La muerte


El fenómeno biológico de la muerte ha sido desde siempre observada en algunas culturas como la continuidad de la vida estando ésta relacionada con las creencias religiosas sobre la naturaleza de la muerte y la existencia de una vida después de ella. En otras culturas, especialmente la occidental, se niega rotundamente esta continuidad, ya que las religiones han influido de tal modo sobre sus adeptos que lo único que nos ofrecen tras la muerte física es un cielo, un infierno y un purgatorio donde todos estaríamos hasta el fin de los tiempos.

Pero veamos qué es la muerte ...

*Para la biología, la muerte humana ha sido desde siempre motivo de intrigas. Históricamente se creía que un organismo moría cuando dejaba de respirar y cesaban los latidos del corazón , pero todos sabemos que no siempre era así. Por ejemplo las personas que sufrían de catalepsia eran enterradas vivas, y a consecuencia de ello, aparecían multitud de féretros con rasguños ... ésto era debido a que la catalepsia es un estado biológico, en el cual la persona yace inmóvil, en muerte aparente y sin signos vitales, pero se halla en un estado consciente. Actualmente la biología sostiene que un ser humano ha muerto cuando presenta lo que se llama "muerte cerebral" que consiste en el cese irreversible de las actividades realizadas por el cerebro. Ésto se determina mediante un encefalograma que realiza una exploración neurofisiológica de las actividades bioeléctricas del cerebro.


*Más allá de la biología existe una concepción social y religiosa sobre la muerte. Se suele considerar la muerte como la separación del cuerpo y el alma. Por lo tanto la muerte implicaría el final de la vida física pero no de la existencia.

*En términos metafísicos, el significado de la muerte depende de las creencias de cada persona, pues no existe una respuesta definitiva sobre lo que ocurre después de que nuestro cuerpo muere. El tema de la sobrevivencia de la conciencia es una incógnita que los científicos aún no logran descifrar, pero existen numerosos relatos de experiencias fuera del cuerpo y otros fenómenos considerados aún dentro del ámbito de lo paranormal que lo avalan.

Curiosamente, suelen producirse profundas alteraciones de comportamiento tras haber vivido una ECM. Más del 90% de las personas que rememoran la experiencia cambian para mejor, suelen perder el miedo a la muerte (tanatofobia), pasan a darle más valor a la propia vida y a la de los demás y replantean las perspectivas de la existencia física. En definitiva, hay un gran despertar y maduración conciencial.

Lo que sí se sabe es que existen facultades de la "psique" que no están limitadas por el espacio y el tiempo. Hay personas que tienen sueños y visiones de futuro, otras anticipan acontecimientos tales como la muerte de seres cercanos, otros ven o sienten presencias, también podemos percibir ciertos olores que provienen de la nada ... estos hechos muestran que la psique no depende de estos límites, es decir, no está unida a nuestro cuerpo físico, por lo tanto, existiría una continuación práctica de la vida, una forma de existencia psíquica más allá del tiempo y del espacio que nos limita.




La muerte a lo largo de la historia ...

En todos los pueblos primitivos se han encontrado vestigios de la creencia en la inmortalidad del alma, sin que esos grupos étnicos jamás mantuvieran cualquier contacto entre ellos.

Los primeros entierros de que se tienen evidencias son de grupos de Homo sapiens. Además, los restos arqueológicos indican que ya el hombre de Neandertal pintaba a sus muertos con ocre rojo. Las prácticas de lavar el cuerpo, vestirlo con ropas especiales y adornarlo con objetos religiosos o amuletos son muy comunes. A veces al fallecido se le atan los pies, tal vez con la intención de impedir que el espíritu salga del cuerpo.

Para los Sumerios, el difunto entraba en el Kur, el “Gran Abajo”. Allí presentaba ofrendas a los dioses con los que se quería conciliar para luego ser acogido por otros muertos con los que viviría en el “País sin Retorno”.

Para los Egipcios, el alma del difunto accedía al reino de Am-Duat, donde se beneficiaba de los favores de Osiris, dios de la inmortalidad. Pero antes de vivir en paz para toda la eternidad, el alma tenía que sufrir varias pruebas reveladas en el Libro de los Muertos. En el antiguo Egipto, la muerte no era considerada como un final en sí mismo, sino como un nacimiento, pero para ello, los egipcios creían que el cuerpo tenía que estar intacto para que el alma pudiera pasar a la siguiente vida, y para conservarlo desarrollaron el proceso de la momificación y embalsamiento.

En la India , las creencias en la reencarnación se basan en un sistema complejo que permite saber si el alma del difunto volverá o no a la Tierra. Según el Hinduismo, existen 16 puertas divididas en tres grupos por las que el alma puede salir. Según el grupo de puertas por las que se escapa, podrá acceder el difunto a un reino superior, o tal vez renacerá, o bien, finalmente se transfigurará y entrará definitivamente en un ciclo de renacimientos.


Viendo ésto, por qué le tememos a la muerte?

El temor a la muerte se debe a la ignorancia. Uno siempre teme lo que desconoce, pero si nos paramos a pensar “El dolor ante la muerte de un ser querido, es consecuencia entre otros factores, de atavismos psicológicos, filosóficos y religiosos, que no educaron al individuo a considerar natural, como lo es, el fin de nuestra vida física”. Todos deberíamos de prepararnos para nuestra partida de este mundo, mejorando nuestra conducta moral ante nuestro prójimo y procurando no apegarnos mucho a los bienes terrenales, para que cuando regresemos al mundo espiritual podamos llegar con nuestra conciencia tranquila. En vez de hacer ésto, lo que hacemos es evitar el tema y verlo como un tema tabú.



Sin embargo en otras culturas sí se preparan en vida para ese momento ... El Bardo Thodol, o Libro tibetano de los muertos, ha sido reconocido durante siglos como un clásico de la sabiduría budista y del pensamiento religioso. Su intención es la de preparar la conciencia del moribundo para las adversidades y transformaciones del más allá … Para los budistas orientales debemos liberarnos de todo sufrimiento. 

Esta liberación puede ser en vida mediante la iluminación como lo hizo el gran Siddharta o mediante el período (o Bardo) de 49 días que es el estado intermedio entre la vida que acaba y la vida que se reencarna. Ese tiempo que los occidentales consideran muerte para los tibetanos sólo es un estado intermedio entre el fin de una vida y la reencarnación en otra.

La liberación se alcanza mediante la audición ya que es justamente el oído el último órgano que deja de funcionar. Un grupo de monjes tibetanos preparan el cuerpo del muerto y recitan los versos del libro en presencia del difunto y así lo guían en su camino por la etapa intermedia. Ésta sería una segunda medida, ya que se espera que el muerto haya leído el libro previamente y lo recuerde al momento de pasar por los diversos momentos del estado posterior a la muerte.

El fin último de la recitación no es conducir el alma del muerto lo más rápido posible a su nueva encarnación. Lo que se busca con la recitación es que el muerto pueda despertar a la etapa de iluminado y liberarse de la espiral de las encarnaciones.

De forma resumida, lo que hacen es acercarse al oído del moribundo y le dicen que va a morir, que ya no hay vuelta atrás. Le recuerdan el tránsito y las confrontaciones que se le avecinan ... Monstruos que tratarán de devorar su carne y su alma, pero también le recuerdan que esos monstruos no son otra cosa que nuestros propios temores a los que nos tenemos que enfrentar en ese proceso. Si logramos vencer a esos monstruos encarnaremos en un ser superior, pero si permitimos que nos desmiembren entonces volveremos a ser un ser inferior y tendremos que reiniciar el camino.



¿Existe realmente una continuidad de la existencia? ...

Yo personalmente sí lo creo! En el momento de la muerte, en el cuerpo se empiezan a notar los cambios: baja la temperatura, se coagula la sangre, los órganos dejan de funcionar hasta que hay un cese irreversible de la actividad cerebral. Pero, ¿a dónde se va la chispa de la vida? ¿simplemente morimos y nada más? ¿qué pasa con los pensamientos, los recuerdos ... quedan en el pasado? Como bien dice la ciencia, la energía ni se crea, ni se destruye, sólo se transforma, y nosotros no somos otra cosa que eso, energía!

Por mis propias experiencias, podría afirmar que la muerte, es sólo física, y que tras esa "atadura" que supone nuestro cuerpo tan denso y pesado, damos un salto hacia otro plano más sutil, es más, creo que el título del libro escrito en su día por Raymond Moody, "Vida tras la vida", es muy acertado. Deberíamos pensar en ello y afrontar la muerte física como lo que realmente es ... una liberación, un principio de vida no como final de nada tal y como nos lo han inculcado desde siempre!

3 comentarios:

  1. EXTRAORDINARIO..me encantó la parte histórica del concepto muerte!!. Un tema interesantísimo´!!.

    fdo.artículo1

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  2. Espectacular post...COMPLETÍSIMO.


    FDO: honolulú

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  3. te felicito por tu articulo, vale la pena mencionar el que hay una medicina conocida como Medicina del Sapito, la cual te permite experiementar la muerte y volver a tu cuerpo, la recomiendo para quien quiere saber de donde venimos y que es DIOS. Saludos!

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