Momias Guanches ..


La isla de Tenerife está repleta de cuevas y recovecos en donde todavía se guardan secretos con siglos de antigüedad. Uno de ellos nos habla de una legendaria cueva en donde los españoles decían que había más de 1000 momias guanches. Pero la Cueva de las Mil Momias parece eludir todas las barreras de la leyenda y el mito de los antiguos guanches. Las pruebas que hablan de su existencia real superan a las que hunden su historia en un mundo de fantasía nacida de la imaginación de los conquistadores...

En una cueva de Tenerife, situada en el Barranco de Herques, entre los municipios de Fasnia y Güímar, se halló un numeroso grupo de guanches momificados. Este descubrimiento fue uno de los más relevantes de las Islas en el ámbito de la arqueología.

La momificación era un signo diferenciador de la categoría social. Las técnicas del proceso de embalsamamiento requerían un alto grado de especialización y se transmitieron de generación en generación. ¿Fue la cueva de Herques el sepulcro funerario de los menceyes de Güímar?

De lo que no hay duda es del sentimiento de veneración que los guanches manifestaban a la memoria de sus difuntos y del ferviente deseo de preservar los cuerpos de los agentes externos conservándolos de la forma más parecida a como fueron en vida.

Existen diversas interpretaciones sobre el origen del nombre de Herques. Un topónimo que recuerda al verbo tuareg “erkes”, a la voz similar del macizo de Ahaggar en Argelia “erkah” o “erg” y la que figura en la obra Las Pirámides de Canarias y el valle sagrado de Güímar con la voz amazigh “erku”.

La aparición de una pequeña figura de barro cocido “idolillo de Guatimac” en 1885, asociada al mundo de los espíritus de los muertos, vinculaba aún más al Barranco de Herques con un espacio sagrado.

Aunque se desconoce su significado preciso, parece ser que esté relacionado con el mundo mágico religioso de los guanches. Se cree que representa a un genio o espíritu protector, este tipo de imágenes eran usadas por la casta sacerdotal aborigen de los Kankus o bien por los Guadameñes.

¿Qué vínculos nos unían con los egipcios o los incas, que son los únicos pueblos que compartieron con el nuestro esa extraordinaria habilidad de evitar que el polvo vuelva al polvo?


El misterioso mundo de las momias ...

Los guanches, antiguos habitantes de la isla de Tenerife, momificaban a sus difuntos. Esta costumbre estaba destinada a preservar el cuerpo del fallecido mediante técnicas de embalsamiento muy similares a las que se realizaban en otras civilizaciones antiguas. Su finalidad, vinculada a sus creencias religiosas, era proteger al cadáver y también distinguir su relevancia social.



Hubo distintas técnicas de embalsamiento ...

Según las investigaciones realizadas mediante el método del Carbono-14, las dataciones para los enterramientos cubren un periodo que va desde el siglo III d.C. hasta la época de la conquista de Canarias en el siglo XV d.C.

Cabe resaltar que la momificación guanche es en muchos aspectos parecida a la practicada por los antiguos egipcios. Para preservar la corrupción en los cadáveres cuidaban mucho el proceso, el cuerpo, y sobre todo guardaban una especial memoria y honra a los difuntos.

La momificación o mirlado, como le llamaron los primeros cronistas españoles de las "islas afortunadas" (Canarias), no fue de uso general entre la población guanche, existiendo varios procesos que muestran cierta gradación en la práctica funeraria que corresponden a una diferencia social y económica entre las diferentes castas de su sociedad.

Lógicamente las momias de sus reyes (Menceyes), eran las que recibían mayores cuidados en la momificación. El ritual duraba 15 días, tiempo durante el que se extraían vísceras, se ponían al sol, se les sometía a lavados, a unciones con pociones de hierbas y por la noche al humo de las hogueras.

Pasado este tiempo se les introducía por las axilas e ingles sustancias secantes como piedra pómez y resina y se les envolvía en pieles.

El mencey podía envolverse en 15 o 20 capas de piel, mientras que el ciudadano corriente sólo tenía derecho a un mínimo ritual funerario ... La momificación se hacía pensando en el más allá para que en la otra vida tuvieran un aspecto más o menos similar al que tenían en tierra.


Momias de Necochea ...

Se trata de dos individuos de sexo femenino y masculino respectivamente: La mujer tendría entre 20 y 24 años y está envuelta en un particular sudario o fardo de piel de cerdo. La otra momia sería un hombre de entre 25 y 29 años y presenta una particularidad: su posición. Tiene las piernas flexionadas con los talones contra los glúteos. Ambas están envueltas en mantos de cuero unido por prolijas costuras.

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