Monte Vottovaara, Rusia


Karelia es famosa no solo por su naturaleza, sino por tener un gran número de lugares poco comunes, casi místicos. Estos lugares son venerados por la gente del lugar y atraen a los visitantes.Nadie se queda indiferente ante el Stonehenge de Karelia con sus zonas de fuerzas primarias, sus ídolos de piedra, sus pinturas en la roca y sus extraordinarios paisajes, algunos de ellos parecen salidos directamente de un cuento de hadas, otros son más terrenales.


El Monte Vottovaara es ambiguo, enigmático y misterioso. En la cima de la montaña que se extiende por un área de 6 kilómetros cuadrados hay muchas piedras seyd. Un seyd es una roca sagrada que adoran los Sami. Hay quien dice que la cima del Monte Vottovaara no es otra cosa que un antiguo centro religioso de los chamanes Sami. Las piedras son únicas por estar colocadas sobre piedras más pequeñas que les sirven de apoyo.Existen unas 500 de estas piedras en la cima de la montaña: algunas están aisladas otras están en grupos.Desde tiempos inmemoriales los Samis (conocidos como Lapps en la antigua Rusia) eran conocidos por ser poderosos hechiceros y chamanes.


Se piensa que cada piedra tenía su propio hechicero, quien, según la leyenda habitaría la piedra después de su muerte.Las piedras sagradas eran respetadas de forma particular durante la vida de los chamanes y mucho más aún después de su muerte..Estaba prohibido gritar o maldecir en las cercanías de la piedra seyd y generalmente no se permitía a las mujeres y a los niños acercarse a ellas. Se creía que si no se seguían estas reglas el espíritu del hechicero podía castigar duramente al infractor.Los Sami también creían que si hacían sacrificios a las piedras seyd su espíritu les ayudaría.



Hay muchas versiones sobre la procedencia de las piedras y sobre como fueron alzadas y colocadas sobre sus pedestales.Hay quienes piensan que fue obra de los Sami, otros dicen que los Sami no poseían la tecnología suficiente y que heredaron las piedras de una civilización más avanzada que existió anteriormente.



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