Hablemos de mitos ...


Los mitos, junto con los símbolos y los ritos,constituyen la trilogía sagrada y reveladora con la que los pueblos arcaicos y las civilizaciones de la antigüedad expresaron toda su cultura.

En el origen de cualquier civilización, religión o cultura, siempre existía/ existe un ser mítico, un dios hecho hombre o un hombre transfigurado en dios, que les revela las ciencias y las artes sagradas. Siendo así, el relato mítico bien podría ser una enseñanza que transmite, utilizando el lenguaje emotivo de la poesía, una historia "ejemplar", una historia-modelo a imitar por los hombres.

Por lo tanto, podríamos decir que vivir el mito es volver a recuperar la "memoria" de nuestro origen no-humano donde todo es nuevo y virginal, y la idea de anterior y posterior queda anulada por un presente sin duración cronológica posible. Es muy posible que las leyendas iniciáticas y esotéricas, y en un grado menor, los cuentos y fábulas que perviven en el folklore popular, son otras tantas formas que adopta el relato mítico para expresar verdades universales.

Si pienso en distintos mitos, leyendas o cuentos populares me vienen a la mente numerosos mitos teogónicos que relatan el origen y la historia de los dioses, también gigantes, cíclopes, minotauros, monstruos no sólo marinos (Nessie) sino también terrestres como el Yeti (Migou para los tibetanos del Himalaya) ... sirenas, o incluso la leyenda de la Laguna del Inca, de intenso color verde, de la que se dice que en el fondo de sus aguas está enterrado el cuerpo de una princesa inca, cuyos ojos eran de ese color, y que murió el día en que acababa de casarse. Su dolido esposo no quiso enterrarla, sino dejarla allí, y cuando lo hubo hecho, las aguas transparentes se tornaron del color que conservan hasta hoy.

Realmente son mitos o hay algo más detrás de ellos?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada