Música de las esferas ... Scala Célite.


La teoría de la armonía de las esferas se remonta al filósofo griego Pitágoras. Según Pitágoras, el mundo entero se compone de armonías y números. Tanto el alma microscópica como el Universo macroscópico se articulan en porciones ideales, que se pueden expresar con una secuencia de sonidos ... La altura de las diferentes notas planetarias sobre la escala musical celeste se determinaba por el tiempo en que los planetas tardaban en recorrer su órbita y las distancias se relacionaban con los intervalos entre los tonos. Kepler complicó aún más el sistema atribuyendo a cada planeta una sucesión de tonos próximos.

Formuló que había una especie de armonía el mundo, por la cual a cada planeta le correspondía una melodía, tanto más aguda cuanto más cerca estuviera ese planeta del Sol, con lo que el número rige todos los movimientos y sonidos de las esferas, ésto lo defendió en sus obras ... Mysterium Cosmographicum y en su Harmonices mundi.


De Kepler a TRACE ...

En este contexto de búsqueda de la armonía, un satélite enviado al espacio, en abril de 1998 por la NASA, el Transition Region and Coronal Explorer (TRACE), encontró las primeras evidencias de música originada en un cuerpo celeste, tal como habían imaginado los pitagóricos primero y Kepler más tarde.

El TRACE tenía como objetivo estudiar la turbulenta atmósfera superior del Sol o corona solar, en la que se desencadenan tormentas y protuberancias. Estaba equipado con un telescopio especial dirigido hacia la llamada "región de transición", que se encuentra entre la superficie relativamente fría del sol, la baja atmósfera donde las temperaturas son más altas, y la alta atmósfera o corona, mucho más caliente.

El TRACE poseía una resolución temporal diez veces superior y una resolución espacial 5 veces mayor que la de cualquier otro observatorio solar. Gracias a sus características, los astrónomos han podido descubrir la enorme complejidad de la corona solar y obtener imágenes de vídeo del Sol en lugar de imágenes estáticas (lo que aporta una dimensión temporal al estudio de la evolución a corto plazo de las estrellas).


Ha sido con la ayuda de esta nueva herramienta cosmológica que los científicos del Southwest Research Institute (SwRI) en San Antonio (Texas), descubrieron que la atmósfera del Sol realmente “suena”, tal como habían anticipado los pitagóricos y la tradición científica posterior, debido a que está llena de ultrasonidos en forma de ondas, tal como explicó en un comunicado el propio Instituto.

Según este descubrimiento, la tradicional música de las esferas consiste en realidad en un “ultrasonido solar” que interpreta una partitura formada, según el satélite de la NASA, por ondas 300 veces más profundas que el sonido de la más profundas vibraciones audibles por el oído humano, con una frecuencia de 100 mili Hertz en periodos de 10 segundos. Un hertz es la frecuencia de un fenómeno periódico cuyo periodo es 1 segundo. El ser humano no puede escuchar sonidos de frecuencia menor a 16 Hz (sonidos infrasónicos), ni mayor de 20 kHz (sonidos ultrasónicos o supersónicos).


1 comentario:

  1. Es evidente que ciertas disciplinas como las matemáticas ó la música encierran algo más que un aprendizaje a nivel teórico

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