Los Guachimontones, Jalisco


A sólo hora y media de la ciudad de Guadalajara, se encuentra un poblado que vio nacer la cultura en Jalisco, Teuchitlán, considerada por algunos investigadores, como una de las zonas arqueológicas más importante del occidente de México. Lo más peculiar de estas pirámides, es que son de forma circular.

Cerca de esta comunidad, cuyo nombre se deriva de la voz Teotzitlán o Teutzitlán, que se interpreta como "lugar del dios Tenoch", se encuentra la más importante zona arqueológica de Jalisco. En Jalisco existen alrededor de 950 zonas arqueológicas que están bajo trabajos de investigación. Según datos del Instituto Nacional de Antropología e Historia de Jalisco, en el estado puede haber más de 2,000 sitios arqueológicos.

Mas no se trata sólo de lugares en los que se encuentran restos de grandes ciudades o centros ceremoniales, sino que se considera como sitio arqueológico: "cualquier lugar donde haya quedado vestigio de la actividad humana", así que podría ir desde un lugar donde antepasados se sentaron a descansar o comer y dejaron rastros de ello, a uno en el que haya una pirámide, tumbas o complejos habitacionales hasta centros ceremoniales como el que hoy nos ocupa, conocido como Los Guachimontones.

En realidad, es poco lo que se sabe acerca del sitio, ya que su descubrimiento data apenas de 1970 y su estudio y recuperación comenzaron en 1996, lo que en arqueología representa un periodo muy breve para lograr un estudio profundo. Sin embargo, se conocen datos de gran interés acerca de la zona y día con día, bajo la dirección de Phil Weigand, su esposa Arcelia garcía y su equipo de investigación, se van descubriendo nuevos datos que nos van sorprendiendo y nos ilustran acerca de esta civilización, conocida como Tradición Teuchitlán, que tuvo su auge entre los años 200 y 400 d.C. y desapareció hacia el 900 d.C, aunque se sabe que su antigüedad es de más de 2 mil años.

El arqueólogo Weigand y la maestra Arcelia García, por más de treinta años se dieron a la tarea de localizar y registrar más de dos mil sitios y aproximadamente 400 edificios de círculos concéntricos que abarcan diferentes periodos, es decir, del formativo tardío, fase del Arenal; 300 a. C. a la fase Teuchitlán l; y 350 a 700 d. C.


Los Guachimontones tiene poco que ver con los centros arqueológicos conocidos en México, ya que su arquitectura puede sólo compararse con algunas representaciones del altiplano central como Cuicuilco; paradójicamente también tiene coincidencias asombrosas, como el juego de pelota -de los mayores de Mesoamérica- y su sistema de riego, apenas comparables con la magnitud del juego de Chichen Itzá y la ingeniería hidráulica de Calakmul; el primero, sitio maya del periodo post clásico en Yucatán y el segundo del Clásico tardío de la misma civilización, pero en Campeche.

Sus 19 hectáreas comprenden estructuras circulares concéntricas hechas con tierra y arena apisonadas, además de piedras, adobe y cal para los edificios mayores, cuya arquitectura se basa en una pirámide principal integrada por dos niveles diferenciados, divididos por una banqueta superior. que en realidad era un altar grande.

Diversos niveles concéntricos escalonados, con orientación cardinal e ínter cardinal sus pisos son un calendario exacto de 52 años ; un eje vertical que conecta el cielo, la tierra y el inframundo; un bordo circundante que corresponde al horizonte; postes funcionales como reloj de sol o estructuras altas que marcaban las posiciones del sol en el solsticio y el equinoccio y cuatro escalinatas que en una forma connotativa religiosa evocan al viento, el agua, el fuego y la tierra, que daban acceso a los sacerdotes y la clase dominante.

En la planta baja, alrededor de la estructura circular, había una plataforma con una banqueta a la que se conoce como patio y a su alrededor, cuenta con diversos números de plataformas rectangulares donde se asentaban las chozas y de donde el pueblo podía observar mejor los actos religiosos y los de gobierno que se realizaban.

El llamado Círculo II o la Iguana, como se le conoce, es el segundo más grande y el mejor conservado. Su espectacular diámetro alcanza los 115 m. y tiene un perímetro de 360 m. En su caso, está rodeado de 10 plataformas, y tres de ellas se encuentran agrupadas sobre una base común. Otras pirámide más pequeñas, tenían en su cima un poste para la ceremonia de los "voladores", tal como se puede apreciar en diversas piezas de orfebrería local.


El Juego de Pelota ...

Una de las canchas de juego de pelota está entre los dos círculos más grandes de este sitio. Un tercer círculo más pequeño, se entrelaza con el segundo Conjuntos menores de edificios se pueden ver a la izquierda y derecha, hacia las orillas de la loma. Las zonas de cultivo se agrupan alrededor de la distante orilla del lago, mientras que los pantanos ocupan el resto de la cuenca.

En diversas partes del núcleo de Teuchitlán, las superficies destinadas al juego de pelota rodeaban los recintos circulares situados en el promontorio y, en ciertos casos, como en el mismo Teuchitlán, constituían una parte integral del tejido arquitectónico en su conjunto.

Los conjuntos circulares sugieren un acceso restringido y de uso exclusivos para las familias de los gobernantes. Los recintos circulares del occidente son únicos, pero su geometría sigue principios cosmológicos ampliamente comprendidos. Estos principios, compartidos por todos los pueblos mesoamericanos, son los siguientes: orientación cardinal e ínter cardinal; eje vertical que conecta el cielo, la tierra y el inframundo; bordo circundante que corresponde al horizonte; postes como de reloj de sol o estructuras altas que funcionan como marcadores de las posiciones del sol en el solsticio y el equinoccio. 

En el microcosmos arquitectónico circular, los gobernantes teocráticos de Teuchitlán observaron un programa de festivales rituales cíclicos, invocando a los espíritus ancestrales como intermediarios con las fuerzas naturales deidificadas, de las que dependían la cosecha y la vida. La economía, la historia y la religión estaban entremezcladas en esta percepción y uso del paisaje

El sitio, se cree que fue designado para rendir tributo al Dios Ehécatl, que era el dios del viento, una de las deidades principales de la Tradición en Teuchitlán.

Como parte de la zona al pie del volcán Tequila, que también incluye Teuchitlán, formando el área que fue designada, junto con los paisajes agaveros que la rodean, como uno de los sitios que fueron nombrados como Patrimonio de la Humanidad .

Con su complejo sistema de organización social, dejó un legado en su traza urbana; con los vestigios de un pueblo dedicado en gran parte a trabajar la obsidiana, el cobre, el oro, la plata y la malaquita; con su exacto conocimiento astronómico (los 52 escalones de la pirámide principal son un calendario infalible), los Guachimontones son un atractivo más del bello estado de Jalisco, enclavado además en una de sus zonas con mayor encanto paisajístico.


Museo de los Guachimontones ...

La comunidad de Teuchitlán, Jalisco donó cerca de 150 piezas prehispánicas de la zona para crear su Museo Municipal Los Guachimontones, inaugurado el 31 de diciembre de 2000, por las distintas autoridades estatales y municipales.

Figurillas humanas, animales, herramientas de piedra y obsidiana, así como vasijas integran la colección, en donde también se incluyen maquetas representativas a las tumbas de tiro, a una ceremonia del Dios Ehecatl y fotografías del conjunto arqueológico Los Guachimontones, ubicado en los límites de la cabecera de Teuchitlán, a 60 kilómetros de Guadalajara.

1 comentario:

  1. Qué barbaridad!!! Vaya zona ( Jalisco) con tanta RIQUEZA por kilómetro cuadrado..de todas formas habrá que esperar porque sí es cierto que es reciente este descubrimiento. Me parece impresionante la forma de las pirámides!!!!.

    DE: anti-nécora

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