La Venta


Con los olmecas surgieron los centros ceremoniales. La Venta, establecida en una isla pantanosa cerca de la desembocadura del río Tonalá, en Tabasco, fue una de las principales poblaciones de Mesoamérica.

En su parte más elevada se levantó una enorme pirámide cónica de más de 30 metros de altura; alrededor se construyeron grandes plataformas de tierra, terrazas y plazas decoradas con arcilla de colores. Todos los edificios se orientaban de sur a norte a lo largo de un eje central; en los terrenos cercanos al eje, los antiguos habitantes enterraron enormes ofrendas de piedras finas, esculturas de basalto y figurillas de jade y serpentina. 


En la Venta, lugar arenoso, no había piedra; desde la sierra de los Tuxtlas, a decenas de kilómetros de ahí, transportaron enormes bloques de basalto, con lo que esculpieron estelas, altares o tronos, y las famosas cabezas colosales, que quizá representaban a algún gobernante.

La Venta es el sitio más importantes de la cultura olmeca ya que hace unos 3000 años fue el centro cívico-religioso más importante de esta cultura.

La estructura más importante de La Venta es una pirámide construida con barro acumulado. Su planta es irregularmente circular, tiene un diámetro medio de 128 m y una altura de 31,4 m. 


Al sur del patio ceremonial fueron construidas una pequeña plataforma rodeada de columnas de basalto y un muro de ladrillos rojos y amarillos unidos con barro rojo, que delimitaba el patio. Las excavaciones muestran que, por lo menos, el edificio conocido como Pirámide principal era escalonada, lo que prefigura la futura forma tradicional de las estructuras que soportaban los templos en todas las grandes ciudades de Mesoamérica.

Todas las construcciones de La Venta fueron edificadas con tierra o arcilla, debido a la inexistencia en la región de abundante piedra. Las piedras grandes de basalto fueron traídas de las montañas de Los Tuxlas, pero fueron utilizadas exclusivamente para esculturas monumentales, como las cabezas colosales, "altares" y estelas.


Complejo A ...

Es el recinto ceremonial de la antigua ciudad. Su patio norte estaba delimitado por una cerca de columnas de basalto. Dentro del Edificio A 2 se encontró una tumba construida también con este tipo de columnas, la cual contenía los restos de dos individuos y ofrendas de jade. También se encontraron dos ofrendas masivas probablemente dedicadas a la Madre Tierra, compuestas de bloques de piedra serpentina.

A 200 m al norte del Complejo A se hallaron tres cabezas colosales, cuya orientación señalaba el acceso norte de la ciudad.


Complejo B ...

Espacio abierto con una extensión de más de cuatro hectáreas utilizado para ceremonias públicas. Actualmente se exhiben réplicas de las esculturas monumentales que fueron encontradas originalmente en este espacio. La plaza está delimitada al este por la “Acrópolis Stirling”, que se caracteriza por ser una enorme plataforma de tierra con más de 300 m de frente.


Complejo C ...

Ubicado directamente al sur del Complejo A, está asentado en una enorme plataforma en la que se encuentra un basamento piramidal de 30 m de altura. Recientes trabajos de rescate han puesto al descubierto seis esculturas labradas en bajorrelieve que representan seres sobrenaturales y se exhiben actualmente en el Museo de Sitio.


Complejo D ...

Está conformado por más de 20 plataformas de tierra, alineadas en tres ejes norte-sur. En los costados del Edificio D 8 se pueden observar dos ejemplares, de magnífica manufactura pertenecientes al arte olmeca conocidas como “altares”. En el Edificio D 7 se localizaron tres esculturas monumentales de seres sobrenaturales, labradas en piedra arenisca.


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