Ajna Chakra ... Tercer ojo y glándula pineal


La glándula pineal o epífisis está situada en el techo del diencéfalo, entre los tubérculos cuadrigéminos craneales, en la denominada fosa pineal. Esta glándula produce melatonina a partir de la serotonina cuando no hay luz. Mide unos 5 mm de diámetro y tiene forma de piña, de ahí su nombre.


Podríamos decir que es un reloj biológico que está relacionada con la regulación de los ciclos de vigilia y sueño, sirve para contrarrestar los efectos del síndrome de diferencia de zonas horarias (jet lag). Es también un poderoso antioxidante, controla el inicio de la pubertad, también la actividad sexual... La producción de esta hormona disminuye con la edad.

Los monjes tibetanos hablaban y aún lo hacen hoy en día de un tercer ojo, situado aproximadamente en el centro del cerebro, entre los ojos, y que había sido el centro de clarividencia y de la intuición, pero que con el transcurso de los tiempos se ha ido atrofiando.

Para los vedas, el Chakra del Tercer Ojo, o también llamado Ajana, está situado entre las dos cejas, en la hendidura de la frente; asociado con la glándula pituitaria, con los ojos, el cerebro, con los colores índigo y púrpura; representando la percepción, la intuición y el conocimiento.

Es el encargado de potenciar la integración de la personalidad, trascendiendo el natural dualismo humano. También llamado el ojo del alma, te da la visión de los mundos sutiles, haciendo posible la conexión directa con la fuente ilimitada de sabiduría. Es el punto energético clave para desarrollar los distintos fenómenos psi, tales como la intuición y la clarividencia.

Los yoguis de la India aseguran que la glándula pineal es la ventana de Brahama, el ojo de diamante, el ojo de la polividencia, que mediante cierto entrenamiento especial, nos da la percepción ultra.

Los chamanes, por ejemplo, reciben este don por herencia o vocación, pero se les exige pasajes de iniciación, largos ayunos, retiros y aseguran que pueden hacer "viajes" al mundo espiritual mediante estados modificados de conciencia y para recibir conocimiento. Para ello utilizan alucinógenos tales como la ayahuasca. Los chamanes tienen la facultad de curar, comunicarse con los espíritus y presentan habilidades visionarias y adivinatorias.

Ya en el S. XVII, Descartes, expresó su creencia que la glándula pineal era la sede del alma racional.



Resumiendo, la glándula pineal ha sido desde la antigüedad, una especie de dispositivo natural para conectar con otras dimensiones, nos proporcionaría el "don" de la clarividencia. Algunas personas tienen este don de forma natural, otros en cambio lo adquieren después de tener una experiencia cercana a la muerte, fiebre alta, un accidente, golpe en la cabeza , etc. Y ahora yo me pregunto lo siguiente ... ya que todos tenemos esta glándula... por qué no todos podemos ver más allá de lo aparente? 

Desde mi punto de vista, y tras haber consultado numerosos artículos al respecto, he llegado a la conclusión de que es debido entre otras cosas a nuestra alimentación, rica en calcio y alimentos como el pan, grasas, harinas e incluso azúcares, que con los años van "atrofiando" esta glándula hasta cancelarla.

Si a esto le sumamos otros factores como radiaciones artificiales o incluso ondas vibratorias externas, el resultado será que nunca conectaremos con otras dimensiones del mundo espiritual. Al bloquear nuestra glándula pineal, estamos reduciendo nuestro sexto sentido a un nivel 0.

Sin embargo, cuando este Sexto Chakra está activado te sientes tranquilo, en paz y en concordancia con lo que te rodea, y eres capaz de vislumbrar lo que se avecina. Así tu espíritu evoluciona, crece y el poder que sientes dentro de ti refuerza tu temple ante los obstáculos. En cambio, si está desequilibrado, tu memoria y tu concentración fallan, los miedos a lo que vendrá se hacen fuertes y el nerviosismo formará parte de tu carácter habitual.



Meditaciones para abrir el tercer ojo ...

1. Siéntate con la espalda recta.

2. Si eres diestro, tu mano derecha debe empuñar el dedo índice de la mano izquierda, en cambio, para la gente que es zurda, su mano izquierda debe empuñarse alrededor del índice de la mano derecha. Cuando sientas una especie de corriente eléctrica, sabrás que esa es la posición correcta. No te desanimes si no sientes esto, a veces hay que repetirlo varios días hasta conseguirlo. Esto es para dirigir el flujo de energía hacia el tercer ojo.

3. Respira a través de tu nariz y aguanta tu respiración, sin forzarla. Abre tu mandíbula y deja un pequeño espacio entre los dientes superiores e inferiores, coloca la punta de tu lengua entre este espacio y deja pasar lentamente el aire para producir el sonido “TH” en inglés.

4. Una vez que tu lengua esté en posicion, respira lentamente a través de tus labios diciendo T-H-H-H-H-H-H-H en una larga exhalación. Tu lengua vibrará entre tus dientes.

5. Lo de arriba debes hacerlo 4 veces en una habitación y luego relájate.

6. Es muy importante que el ejercicio se realice durante cuatro días seguidos.

7. Cuando hayas finalizado, es muy importante meditar sobre tu tercer ojo, para hacer que la energía fluya, esto ayudará a abrirlo completamente.


Cierra tus ojos y “mira” a través de tu tercer ojo. Es muy importante estar relajado y no forzar tus músculos oculares, incluso cuando tus ojos están cerrados. Al principio, lo normal será que sólo veas una negrura. Y dependiendo de lo activo que tengas tu tercer ojo, posiblemente veas manchas de color girando y haciendo formas como si de un caleidoscopio se tratase. Recuerda mantenerte relajado y tranquilo. El sentir una presión en la frente o un dolor es normal después de completar el ejercicio de arriba. Este dolor o presión disminuye con el tiempo.

¿Qué puede suceder cuándo hacemos ésto?

Podremos notar jaqueca o una presión en el centro de la frente. Esta es una indicación positiva de que la glándula pineal está despertando y comenzando a funcionar de una manera saludable.

Algunas personas pueden experimentar migrañas al cabo de un par de horas desde que acaben este ejercicio. La severidad de los efectos dependerá de lo atrofiada que tengas la glándula pineal al comenzar con estas meditaciones.

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