Las Catacumbas de París


Las Catacumbas de París es uno de los cementerios más famosos de París, Francia. Consiste en una red de túneles y cuartos subterráneos localizados en lo que, durante la era romana, fuesen minas de piedra caliza. Las minas fueron convertidas en un cementerio común a finales del siglo XVIII.

El cementerio de los Inocentes se había utilizado durante casi diez siglos y se había convertido en un foco de infección para los habitantes del barrio. Tras recibir múltiples quejas, el Consejo de Estado, por decreto de 9 de noviembre de 1785, pronunció la supresión y la evacuación del cementerio de los Inocentes.


Así, decidieron trasladar las osamentas a unas antiguas canteras. La Ciudad de París acababa de crear una inspección general de Canteras destinada a consolidar las vías públicas minadas por las canteras. En las canteras de «Tombe-Issoire» se realizaron obras de albañilería, de apuntalado de galerías y se excavó una escalera flanqueada por un pozo para depositar los huesos.

El traslado de los restos comenzó después de la bendición y la consagración del lugar el 7 de abril de 1786 y continuó hasta 1788. Éste se realizaba siempre al atardecer y siguiendo un ceremonial que requería la procesión de sacerdotes con sobrepelliz. Cantaban el oficio de difuntos a lo largo del trayecto que seguían los carros cargados con huesos y cubiertos con un velo negro. Más tarde, y hasta 1814, éste fue el lugar de reposo de las osamentas de todos los cementerios de París.


Los huesos están acomodados en forma de "muralla", decisión tomada por el Inspector General de Canteras en aquél entonces, donde se pueden encontrar placas identificando la procedencia de los huesos e incluso pequeños altares conteniendo epitafios en latín.

Sólo aproximadamente un kilómetro y medio de las catacumbas, de los más de 300 en total, se encuentra abierto al público como una visita "turística"; esto debido al supuesto de que no hace muchos años, las autoridades parisinas descubrieron que en el interior de dichas catacumbas se practicaban rituales siniestros, como misas negras.


El sistema de túneles es demasiado complejo, y a pesar de que estos poseen placas para identificar bajo qué calle se encuentra el visitante, es muy fácil perderse en el trayecto; hay pasadizos demasiado estrechos y bajos, algunos de los cuales se inundan fácilmente; por esta razón, los visitantes deben contar con la ayuda de un guía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario