que realiza esta función, es decir diafragma, pecho, garganta y nariz, una vez captadas algunas de las sensaciones que ahí se producen mientras respiramos trataremos de hacernos más conscientes de ella mientras inhalamos y exhalamos.

Primera etapa:

Debemos observar y seguir todo el proceso respiratorio desde que el aire entra por las fosas nasales y llega hasta los pulmones, tratando de darnos cuenta de las sensaciones , del ritmo, de los músculos que intervienen en el proceso, de la diferencia entre el inhalar y el exhalar etc.

Entonces y cuando nos sintamos listos comenzamos a contar las respiraciones después de cada exhalación. Inhalamos -exhalamos contamos uno, inhalamos- exhalamos contamos dos, y seguiremos contando hasta diez respiraciones para en dicho punto volver a empezar.
Continuaremos de esta manera durante un periodo de más o menos cinco minutos.

Segunda etapa:

Seguimos contando las respiraciones en ciclos de diez pero ahora realizamos el conteo antes de cada inhalación, es decir contamos uno inhalamos-exhalamos ....Esta etapa es similar a la anterior pero ahora debemos mantenernos un poco más atentos para anticipar el conteo al hecho de la inhalación.

Tercera etapa:

Dejamos de contar, tratando de mantener la atención consciente en todo el proceso respiratorio, tanto las sensaciones físicas producidas por la respiración como el ritmo, el espacio entre inhalar y exhalar, etc y al igual que las etapas anteriores su duración será de cinco minutos aproximadamente.

Cuarta etapa:

Enfocamos nuestra atención en la zona de las fosas nasales y labio superior, buscamos ahí la sensación que se produce al entrar en contacto el aire con esa zona del cuerpo, tal vez un cosquilleo, un contraste de temperatura. Localizamos esta sensación y nos enfocamos tanto como podamos en ella.

  • Los mantras ... Los mantras son una herramienta que ha sido usada por miles de años en muchas tradiciones religiosas. Son sonidos sonidos que, según algunas creencias, tienen algún poder psicológico o espiritual. 
La primera aparición de la palabra mantra se encuentra en el Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.).

En el budismo tibetano, se considera que cada mantra corresponde a un cierto aspecto de la iluminación. Se recita para identificarse con ese aspecto de la mente iluminada.

Om mani padme hum es probablemente el mantra más famoso del budismo, el mantra de seis sílabas del bodhisattva de la compasión, Avalokiteshvara (en sánscrito) o Chenrezig (en tibetano). El mantra se asocia en particular con la representación de cuatro brazos Shadakshari de Avalokiteshvara. Se dice que el Dalai Lama es una reencarnación de Avalokiteshvara, razón por la cual el mantra es particularmente venerado por sus seguidores.


El XIV Dalai Lama escribe así sobre el mantra:
Es muy bueno recitar el mantra Om mani padme hum, pero mientras lo haces, debes pensar en su significado, porque el significado de sus seis sílabas es grande y extenso.
La primera, Om simboliza el cuerpo, habla y mente impura del practicante; también simbolizan el cuerpo, habla y mente pura y exaltada de un Buddha"

"El camino lo indican las próximas dos sílabas. Mani, que significa "joya", simboliza los factores del método -- la intención altruista de lograr la claridad de mente, compasión y amor"

"Las dos sílabas, padme, que significan "loto", simbolizan la sabiduría"

"La pureza debe ser lograda por la unidad indivisible del método y la sabiduría, simbolizada por la sílaba final hum, la cual indica la indivisibilidad"

"De esa manera las seis sílabas, om mani padme hum, significan que en la dependencia de la práctica de un camino que es la unión indivisible del método y la sabiduría, tú puedes transformar tu cuerpo, habla y mente impura al cuerpo, habla y mente pura y exaltada de un Buddha"

Om namah shivaia es uno de los mantras más conocidos del hinduismo.

Su traducción sería «¡om! reverencias a Shivá», siendo om: el místico mantra om; nama: ‘reverencias’, y shivaia: ‘a [el dios] Shivá’, precedido por la sílaba mística Om. Se le conoce como pancha-akshara (‘cinco sílabas’). La mística shivaísta sostiene que en este sonido reside todo el conocimiento intuitivo del shivaísmo.

El mantra om namah shivaia aparece por primera vez en el Shri Rudram, un rezo védico dirigido a Rudra (quien se considera un aspecto antiguo del dios Shivá). En este contexto, Shivá significa ‘auspicioso, benigno o amigable’, un epíteto eufemístico de Rudra (‘el que hace llorar’).

  • Uso de los mudras ... 
En el marco del budismo y el hinduismo, un mudra es un gesto, considerado como sagrado por quienes lo realizan, hecho generalmente con las manos.

En el hinduismo se considera que hay 24 mudras principales. Junto con los asanas (posturas corporales), los mudras se emplean en la meditación budista y en el yoga hinduista.
  • Hasta mudras, gestos de las manos.
Los "hasta mudras", o mudras de las manos, pueden representar determinados estados o procesos de conciencia, a la vez que pueden conducir al estado de conciencia que simbolizan.

Aunque el número total de mudras es incierto, el hinduismo considera que hay 24 básicos, cada uno de los cuales posee una cualidad específica.

Doblando, cruzando, estirando y juntando los dedos y las manos, el cuerpo puede establecer una vía de comunicación directa con la mente. Así, hay mudras que favorecen la meditación y amplifican la consciencia.

En disciplinas como el yoga, los mudras, junto con los asanas (posturas corporales), son una herramienta fundamental.

  • Tres mudras sencillos: Dhyana mudra.
Es el gesto de la meditación y la concentración. En este mudra, el dorso de la mano derecha descansa en la palma de la izquierda de tal manera que las puntas de los pulgares se tocan ligeramente. Las manos descansan en el regazo.

Vitarka Mudra.
Es el gesto de la enseñanza. La mano derecha está a la altura del hombro, con las puntas de los dedos pulgar e índice formando un círculo. En una variante de este gesto de la enseñanza, la mano izquierda se apoya en el regazo con la palma hacia arriba.

Anjali mudra (o Namaskara mudra).

Es el gesto del saludo y la veneración y, probablemente, el más antiguo de todos los mudras. También es el gesto habitual de saludo en India. En él las palmas se mantienen unidas a nivel del pecho.


  • Mandalas... Los mandalas son representaciones simbólicas espirituales y rituales del macrocosmos y el microcosmos, utilizadas en el budismo y el hinduismo. Mándala es un término de origen sánscrito.
  • El mandala como técnica de relajación...
Dentro de las múltiples técnicas de relajación orientales, se encuentra la de pintar mandalas, los cuales son publicados en libros parecidos a los de los libros de colorear de los niños, donde viene el mandala dibujado con líneas y el resto en blanco dispuesto para colorear. Esta técnica de relajación no requiere ninguna disciplina expresa, como puede serlo en otras, ya que quien está haciéndolo lo colorea según sus gustos estéticos e imaginativos. La pueden realizar personas de cualquier edad, además es una actividad que fortalece la creatividad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario