Cultura Taína


Los Taínos son un conjunto de pueblos indígenas procedentes del actual territorio de Venezuela, aunque a lo largo de los siglos fueron poblando las distintas islas del arco antillano. Entre ellos se pueden distinguir los taíno clásicos que estaban asentados en Cuba oriental y la mayor parte de La Española (República Dominicana y Haití), algunos asentamientos esporádicos al oeste de la provincia de Oriente en Cuba central y occidental así como las islas Lucayas meridionales (Islas Turcas y Caicos) y Puerto Rico. 

Dominaban el medio ambiente, tenían un conocimiento profundo de la agricultura, donde utilizaban el riego. También encontramos excelentes expresiones en piedra, alfarería y cerámica, además, y como en otras culturas, realizaban juego de pelota en grandes centros ceremoniales.


Las aldeas eran el elemento básico de la organización tribal y territorial y no superaban las 600 personas. Eran gobernadas por caciques, vocablo local que designaba a los jefes y que tras la expansión de los españoles se difundió por toda la América colonial. Entre los caciques los había de distinto rango: desde quienes dirigían un poblado pequeño hasta quienes dominaban vastas regiones en base a confederaciones con diverso grado de estructuración. Los caciques llegaban siempre al puesto por la vía matrilineal hereditaria o la realización de un hecho extraordinario.

Además de los caciques, también estaban los naborias, los nitaínos y los bohiques. En la estructura sociopolítica, de carácter teocrático-guerrero, el cacique y el bohique representan los poderes sobrenaturales del día y la noche.

  • Vivienda ... 
Las viviendas de los taínos albergaban a todo un grupo familiar, incluyendo abuelos, tíos, primos, etc... Los poblados taínos eran llamados yucayeques y sus unidades habitacionales fueron los bohíos y caneyes, fabricados de postes de madera que enterraban en el suelo y de cañas sujetadas por bejucos con techos de hojas de palma o paja, dejando en lo alto un respiradero recubierto por un caballete, para la salida del aire y del humo de las brasas que siempre mantenían dentro de las casas.

Los "bohíos", llamados también eracras, eran de forma circular y techos cónicos, mientras que el "caney", nombre dado a la casa de los caciques, era ocasionalmente rectangular y un tanto más espacioso, con techo de dos aguas y una marquesina frontal de recibo, estando situado frente al batey o plaza donde se congregaban los miembro de la tribu para celebrar muchas de sus actividades sociales y ceremoniales.


La casa de los caciques hacía ocasionalmente las veces de templo cuando se guardaban en ella los ídolos o cemíes. En otros casos, la casa dedicada al culto de los cemíes podía encontrarse también en las afueras de las aldeas, celebrándose entonces dentro de ella las ceremonias religiosas.

La principal actividad económica de los taíno era la agricultura; para lo cual construían sembrados que llamaban conucos. Cultivaban yuca en sus variedades dulce y amarga, otros cultivos importantes eran: el maíz, el maní, la piña, la batata y el tabaco. Fermentaban la yuca para obtener una bebida embriagadora llamada uicú o cusubí. El casabe, una torta circular de yuca tostada al sol o al fuego, formaba parte de su dieta regular. Esta actividad económica era complementada con la caza y la pesca.

Los taínos poseían una serie de herramientas y utensilios de madera, piedra y concha que servían para las labores agrícolas, artesanales, la caza y la pesca. También se han encontrado restos de cerámica, pilares, columnas y plazas que revelan un significativo grado de complejidad cultural. Entre los enseres propiamente taínos tenemos la hamaca y las camas de leña (coyes).

  • Religión y Muerte ...
El sistema de creencias mágico-religioso de los Taíno era politeísta. Su dios principal era Yocahu  ... Espíritu de la yuca, divinidad suprema, señor del mundo, el cielo y la tierra. Símbolo de la humanidad, y la nación taína, dictó las normas para el desarrollo de la vida.

Atabey ... Principio de los demás dioses, es la "Madre de las Aguas", controlando los ríos y lagos de la tierra. Además de ser diosa madre, Atabey fue divinidad de la Luna, el mar, la fertilidad y el nacimiento. Los taíno rendían honores a esta diosa, personificada por las ranas, para que protegiera a las parturientas y facilitara el alumbramiento. De una belleza excepcional, enseñó a los hombres las ceremonias, los rituales y los misterios mágicos de los cemíes, para propiciar la buena voluntad de los espíritus.


Los cemíes eran un vínculo entre el mundo psíquico de los seres humanos y la naturaleza.

Explicaban el caos de la vida a través de rituales de fertilidad, curación, adivinación y culto a los antepasados. Sirvieron como medio sagrado que permitía el fluir del poder de las divinidades en dos direcciones: desde el mundo espiritual hacia el hombre, y desde éste hacia el cosmos. Eran usados por todos los miembros de la comunidad, los de mayor poder pertenecían al cacique o al behique (chamán), correspondiendo a éste autorizar y supervisar su construcción.

La comunicación con ellos se lograba a través del Rito de la Cohoba, descrita por Bartolomé de las Casas en Apologética Historia Sumaria (1559):

"El primero que la comenzaba era el señor, y en tanto que el la hacía todos callaban; tomaba su cohoba (que es sorber por las narices aquellos polvos, como está dicho), y tomábase asentados en unos banquetes bajos, pero muy bien labrados, que llamaban duhos..., estaba un rato la cabeza a un lado vuelta y los brazos encima de las rodillas, y después alzaba la cara hacia el cielo hablando sus ciertas palabras, que debían ser su oración a Dios verdadero o al que tenían por Dios; respondían todos entonces cuasi como cuando nosotros respondemos amen, y esto hacían con grande apellido de voces y sonidos, captándole la benevolencia y rogándole que dijese lo que había visto. El les daba cuenta de su visión, diciendo que el Cemí le había hablado y certificado de buenos tiempos o adversos, o que habían de haber hijos, o que se les habían de morir, o que habían de tener alguna contención o guerra con sus vecinos."


Los objetos vinculados a la ceremonia de la cohoba tenemos los dúhos, cemíes, espátulas vómicas, Inhaladores, maracas, Trigonolitos, cabezas macorix y los collares. En el caso del dúhos, era un asiento ceremonial de madera, propiedad del cacique o behique participante en la ceremonia de la cohoba


La representación de los cemíes adoptó diversas formas, siendo una de las más características la de los trigonolitos, piezas de piedra labradas en forma aproximadamente triangular. Existen varios tipos de trigonolitos, los más representativos tienen rostros humanos o animales. En República Dominicana y en Puerto Rico se han encontrado trigonolitos, aunque hay objetos similares de cerámica procedentes de las Antillas Menores, Venezuela y Colombia. Su antigüedad data de 200 a.C.

Otros dioses y diosas menores serían ... 

- Marohu ... "Sin nubes", trae el tiempo despejado.

- Boinayel ... Portadora de las lluvias

- Baibrama ... Deidad del cultivo de la yuca, guardián de la fertilidad y severo juez de la calidad del casabe.

- Faraguyaol ... Guardián de las plantas, animales y peces; regenerador de la naturaleza.

  • La Muerte ....
Tal y como sucede en numerosas culturas, para los taínos la muerte no era extinción o castigo, era un episodio en la transición de una existencia a otra, un evento esperado y previsto en el orden cósmico natural. Los fallecidos estaban en una isla, esperando la noche para salir a comer guayaba, tener relaciones sexuales, celebrar y bailar. Por este motivo no se han encontrado demasiados enterramientos en las islas.

La muerte de un cacique era seguida por una serie de ritos funerarios que podían durar más de un año. Varios días se ocultaba la noticia, mientras se realizaba el embalsamiento, preparaban los ajuares, ofrendas y se organizaba la sucesión.

Preparado el cuerpo, se comunicaba su muerte al pueblo que entraba en un período de luto, tiznando sus caras y realizando diversos actos para demostrar su dolor.

En la tumba era colocado en posición fetal, sugiriendo la idea de un nuevo nacimiento, se lo proveía de un ajuar con todo lo que pudiera necesitar en su vida en el más allá y algunos casos de una o varias de sus esposas.

  • El Juego de batú o de pelota ... 
Se celebraba en un batey (plaza ceremonial) rectangular con piso compacto de tierra apisonada, sus linderos estaban demarcados por hileras de grandes piedras que podían presentar representaciones de cemíes.

Competían dos bandos de 12 jugadores cada uno usando el yuke, cinturón ceremonial; el número podía incrementarse siempre en múltiplos de doce.

El batú (pelota) 

Hirviendo raíces y yerbas posiblemente del copey, formaban una pasta, a la que daban forma. Así obtenían una pelota de unos 10 cm de diámetro y que tenía un buen rebote.

  • Arte rupestre ...
Hay cuatro tipos diferentes de arte rupestre, las cuales son “pinturas, petroglifos, pictoglifos (petroglifos pintados) y bajorrelieve, las cuales se encuentran mayormente en cavernas, aunque también aparecen en abrigos, calizos y en rocas aisladas. Las pinturas se realizaron aplicando pigmentos directamente sobre la roca, a veces con pinceles y otras veces directamente con los dedos.


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