Thule y las migraciones arias ...


Los arios, según se alejaban de su lugar de origen, iban llevando su civilización a las diversas partes del mundo, instalándose y levantando imperios. Pero la consecuencia de esto era la pérdida de la pureza racial original, al mezclarse con las razas que hallaban y se les agregaban en las regiones meridionales.

Los primeros arios tras la desaparición de la Hiperbórea polar, los hiperbóreos que se salvan de la catástrofe, emigran en dirección al Gobi, tierra verde, de grandes bosques, en aquel entonces, y allí fundan una gran civilización, cuyos restos aún podrían encontrarse bajo las estepas y las arenas de los desiertos del Asia central. Esta civilización también desaparece. ¿Por una explosión atómica quizás? A esta catástrofe se estaría refiriendo la historia bíblica de la mujer de Lot y la Estatua de Sal.


Hablemos de Sodoma y Gomorra ...

La Biblia dice en Génesis 19: 24 que Dios destruyó Sodoma y Gomorra al hacer llover fuego y azufre sobre ambas ciudades, pero recientemente la NASA, ha formulado algunas preguntas como: ¿Hay una explicación plausible de lo que la Biblia dice acerca de Sodoma y Gomorra? ¿El azufre y el fuego que cayó del cielo y la mujer de Lot que se convirtió en estatua de sal tienen una base científica? Un número de astrónomos creen que la destrucción de Sodoma y Gomorra está relacionada con la actividad de un cometa ...

El Dr. John S. Lewis, profesor emérito de Ciencias Planetarias de la Universidad de Arizona y co-director del Centro Espacial de la NASA de Investigación de Ingeniería de la Universidad de Arizona, es un científico que cree que la destrucción de Sodoma y Gomorra fue causada por un bombardeo cósmico según en su libro: Rain of Fire and Ice: The Very Real Threat of Comet and Asteroid Bombardment.

"La lluvia de fuego desde el cielo, podría ser una descripción de la ruptura y la desintegración de un cometa en la atmósfera de la Tierra por encima de estas ciudades antiguas, ya que grandes trozos de material rocoso y de hielo cayeron desde el cielo, esto sería visto como lluvia de fuego desde el cielo. Además, el material cometario es rico en azufre. Incluso una caída de meteoritos pequeños puede producir un olor a azufre que es tan fuerte que casi lo ahoga a uno".

Pocos comentaristas de la Biblia han comprendido el verdadero significado de lo que se describe en esta frase sobre el fuego y el azufre que cae del cielo. En un esfuerzo por explicar esta frase, algunos han dicho que la destrucción de Sodoma y Gomorra fue causada por un terremoto que de alguna manera explosiva, encendió el gas metano y el azufre que se encuentra en los depósitos locales de alquitrán y se disparó hacia el cielo.

Sin embargo, la actividad sísmica de este tipo no tiene precedentes y es poco plausible en términos de geología. Para aquellos familiarizados con la astronomía y la literatura antigua, la expresión "fuego cayendo del cielo", no es una expresión críptica ni un recurso literario que necesita algún tipo de explicación fantasiosa, sino que es una frase descriptiva simple. "El fuego del cielo", es una descripción exacta de material cósmico, ya sea un meteorito, asteroide o cometa, que quema en la atmósfera, y que viene a golpear la Tierra.

Otras indicaciones de que un bombardeo de cometas se llevó a cabo durante la destrucción de Sodoma y Gomorra viene de Génesis 19:28. "Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí que el humo subía de la tierra como el humo de un horno". El "humo de un horno", habla de la nube que sale ardiendo que apareció después del impacto de un cometa explosivo.

Un terremoto que abre una fisura posible, no produciría una nube altísima, ardiente, ni crearía los nódulos de azufre encerrados en las cenizas que se encuentran en el área.



El impacto de incluso un pequeño fragmento cometario sobre Sodoma y Gomorra, podría liberar la energía equivalente a la explosión de bombas de hidrógeno y levantar una nube de hongo como el de las explosiones nucleares. Tenga en cuenta que la Biblia también usa la expresión "el humo de un horno" en Apocalipsis 9:1-2, al contar cómo una estrella (un cuerpo luminoso celestial - un cometa) del cielo cae a la tierra, y abre un gran hoyo (cráter de impacto).

Se dice que el humo va a surgir del pozo como el humo de un gran horno y el aire se oscurecerá y el sol se oscurecerá por el humo. Sin duda todo esto describe un impacto de un cometa explosivo.

Respecto a lo que le ocurrió a la mujer de Lot que se convirtió en estatua de sal, inminente la destrucción era lo suficientemente cerca como para ser "consumido", Génesis 19:26 dice: 


"Entonces la mujer de Lot miró atrás, a espaldas de él, y se volvió estatua de sal". La palabra hebrea traducida como "sal" es la palabra "Malach" que significa "polvo", como algo "pulverizado" como la sal o polvo, es decir la esposa de Lot, miró atrás, a sus espaldas, y ella se convirtió en una "columna de polvo".

Ahora este verso adquiere un nuevo significado, porque los impactos de cometas aumentan y producen gran cantidades de polvo. Después de un impacto en la atmósfera se deshacen, pero estos impactos producen vientos feroces que contienen los granos de polvo sobrecalentados que se disparan desde el lugar del impacto como el "aumento de la base".

Cualquiera que sea sorprendido en este aumento en la distancia justa posiblemente podría ser asfixiado y cubierto por el polvo caliente y convertido en un pilar de polvo después de que el polvo se enfría y se endurece. Esto es recordativo de los cubiertos por la ceniza y el polvo cuando una erupción volcánica cayó sobre la ciudad italiana de Pompeya, finaliza el científico.

Incluso científicos de la Universidad de Bristol dijeron en su día que, anduviera o no Dios de por medio, lo de Sodoma y Gomorra fue cosa de un meteorito y sitúan la fecha del impacto con insólita precisión en el 29 de junio del año 3123 antes de Cristo. En realidad, se trata de una deducción en cadena que parte de una tablilla de arcilla que se exhibe en una de las salas del Museo Británico.

El objeto, rescatado en el siglo XIX de las ruinas del palacio de Nínive por el arqueólogo victoriano Henry Layard, está fechado en el año 700 antes de Cristo. Tiene forma de escudo e incluye un texto escrito en caracteres cuneiformes. Hasta ahora nadie lo había podido descifrar!



2ª parte ...

Los arios que más cerca permanecieron del origen fueron aquellos que se establecieron en Escandinavia. Allí, su pureza perduró con mucha más firmeza que en el resto de los lugares que los arios colonizaran. Esta patria nórdica posterior a la pérdida de Hiperbórea, Escandinavia, será el origen de las últimas migraciones de arios hacia regiones más meridionales de Europa y Asia cercana. Así, desde Escandinavia, migrarán los descendientes de los arios que vendrán a civilizar Troya, el Hélade y posteriormente Alba Longa, los creadores del Imperio de Roma.

Los fundadores de las civilizaciones de Asia eran gente de raza aria. Un ejemplo es Irán (“Arián”), que toma su nombre de sus antiguos conquistadores originales. Hasta 1979, el Shah era el “Señor de los Arios”. No es necesario aclarar el origen de la civilización de la India, la cual es fundada y civilizada por los arios provenientes del norte. También se sabe que hacia el Siglo I d.C. el noroeste de China era habitado por gente de raza blanca o “caucásica” que hablaba un idioma llamado tochario.



A principios del siglo XX, arqueólogos alemanes y franceses que excavaron en las provincias del noroeste chino descubrieron los grandes parecidos entre esta lengua supuestamente aislada y los idiomas germánicos y celtas. Recientes excavaciones en la provincia de Xinjiang han descubierto cuerpos momificados de gente que vivió hace entre 4000 y 2400 años. 


Los cuerpos habían sido preservados increíblemente bien y de acuerdo al New York Times, “…los arqueólogos apenas podían creer lo que veían…”. Las momias tenían narices largas al igual que los cráneos, pelo rubio o rojizo, labios finos y otros rasgos inconfundiblemente arios. 

Aparentemente era una princesa de hace unos 3.000 años ya que fue envuelta en ropas bordadas de lana y cuero junto con bellas joyas, jarros y ornamentos de oro, plata y jade. El Dr. Víctor H. Mair de la Universidad de Pensilvania dijo: “Debido a que los cuerpos encontrados son sin duda de la familia indoeuropea y porque datan de un periodo lo suficientemente antiguo como para tener relación con la expansión de los indoeuropeos desde su lugar de origen, jugarán un papel crucial en la determinación del mismo (el lugar de origen)”.


Todo esto nos indicaría la presencia de la raza blanca en número importante hasta en el extremo oriente de Asia, especialmente a la cabeza de las grandes civilizaciones. En la actualidad, los ainos, pueblo de raza blanca, aún permanecen en varios miles de individuos en las islas de Yeso (Japón), mitad Sur de Sajalín y algunas de las Kuriles (Rusia), en el Océano Pacífico. Los ainos habitaban las actuales islas del Japón antes que los mongólicos. De hecho, en la raza del Japón actual, aún pueden apreciarse rasgos raciales que indican alguna mezcla con esta raza blanca.

Hitler afirmó en su día que “el ario es el Prometeo de la humanidad” y, según la cosmovisión nacionalsocialista, esta raza ha llevado la civilización hasta los lugares más remotos de la Tierra, desde Europa hasta el Asia, África o la misma América de los tiempos “pre-colombinos”.

Todavía hoy en día, podemos ver esculpido el rostro del ario en lugares tan remotos como las estatuas megalíticas de la isla de Pascua.

En la misma África, las ruinas de “Zimbawe”, construcciones de piedra que nunca construyeron negros, fueron edificadas por gentes, de las cuales ya se ha perdido la memoria.



En Norteamérica, hallamos también numerosos restos de la presencia de arios, como entre los indios Mandan, en Missouri, los megalitos de estilo celta y torres redondas en Nueva Inglaterra, las ruinas vikingas en L’anse Aux Meadow (Newfoundland), las inscripciones rúnicas en Dighton Rock, Connecticut y en Minesotta.

En todo el área de Centro y Sudamérica, hallamos leyendas referentes a “dioses blancos”, leyendas que tienen un fundamento real y basado en hechos históricos positivos. Y es que la presencia de hombres de raza blanca en América con anterioridad a la llegada de los españoles está documentada en las mismas crónicas de los conquistadores españoles, quienes se encontraron en su “descubrimiento” con individuos y pueblos enteros de raza blanca, y es aún observable en diversas regiones “indígenas”, como por ejemplo, en la región andina peruana de Chachapoyas.

En esta región montañosa situada en las fuentes del Amazonas, sobre la enorme selva americana, a más de 2.000 metros de altitud sobre el nivel del mar, libre ya de los terribles calores y mosquitos tropicales, en un ambiente fresco y verde, en la actualidad existen aún lo que se conocen como “gringoitos”, personas de rasgos europeos, cabellos rubios, que no provienen de colonos europeos, sino que su presencia en la región está documentada como anterior a la conquista española. Ya los conquistadores españoles hicieron mención en sus crónicas a estos blancos de Chachapoyas, y especialmente a la belleza de sus mujeres. En una crónica se cita el nacimiento de un niño al que los chachapoyas consideraban como hijo de los dioses, por ser tan rubio y tan blanco que aún era difícil encontrarlos así en la misma Europa.

Entre las representaciones que han quedado escritas en diversos edificios, podemos ver dibujos y figuras representaciones de barcos de grandes proporciones, lo que nos da a entender que los primeros chachapoyas, bien podían haber llegado desde Europa a América vía marítima. 



Siguiendo las corrientes oceánicas, desde el oeste de África habrían llegado hasta las costas de Sudamérica, para, remontando el curso del río Amazonas en barco, finalmente instalarse en las más frescas regiones andinas, evitando el calor tropical. 

Los chachapoyas eran temidos guerreros. Utilizaban como arma hondas idénticas a las de los antiguos habitantes de las islas Baleares. Eran maestros en el arte de la trepanación del cráneo, para aliviar la presión craneal, al igual que los celtas. También coinciden con los celtas en que coleccionaban cabezas cortadas de sus enemigos. Construían casas de piedra redondas, con un diámetro de entre 7 y 9 metros, casas idénticas a las celtas.

Todavía hoy pueden verse las ruinas de las murallas de su imperio, muros enormes en elevaciones montañosas que recuerdan fortalezas europeas. Unas esculturas de rasgos indoeuropeos que impasibles observan el horizonte, halladas entre barrancos en las montañas, son muy similares a las que encontramos más hacia el oeste, en el Océano Pacífico, en la isla de Pascua.

¿Cuál es el origen de los primeros chachapoyas blancos que llegaron a América mucho antes de la llegada de los españoles?. ¿Qué hacían en aquella región?. Si nos centramos en los actuales descendientes de los chachapoyas blancos, vemos cómo entre ellos predominan aún rasgos raciales nórdicos, cabellos rubios, ojos claros, piel blanca rosada o pecosa, pese a que el mestizaje amerindio se halle muy introducido. Si bien, ateniéndonos a la historia oficial, nos puede parecer un misterio, esto nos demuestra que América fue conocida y habitada de muy antiguo por pueblos arios, quienes, tal vez, fueron los descendientes de los “dioses blancos” creadores de los antiguos imperios.



Seis siglos antes de Cristo, surge en el norte ario de la India el budismo. Según diversos estudiosos Buda fue un “iluminado”, un “ariya” que respondía al nombre de Siddharta, un hombre de raza aria que se mantuvo fiel al código de honor y lealtad de los antiguos hiperbóreos que antaño habitaban Thule, y que vino a denunciar la creciente degeneración y bastardización del brahmanismo de su época. El barón Julius Évola, investigador del budismo, nos dice que este, en su forma original, es de espíritu puramente ario y de una visión anterior a la humanidad actual.



( “La Doctrina del Despertar. El budismo y su finalidad práctica”. Editorial Grijalbo, SA.).

A.- Los dioses blancos: Son estas Divinidades Civilizadoras, es decir, Dioses portadores de los Conocimientos, Artes y Cultura (la Luz, los Elementos, la Astronomía, los sistemas Ideográficos, los Ciclos Vitales, la Agricultura, etc.), quienes entregan estos conocimientos a los hombres. Tal es el caso de los Viracochas del lago Titicaca, descritos como blancos y barbados, siendo el caso más conocido, el de Tiki - Viracocha. Ellos son los constructores de la Ciudad protohistórica de Tiahuanacu y la extraordinaria Puerta del Sol, un calendario de Venus, la Tierra, el Sol y la Luna y Kalassasaya. Los aymarás también conocían a un dios blanco denominado Hyustus. Asimismo, el dios venusino tolteca - azteca Quetzalcoatl era blanco y de barba grande, portador del Fuego y del Conocimiento, quien profetizó la llegada de otros hombres desde donde sale el sol (“hombres blancos, con barbas largas como él”).

Otro dios blanco es Wixepecocha de los Zapotecas, el cual desaparece misteriosamente en el Monte Cempoaltepec. Botchica, de la tribu de los Muiscas, era a su vez blanco, “resplandeciente”, vinculado al Sol. Existen registros asimismo de la diosa tribal de los Lencas, una mujer sabia y blanca como castellana, llamada Comizahual, que significa “Tigre que Vuela”. Otros Dioses Blancos de la América Aborigen son Tonapa y Taapac.



B.- “Indios blancos ”: Es la población blanca nativa del continente, presenciada desde la llegada de los europeos. El cronista Pedro Cieza de León, en la Crónica del Perú (1551), refiriéndose a las monumentales construcciones del lago Titicaca, escribe al respecto de sus misteriosos constructores: En la isla de Titicaca en los siglos pasados hubieron unas gentes barbadas blancaos como nosotros (…).

Otro notable cronista, Joseph de Acosta, en su Historia Natural y Moral de las Indias, señalaba la existencia de misteriosos reinos como Paitití, El Dorado, La Ciudad de los Césares o Elelín, enclavadas en las profundidades del paisaje americano, habitadas por pobladores blancos, rubios y que hablaban una lengua ininteligible.

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