Ho’oponopono


Ho’oponopono es un arte sanador muy antiguo propio de la cultura polinesia asentada en Hawái, los Kahuna . Su objetivo es resolver y sanar los conflictos familiares, así como a borrar las memorias, creencias y emociones en las cuales estamos atrapados.

Esta palabra “milagrosa” se fue extendiendo por el mundo a una velocidad sorprendente durante los últimos años. Su significado es “corregir un error” o “hacer lo correcto”. Su práctica es absolutamente sencilla pero ante todo debemos comprender en qué se basa esta técnica.


- La creencia de que nosotros creamos nuestra realidad, somos co-creadores, y todo lo que vemos o experimentamos, toda la gente que nos rodea, lo que conforma nuestro mundo, está ahí porque nosotros lo hemos establecido. Así, nosotros somos los responsables de lo que ocurre en nuestro mundo, tenemos la completa responsabilidad en las cosas que ocurren.

- Por supuesto que la mayor parte de nuestros pensamientos “creadores” de esa realidad que nos circunda son inconscientes. Hacerse responsable no significa ser culpable, sino reconocer que esos pensamientos están dentro de mí para, a continuación, limpiarlos, desactivarlos, cancelarlos para que dejen de producir ese efecto en mí y en todo lo que me rodea.

- Todas las técnicas que se enseñan en ho’oponopono son para “borrar” pensamientos y memorias dolorosas que se reiteran en nuestro interior. No necesitamos conocerlos, pero necesitamos asumir una actitud consciente de “borrado/limpieza”.

- Es necesario llegar a comprender que la mente es perfecta, pero no las memorias que contiene, los datos con los que trabaja. Es ahí donde incide esta técnica, en la corrección de lo errado de esas memorias y datos.




* Otro postulado de los Kahuna dice que existe una Divinidad cuya sabiduría y poder son muy superiores a los nuestros y que nos ama incondicionalmente. Tenemos que estar dispuestos a dejar todo en manos de esta Divinidad para que sane nuestros recuerdos, sentimientos, creencias, para que sane la raíz misma de toda experiencia no deseada o dolorosa que tengamos y para que, a un mismo tiempo, sane a los demás.


Cada vez que sucede algo que nos desagrada, o que alguien tiene una actitud que no nos gusta, en vez de tratar de cambiar las cosas “allí afuera” podemos pedir, como en una oración, que “por favor sea sanada la parte de mi mente que creó este problema (o el conflicto o la actitud de la otra persona, etc.)”.

También podemos decir mentalmente: “Lo siento, Te amo” (podemos agregar también “Por favor perdóname, y Gracias”), dirigiéndonos a la Divinidad.

La técnica debe aplicarse con una actitud de serena alegría, no con culpa y remordimientos.

Y por último, pero tal vez lo más importante, debemos haber comenzado a intuir, a través de la experiencia, que en realidad somos nosotros los que creamos o atraemos los problemas. Si seguimos pensando que somos “las víctimas” de los demás o de las circunstancias externas, nada puede cambiar aunque practiquemos Ho’oponopono.



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