Las misteriosas caras de Bélmez de la Moraleda


No lejos de la legendaria provincia de Jaén se encuentra Bélmez de la Moraleda, un pequeño municipio de la comarca de Sierra Mágina y que en un principio pasaría desapercibido de no ser porque en la década de los ´70 unos enigmáticos rostros de origen paranormal empezaron a brotar asiduamente sobre el suelo de cemento de una humilde casa de labradores.

El 23 de agosto de 1971, la fiesta en honor al Señor de la Vida ya tocaba a su fin, cuando en el suelo de cemento de la cocina de unos humildes labradores empezaron a brotar unas proyecciones de imágenes asemejadas a rostros humanos. Caras fantasmales que reflejaban temor y al mismo tiempo sufrimiento, siluetas abstractamente perfectas cuyos trazos no correspondían a ningún tipo de producto químico, pintura o sustancia similar que explicara la aparición de aquel desconcertante fenómeno.


Sin saber de dónde y sin razón aparente, una insignificante mancha negruzca comenzó a insinuarse sobre la gruesa capa gris de cemento que cubría el suelo de la cocina de María Gómez Cámara y Juan Pereira Sánchez hasta transformarse en un lúgubre rostro de aspecto grotesco.

Atemorizados por esta espeluznante aparición decidieron borrar su rostro con todo tipo de productos de limpieza, pero, a pesar de los innumerables intentos de deshacerse de esta imagen, el esfuerzo resultó inútil, ya que aquella cara volvió a invadir el suelo de la cocina, así que, que resolvieron picar el suelo con una piqueta y cubrir nuevamente el destrozo con una nueva capa de cemento. Pero, no sirvió de nada ... Una vez más pudieron ver cómo un nuevo rostro de similares características comenzó a insinuarse en la vieja superficie del fogón de leña, pero esta vez, el rostro era el de una persona cruelmente golpeada ... 


¿Qué representaba aquella cara en el suelo? ¿De dónde procedía? ¿A quién pertenecía? Sin duda eran muchas las preguntas sin respuesta que comenzaron aquella calurosa noche de verano del año 71 en el número 7 de la calle Rodríguez Acosta.

Los propietarios de la vivienda resolvieron notificar los hechos en el Ayuntamiento y la reacción de Manuel Rivas, alcalde de Bélmez de la Moraleda por aquel entonces, fue la de levantar el pavimento de la cocina a la búsqueda de algún indicio que explicase de dónde salían esas imágenes, así que decidieron realizar una excavación en el subsuelo de dos metros ochenta centímetros y ahí se encontraron con gran cantidad de huesos humanos. Los huesos fueron entregados a la Brigada Criminal de Madrid para que fuesen analizados, y después de realizar las pruebas isotópicas con Carbono 14 se determinó que las osamentas pertenecían al S. XII y que en su mayoría pertenecían a niños de corta edad. Lo curioso es que no aparecieron los cráneos pertenecientes a los cadáveres ... 


Luego se supo que la vivienda de la calle Rodríguez Acosta, así como la casa antigua y la iglesia parroquial estaban asentados sobre un antiguo cementerio.

Fueron muchos los periódicos que hicieron eco de este suceso ... ABC, Pueblo, El Alcázar e incluso Lecturas ... A raíz de las publicaciones, el que hasta ahora había sido un pueblo tranquilo e incluso "desconocido" comenzó a ser un lugar de peregrinación entre curiosos y personas dedicadas a estos fenómenos ..., por ejemplo, el investigador Germán de Argumosa.

Muchas personas se inclinaron y optaron por afirmar que se trataba de un hábil plan orquestrado por el ayuntamiento con el fin de promocionar el pueblo ... Otras personas en cambio defendían el origen paranormal de estos rostros .... ¿Podría ser la dueña del inmueble la autora de estos rostros?
Lo que es un hecho es que Don Germán de Argumosa logró captar algunas psicofonías muy claras en las que se escuchaban frases como ... ¡Pobre Quico! ... Conmi verás! .... Gritos inhumanos, terroríficos, angustiosos .... ¡ Mamá! ... No ... haber ... mujeres .... No quiero, no quiero ... ¡ No acepto borrachos! .... lamentos ... En otra psicofonía se logró captar la siguiente frase: " Yo sigo enterrada". 


Lo extraño de todo esto es que nunca se decidió realizar una excavación del lugar ... Pero, por qué? Por qué no se procedió a abrir una zanja en el lugar indicado? ....... El enigma de las caras de Bélmez comenzaba a ser un problema de orden social para las altas esferas del poder del régimen de Franco por lo que se decidió acabar con todo el asunto, y fue el diario Pueblo el encargado de guillotinar todo el asunto:

- 25 de febrero, 1972, Diario Pueblo: (...), se acabó el misterio, el cerco del equipo Pueblo investiga, ha dado resultado. Son pinturas realizadas a base de cloruro y nitrato de plata cometidas a la luz ultravioleta.

Pero Don Germán de Argumosa quiso realizar una prueba más para comprobar si la formación de esos rostros eran efectivamente un fraude o una realidad. Lo que hizo fue precintar la cocina durante 3 meses ... El día escogido fue el 23 de julio de 1973. Los pasos que se emplearon fueron los siguientes:

*Primero: Una nueva lechada de cemento recubrió toda la superficie donde brotaban intensamente los rostros.

*Segundo: El suelo fue dividido en 33 cuadrículas de 40x60 que fueron fotografiadas y numeradas una a una.

*Tercero: se precintó la ventana y la puerta con lacre, quedando completamente selladas.

Transcurridos los tres meses, el recinto fue levantado en presencia del notario Don Antonio Palacio Luque. Cuando abrieron la estancia, descubrieron que en ella había más de seis rostros.

 Los resultados avalaron la autenticidad del fenómeno y descartaban por completo lo dicho por el Diario Pueblo.


En la década de los 80, las imágenes siguieron persistiendo de manera voluptuosa, colapsando el suelo de la cocina ... Más capas de cemento se echaron, pero las imágenes aún siguen apareciendo a día de hoy ... El pelao o "pelona" ... figuras fetales que cambian de posición, rostros lúgubres en los que predominan gestos de dolor, angustia y sufrimiento ... e incluso el cuerpo de un "crucificado"en el que aparecieron dos iniciales en mayúscula: FE

Sobre la imagen de "el pelao" también se materializaron en la parte derecha del rostro cuatro dígitos: 6,7,3,9 y sobre el brazo derecho unas letras ... Y, P, S, U, H, Z, R ... Aún a día de hoy nadie ha sido capaz de descifrar el enigmático mensaje.
Han transcurrido 40 años desde que comenzaron a surgir de la nada los rostros, en 2004 falleció María, la propietaria de la vivienda, pero los rostros siguen resignándose a abandonar la vivienda situada en el número 7 de la actual calle María Gómez Cámara.

1 comentario:

  1. Mucho se ha intentado desacreditar este fenómeno, pero no han podido..es algo ÚNICO e irrepetible..las evidencias son irrefutables...para mi es REAL. Fantástico el post y , por ende, la información.

    de Ardillita

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