Nuevo Orden Mundial ¿Teoría conspirativa o ... realidad?


La verdad que es llamada mentira por aquellos intereses ocultos, acaba destapándose por sí misma, haciéndose cada vez más veraz al paso del tiempo; sin embargo cuando la absoluta mentira se repite una y otra vez, el sistema acaba instaurando la mentira como única verdad. 

Para ello, los "anti-sistema", las personas que no nos dejamos llevar por los dogmas y que lo cuestionamos todo, tenemos una solución bastante eficaz y a la vez lógica, la perseverancia sobre la limpieza de la información, la constancia en el mensaje de la verdad, la repetición de lo verídico frente a la manipulación impuesta a diario, sólo así, podremos conseguir un pensamiento, fuerte, real, crítico, veraz y claro.

Como todos sabemos, sobre el "Nuevo Orden Mundial" existe una teoría "conspiranoica" que afirma la existencia de un plan diseñado con el fin de imponer un gobierno único y controlado por sectores elitistas a nivel mundial.

Esta teoría alega que tanto los sucesos que son percibidos como significantes, como los grupos que los causan, estarían bajo el control de un solo grupo central "todopoderoso",con objetivos malevolentes para la gran mayoría de la población.



Pero ... ¿es realmente una teoría o una realidad? Veamos ...

El propósito primordial del Nuevo Orden Mundial sería derrocar a los gobiernos y reinos del mundo, además de erradicar en todo el planeta todas las religiones y creencias, para así unificar a la humanidad bajo un "nuevo orden", que estaría basado en un sistema extremadamente uniforme, con una moneda única y una religión universal, donde según sus creencias, cada persona lograría la perfección.

Según una de las variantes de la moderna teoría de la conspiración, los Illuminati originales siguen existiendo y persiguen aún el cumplimiento de ese nuevo orden. El llamado "proceso de globalización" iniciado a fines del siglo XX en todo el planeta, sería una de las múltiples facetas del establecimiento progresivo de este nuevo orden.

Entre los acontecimientos históricos a los que se sugieren móviles conspiratorios están el ataque japonés contra Pearl Harbor, Hawaii, el 7 de diciembre de 1941, el asesinato del Presidente John F. Kennedy en Dallas, Texas, el 22 de noviembre de 1963, el plan llevado a cabo por 19 yihadis que secuestraron cuatro aviones para estrellarlos contra las Torres Gemelas de Nueva York, el Pentágono y presuntamente la Casa Blanca o el edificio del Capitolio, el 11 de septiembre de 2001.

La tragedia de 9/11 "no sería más que un evento planificado, previsto, uno de muchos pasos en el complot destinado a lograr el dominio global".



El guardar la verdad suele hacerse para evitar incidentes que comprometan algún objetivo en particular. Los secretos se han inmiscuido en las sociedades humanas, ya sea por supervivencia o para mantener el poder sobre algo, a lo largo de la historia. Así, de esta forma, las élites que nos han gobernado desde los cimientos de la civilización, guardan celosamente sus secretos y han hecho de todo para mantenerlos, no importando si en su afán arrollan al que se les ponga por delante. (ejemplo: Informe Brookings - ocultamiento de evidencias extraterrestres ...

Hay unos más graves que otros, pero todos contribuyen al estancamiento de nuestro desarrollo como seres humanos. Sin lugar a dudas, quienes han sido expertos en esto, son los miembros de sociedades “secretas” como los masones. Aquellos hombres, desde los tiempos de los faraones hasta nuestros días, han ocultado grandes secretos de la Humanidad y han conspirado para evitar que éstos salgan a la luz. De hecho, el grupo más importante de ellos, los denominados “Illuminati” se han inmiscuido en las cúpulas de los gobiernos de los principales países del mundo, tanto para guardar sus secretos como para manejar nuestras vidas.

Es evidente que lo que ellos anhelan es que vivamos sumidos en el miedo y la desesperanza para así aceptar, con una cara sonriente, el “Nuevo Orden Mundial” como el salvador a la época negra y de incertidumbre en la que nos encontramos inmersos. 



Lo que es evidente es que podemos ver la realidad de dos maneras:

- Uno puede creer literalmente lo que lee en los periódicos, oye en la radio o ve en la TV; es un modo seguro y garantizado de estar en el mundo; sin sombras, enigmas o motivo alguno de inquietud. Es muy cómodo aceptarlo todo como bueno sin cuestionar nada.

- Pero también podemos tratar de comprender lo que realmente sucede a nuestro alrededor, sin dejarnos llevar por las falsas apariencias, o por lo que nos cuenta la "caja tonta" o los periódicos.

"La Era Tecnotrónica va diseñando paulatinamente una sociedad cada vez más controlada. Esa sociedad será dominada por una élite de personas libres de valores tradicionales, que no dudarán en realizar sus objetivos mediante técnicas depuradas con las que influirán en el comportamiento del pueblo, y controlarán y vigilarán con todo detalle a la sociedad, hasta el punto de que llegará a ser posible establecer una vigilancia casi permanente sobre cada uno de los ciudadanos del planeta."




Este texto de Zbigniew Brezinsky, el Kissinger de Jimmy Carter, constituye sin duda, un referente sobre AQUELLO DE LO QUE VAN REALMENTE LAS COSAS.

Sinceramente todo esto me hace pensar en un libro que leí hace años, "Un mundo feliz" de Aldous Huxley ... La novela anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia ( proceso de aprendizaje a través del sueño que padecen los sujetos durante la niñez) que, combinadas, cambian radicalmente la sociedad.

El mundo aquí descrito podría ser una utopía aunque irónica y ambigua: la humanidad es desenfadada, saludable y avanzada tecnológicamente. La guerra y la pobreza han sido erradicadas, y todos son permanentemente felices ... Sin embargo, la ironía es que todas estas cosas se han alcanzado tras eliminar muchas otras: la familia, la diversidad cultural, el arte, la ciencia, la literatura, la religión y la filosofía entre otras muchas cosas.


Nada es lo que parece ... Un lugar donde la simulación es lo cotidiano, y la realidad siempre está, detrás de lo aparente

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