El Monte Athos y sus misterios ...


Monte Athos es el nombre que recibe el área montañosa que conforma la península más oriental de las tres que se extienden hacia el Sur desde la península Calcídica, situada en Macedonia central, al norte de Grecia. En griego se la llama Άγιον Όρος (Ágion Óros, montaña sagrada). En épocas clásicas, la península fue llamada Ακτή (actí).

Es el hogar de 20 monasterios ortodoxos que conforman un territorio autónomo bajo soberanía griega (Estado Monástico Autónomo de la Montaña Sagrada). En el Monte Athos sólo pueden vivir monjes y la población ronda los 2.200 habitantes.


Además de los monasterios, hay 12 pequeñas comunidades de monjes, llamadas sketae, así como diversas ermitas donde los monjes ayunan y realizan sus plegarias al Todopoderoso.

Cada monasterio es una maravilla y contiene tal cantidad de regalos de reyes y emperadores, gemas preciosas únicas en el mundo, frescos primorosamente acabados, una incalculable cantidad de iconos centenarios dibujados con maestría infinita, lámparas de oro macizo, manuscritos antiguos, biblias de los primeros cristianos, cálices y otras reliquias, además de una arquitectura asombrosa que si se multiplican por veinte todas estas prodigiosas riquezas, los tesoros que alberga el Monte Athos están más allá de la imaginación.

Para evitar cualquier tentación sexual, las mujeres tienen prohibida la entrada en toda la península. Tampoco hay animales domésticos de sexo femenino, con la excepción de las gallinas que proporcionan huevos frescos. Sin embargo, durante la Guerra Civil Griega, la península acogió a múltiples refugiados, incluyendo mujeres y niñas.


Para poder entrar a este Monte Santo, se necesita una autorización especial llamada diamonitirion; previamente se ha de exponer ante las autoridades religiosas de Tesalónica (en el “Pilgrims’ Office”) y al “Department of Political Affairs of the Ministry of Macedonia and Thrace” unos motivos claros y relacionados con la vida monástica para lograrlo, pues el Monte Athos posee un status especial dentro de Grecia, casi similar al Vaticano en Italia, aunque para asuntos religiosos se dirigen al Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, como allí siguen llamando a Estambul. Diariamente conceden a diez personas extranjeras más a 110 griegos el privilegio de recorrer durante cuatro días improrrogables ese territorio tan hermético. De los veinte monasterios, diecisiete son Griegos, uno es Búlgaro, otro Serbio y otro Ruso.

Monte Athos es una comunidad monástica fundada en 963 cuando San Anastasio estableció el monasterio de La Gran Laura que sigue siendo hoy en día el mayor de todos los del estado.

El Imperio Bizantino se derrumbó en el siglo XV y fue sustituido por el nuevo Imperio Otomano, de carácter islámico. A los monasterios se les impusieron impuestos elevados. La población de monjes disminuyó en los siglos siguientes y no empezó a recuperarse hasta el siglo XIX con las donaciones y los monjes procedentes de nuevos territorios ortodoxos como Rusia, Bulgaria, Rumania o Serbia. En 1912, durante la primera guerra de los Balcanes, los otomanos fueron expulsados de la península, que pasó a estar bajo soberanía griega a partir del final de la Primera Guerra Mundial.


A lo largo de su historia el Monte Athos ha sufrido depredaciones de piratas, sobre todo Árabes y Turcos, pero los peores latrocinios y de los que peor recuerdo guardan los monjes hasta el día de hoy, son de los almogávares, esa banda de forajidos de la Corona de Aragón que degollaron a indefensos monjes y pillaron los monasterios para después llevarse a Barcelona como botín los tesoros robados a sangre y fuego. El cabecilla de esa pandilla de almogávares era el mercenario y pirata de origen Alemán Roger de Flor, que fue asesinado en Adrianopolis. 

A los almogávares, para vengarlo no se les ocurrió otra cosa que saquear los monasterios del Monte Athos degollando a sus indefensos monjes y robando todo el oro que pudieron encontrar. Pero lo que quemaron y destruyeron era todavía más valioso que las toneladas de oro y joyas sagradas que se llevaron al puerto de Barcelona. En el monasterio de Vatopediou mataron al inofensivo abad y asesinaron a diez pacíficos monjes. 

El Monasterio de San Pablo fue también destruido en 1309 por ellos, y quemaron completamente los monasterios de Constamonetou y Zographou. En todos ellos torturaban hasta la muerte a los monjes para que dijeran donde habían escondido más oro. 


Desde Ouranoupolis cada mañana zarpa una gabarra hacia el puerto de Dafne. A pie no está permitido viajar. Una vez que atraviesas el control mostrando tu diamonitirion puedes abordarla. Al arribar a Dafne hay que proseguir hasta Kariai, o Karies, donde de nuevo hay que presentar el permiso a las autoridades religiosas y al prefecto o representante del Gobierno Griego. Tras ese último trámite uno es libre de recorrer a placer esa península durmiendo en cualquiera de sus veinte monasterios en forma de fortalezas con la condición de arribar antes de la puesta del sol, pues sus portones se cierran hasta el amanecer.


Tan pronto como arribas a un monasterio has de dirigirte al encargado de acoger al visitante, que es conocido como archondaris, quien primero te invitará a un ouzo (aguardiente griego) con unos dulces llamados “baklava”, te explicará los horarios de los servicios religiosos y del refectorio, y te mostrará el Katholikon, o interior más íntimo y sagrado de la iglesia en el centro del Monasterio, que se llama Kyriako, y es el foco de reunión de los monjes los domingos y las fiestas de guardar para compartir las albricias. A continuación te mostrará tu archondariki, o habitación, que es tipo celda, donde puedes dormir una sola noche. Durante el almuerzo un monje recita en voz alta fragmentos de la Biblia y para beber te sirven vino. Todo es gratuito en el Monthe Athos. El dinero lo repudian pues está considerado una material vil.



En 2011 el Monte Athos salió en las noticias por la exhibición de la sagrada prenda cristiana: el cinturón de la Santísima Virgen María, que es conservado en uno de los 20 monasterios que hay en el monte Athos. Lo conservan como reliquia y cuando fue expuesto por unos días en la Catedral de Moscú, millones de rusos fueron a venerarlo.

El cinturón es considerado milagroso: las personas que rezan ante el mismo se recuperan de diversos achaques y a las mujeres estériles éste regala el milagro de la maternidad. Existen muchas versiones de cómo fue hallado el cinturón que la Virgen María había tejido de lana de camello. Según una de estas, la Virgen María, poco antes de su dormición (El Tránsito de María), lo entregó a dos viudas de Jerusalén.



Otra Leyenda reza que la madre de Jesucristo, ya después del óbito, durante la Ascensión, regaló el cinturón al Apóstol Tomás. Sea como sea, durante varios siglos la sagrada prenda se guardó cuidadosamente en la Palestina de entonces. Tan solo para finales del siglo IV fue trasladado a Constantinopla (hoy Estambul).

El cinturón reiteradamente fue dividido en pedazos mide un metro con 27 centímetros, es de color verde y está decorada con hilos dorados en los bordes. y hasta nuestros días han llegado tan solo tres partes del mismo. Una de ella se guarda en la iglesia de la Virgen María de Blanquerna en Zugdidi, Georgia, la segunda en la Catedral de la ciudad de Prato, Italia. La tercera fue entregada a finales del siglo XIV por el príncipe serbio Lázar Hrebeljanovic a los monjes del monasterio de Vatopedi del monte Athos.

Este monte sagrado es adorado en todo el mundo ortodoxo y es considerado uno de lugares que se encuentran bajo la protección de la Virgen María. Desde entonces el cinturón nunca ha abandonado el monasterio de Athos, a pesar de que los representantes de muchos países ruegan que se les permitiera mostrar la sagrada prenda a los fieles.


Más reliquias ...

Según varias fuentes, las reliquias de María Magdalena fueron trasladadas en el siglo IX en Constantinopla, y se colocaron en la iglesia del monasterio de San Lázaro. En la era de las campañas de los cruzados sus restos fueron trasladados a Italia y se colocaron en Roma bajo el altar de la Catedral de Letrán. Parte de las reliquias de María Magdalena se dice que están en Provage, Francia, cerca de Marsella, donde por encima de ellos al pie de una escarpada montaña se construyó una espléndida iglesia en su honor.


Asimismo, desde hace 2000 años, en el Monasterio de Símonos Petras se conserva incorruptible y a una temperatura de 37º la mano izquierda de María Magdalena.

Respecto de la figura de María Magdalena, los ortodoxos la veneran con igual devoción que a todos sus santos. "En esta ocasión viene bien recordar el mensaje que deja su vida, por su actualidad; un mensaje de esperanza, pues cambió su vida y se convirtió en la mensajera de la Resurrección del Señor". La "mano" es milagrosa y ha llegado a sanar a poseídos, según registros del monasterio.


En Rennes le Chateau , en el bajorrelieve al pie del altar aparece María Magdalena embarazada y extrañamente, con un libro abierto en sus manos y una calavera ante ella. Curioso, no? ¿Están en este lugar tan hermético y secreto las pistas para poder comprender parte de la historia de la humanidad? Quién sabe!

1 comentario:

  1. Me quedé embobado leyéndolo..qué honor sería ser uno de esos 10 no griegos eh!. No conocía este monte ...prometo mirarlo más detenidamente. INTERESANTISIMO.

    FDO:AMOT.

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