Los köktürks o göktürks


Los köktürks o göktürks, conocidos también con el nombre de tujue, fueron una confederación de pueblos túrquicos nómadas del Asia interior medieval que constituyeron un poderoso imperio.

  • Los orígenes ...
El territorio más antiguo y conocido perteneciente a los Turcos Celestes, era el del sur del macizo de Altai, en Mongolia occidental. Se les conocía porque eran los vasallos de los Rouran, pueblo que ocupaba casi todo el territorio de la actual Mongolia. Los túrquicos trabajaban para ellos como herreros.

  • Valle del Orjón ...
El Paisaje cultural del Valle del Orjón se extiende por las orillas del río Orjón en la provincia de Orjón, en la Mongolia central, cerca de 360 km al oeste de la capital Ulán Bator. 

Las Inscripciones de Orjón, también llamadas Runas túrquicas, son las más antiguas muestras conocidas de escritura en lenguas pertenecientes a la gran familia lingüística de las lenguas turcas, rama altaica, cuya área geográfica se extiende desde el occidente de China hasta los Balcanes, por lo que sus primeros escritos aparecen en el interior de Asia Central.

Fueron escritas en dos monolitos erigidos en el Valle del Orjón (Mongolia) entre los años 732 y 735 en honor a dos príncipes túrquicos Köktürks llamados Kütigin y Bilge Kagan.

Las inscripciones fueron descubiertas por Nikolay Yadrintsev ...  Luego fueron descifradas por el filólogo danés Vilhelm Thomsen en 1893.

  • La leyenda ...
Eran descendientes de los Xiongnu. Un pueblo vecino los exterminó a todos salvo a un joven muchacho. Los soldados no quisieron matarlo en consideración a su corta edad, pero le cortaron los pies y lo tiraron a un pantano. Una loba se encargó de alimentarlo. 

Como resultado de esta relación entre el joven y la loba, tiempo después ésta quedó embarazada. El rey enemigo supo que el joven vivía todavía y envió a sus hombres para matarlo. La loba, dándose cuenta del peligro que corría, se refugió en una montaña, al norte de Turfán. En la montaña había una gruta tapizada con una hierba esponjosa donde la loba dio a luz a diez niños que, más tarde, se unieron a diez mujeres de los alrededores. Sus descendientes se multiplicaron y, después de muchas generaciones, salieron de la gruta para establecerse en el sur de Altaï.

La explicación general de este mito es heterogénea. Su primera parte es indo-europea. La misma es, poco más o menos, idéntica a un mito de los Wusun fechada, aproximadamente, desde el siglo II a. C. Los Wusun eran unos nómadas indoeuropeos, quizá iraníes, aunque lo más probable es que fueran unos tocarios que vivían al norte de los Tian Shan, entre Kazajistán y Kirguistán. 


Un (rey) recién nacido es salvado de un ataque de un pueblo enemigo por un alto dignatario. Es criado por una loba y unos cuervos.

Este mito es similar a la historia de Rómulo y Remo, los míticos fundadores de Roma que fueron alimentados, también, por una loba. Es posible que los túrquicos no se hayan atribuido la leyenda de los Wusun, pero sí lo hicieran los nómadas tocarianos que vivían al norte de Turfán, el lugar en el que situaron la mencionada gruta.

Lo que es seguro es que un pueblo que hablaba la lengua Tocaria A o agnéen ejerció su influencia, durante mucho tiempo, sobre los Turcos Azules. Fue una lengua prestigiosa y las copias lo demuestran.

La leyenda de la gruta de la que sale todo un pueblo es totalmente de procedencia turca. Los túrquicos debían tener, al igual que los mongoles, un ancestro lobo. Este ancestro tuvo que cambiar de sexo, es decir, convertirse en una loba, para que el mito pudiese combinarse con el mito indo-europeo.

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