Centro Ceremonial de Khonkho Wankane


Khonkho Wankane es uno de los centros ceremoniales más pequeños aparecidos en las montañas de los Andes, en los alrededores del Lago Titicaca, en los tiempos anteriores a la fundación de la antigua ciudad Tiwanaku, en sus cercanías.

Según datos de la prefectura de La Paz, Khonkho Wankane fue denunciado por el minero Valentín López en 1936, y luego el arqueólogo boliviano Max Portugal Zamora visitó el lugar en reiteradas oportunidades, sacando a luz pública los pormenores del sitio arqueológico; posteriormente otros estudiosos como Ryden en 1938, Kolata y O. Rivera en la década de los ochenta y últimamente, el Proyecto Jach'a Machaca, conformados por arqueólogos bolivianos y extranjeros, dirigidos por John Janusek y Víctor W. Plaza Martínez continúan con la investigación.

En su apogeo, Khonkho Wankane ocupaba unas siete hectáreas y contaba con al menos tres templos hundidos, varias plataformas grandes, una gran plaza central y un buen número de casas circulares.

El sitio arqueológico comprende dos montículos artificiales, el más grande de ellos es denominado «Khonkho» y el más pequeño es denominado «Putuni», ubicado al norte del anterior. En cada uno de ellos existe un templo hundido semisubterráneo, a la manera de Tiwanaku que a su vez también está enmarcado con piedras largas dispuestas verticalmente similar a Kalasasaya.

Las construcciones de Khonkho Wankane fueron hechas en arenisca roja y se cree que fue habitado por un número de 1000 personas durante su mayor apogeo. Además es considerado la segunda ciudad en importancia de los tiahuanacotas, después de Tiwanaku.

  • Los monolitos ...
En el lugar se encuentran cinco monolitos de arenisca roja: el Wila Kala erigido en la ladera Sureste, Jinchun Kala parado al Sur, los dos bloques parados en la ladera Oeste y el Tata Kala que se halla tendido en la parte central del montículo y es la estela de mayor tamaño con una longitud de aproximadamente 5.20 m.

También se han encontrado fragmentos de materiales antiguos de naturaleza cerámica, ósea, lítica, que ahora se los puede observar en el Museo A. Portugal que se encuentra en el centro poblado. 
  • Investigaciones arqueológicas ... 
Las últimas investigaciones de los años 2001, 2005 y 2006, demuestran que la ocupación del montículo Khonkho Wankane fue bastante prolongada, probablemente desde el 200 a.C. hasta tiempos de los señoríos Pacajes (1470 d.C.) Sin embargo las construcciones habitacionales que transformaron la fisonomía del montículo fueron realizadas por los pobladores del Formativo Tardía, quizá entre los años 200 a 400 d.C. En este periodo de cinco fases los pobladores de Wankane hicieron profundas transformaciones del tipo de organización social, de sus ideales, valores, hábitos y visión de su futuro.

Las habitaciones son de tipo trapezoidal, con una estructura circular y patios rectangulares construidas de piedra y arcilla. En el centro del asentamiento se descubrió la construcción de un canal subterráneo, trabajado con piedras angulares en las paredes y largos bloques transversalmente dispuestos a modo de techo. Las dimensiones de este interesante ducto es de: 55 centímetros de ancho en la base, 45 cm a la altura del techo, 70 cm de la base al techo y sobrepasan los cien metros de largo que se dirigen hacia el sur del montículo.

En la actualidad, alrededor de 80 familias de la comunidad Khonkho Liquiliqui trabajan en la excavación y restauración del sitio arqueológico gracias al proyecto Jach'a Machaca dirigido por el Arqueólogo boliviano Víctor Plaza y Erick March de la Universidad de Vanderbit de Estados Unidos de Norte América ...  
(Texto: Prefectura de La Paz).

  • Rituales Mortuorios ... 
Los rituales mortuorios varían enormemente de cultura en cultura. Quizá entre los más extraños se encuentre el practicado por los habitantes de Khonkho Wankane, donde arqueólogos recientemente descubrieron que los cuerpos eran disueltos en químicos hasta obtener sólo los huesos.

Tras algunos años de excavación, hallaron más de 970 restos óseos, en su gran mayoría piezas pequeñas de los pies, manos, dientes y rodillas, correspondientes a 25 personas distintas. Los restos, del mismo modo que varias vasijas de cerámica y herramientas de hueso de llama, aparecieron cubiertos por una fina capa de yeso blanco. Para mayor asombro, los arqueólogos hallaron pequeños bloques calcáreos, también de color blanco, que los análisis de laboratorio permitieron identificar como óxido de calcio, o cal viva. La pregunta es ...  ¿para qué la usaron? y ... ¿por qué?

Un reciente análisis de isótopos, realizado sobre los restos óseos, determinó que las personas cuyos huesos fueron allí procesados no pertenecían a la etnia local, lo que hace que todo esto sea aún más enigmático!.

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