Pomoná


Pomoná es un sitio arqueológico de la civilización maya que se localiza en México; en el municipio de Tenosique en el estado de Tabasco.

Pomoná o Pakbul, como se lee su nombre jeroglífico, fue un importante asentamiento prehispánico durante el periodo Clásico Tardío entre el año 600 y 800 d.C., lapso en que constituyó una entidad política independiente. 

Su posición geográfica le permitió jugar un papel preponderante en el intercambio cultural entre los sitios contemporáneos del Alto y Bajo Usumacinta la consolidación política de su territorio trajo consigo la dependencia de sitios como Panjale localizado hacia el sur, en Boca del Cerro y Chinikihá un poco más hacia el sur y también sostuvo relaciones bélicas por el control territorial con los señoríos de Palenque, Piedras Negras y La Mar.


Esta ciudad arqueológica se encuentra compuesta por seis conjuntos arquitectónicos importantes, junto con algunas áreas habitacionales que agrupados se distribuyen en cerca de 175 hectáreas, los cuales se encontraban situados sobre el margen derecho del arroyo Pomoná, hilo de agua que nace del bajo Usumacinta.

Los edificios y las estructuras están construidos con roca caliza, de diferentes calidades y durezas, que fue llevada desde las primeras estribaciones de la serranía al sur del estado; el punto más cercano dista de seis kilómetros. Otro de los materiales de construcción, aunque escaso, es el ladrillo.



Plaza Central ...

De los seis conjuntos arquitectónicos, solo uno de los conjuntos está explorado y consolidado, se trata del que se halla al extremo norte, el cual está conformado por 13 edificios que se localizan en tres de los lados de una plaza de planta cuadrangular.

En el centro de la plaza se sitúa un altar bajo, cuyas características más relevantes son la de poseer un primer cuerpo en forma de talud y un segundo formado por un tablero; tanto en su sección inferior como superior existen amplias molduras. Otro de los elementos notables de este edificio y poco frecuente en esta región es tener cuatro escalinatas con alfardas una por fachada.

El extremo oeste de la plaza está delimitado por cinco grandes edificios, orientados al este, entre los que sobresalen los denominados Templos V, VI y VII. Cada uno está compuesto por un basamento con escalinatas y en la sección superior un templo cubierto por una bóveda.

En el otro extremo de la plaza, por el lado este, se localizan plataformas bajas que limitan el espacio. Entre ellas sobresale un pequeño basamento que representa características peculiares, está formado por tres cuerpos cuyas esquinas son remetidas, con tres aristas en lugar de una. Este tipo de construcción se asocia con épocas tempranas de la arquitectura maya.

El extremo sur de la plaza está cubierto, pero con escalinatas de acceso, como si todo el conjunto estableciera relación con otros más lejanos que se ubican en esta misma dirección dentro de Pomoná.


Templo I ...

La Plaza, se encuentra limitada en su lado norte, por el denominado Templo I, un gran basamento piramidal de planta cuadrangular, con siete cuerpos escalonados, de muros verticales. Su fachada principal está orientada al sur, desde donde se desplanta la escalinata limitada por alfardas. Al pie y al frente de esta se encuentra un altar circular, montado sobre cuatro soportes que lo separan del piso.


Templo IV ...

De este conjunto, sin duda el edificio IV es el más complejo de Pomoná; al frente posee escalinatas con alfardas que conducen a la parte superior del basamento escalonado. Ahí se sostiene el templo también con escalinatas y alfardas, y en estas últimas hay cuatro lápidas monumentales donde se representa al dios Kin, el sol.

En la sección superior se encontraron los arranques de los muros que formaban el templo, compuesto de dos crujías y tres vanos de acceso cubierto por el sistema de bóveda maya o arco falso. En su interior se localizaron los tableros escultóricos que representan a personajes ricamente ataviados, con inscripciones jeroglíficas. 


La importancia de este sitio arqueológico perteneciente al periodo clásico radica en la riqueza de las inscripciones jeroglíficas encontradas, que nos brindan no sólo una cronología de su desarrollo sino también información sobre sus gobernantes y sobre sus relaciones con otras ciudades de aquella época, como Palenque o Piedras Negras, relaciones que, por cierto, no siempre fueron pacíficas. 

En el transcurso de su historia política y militar, Pomoná, según se narra en los textos jeroglíficos, dependía principalmente de Palenque y al iniciar una guerra contra Piedras Negras, fue derrotada.

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