Gruta de Maijishan


En China hay infinidad de templos excavados en la dura roca. Los más populares, probablemente, sean las grutas de Longmen. Sin embargo, otra menos conocida es la gruta de Maijishan. Con una asombrosa arquitectura, esta cueva está excavada en la roca y contiene 7000 esculturas budistas y casi 1000 metros cuadrados de murales.


Elevada a 142 metros sobre el paisaje plano, la historia de las cuevas se remonta alrededor de 400 a.C cuando el budismo cruzó la frontera desde India y se asentó en China. Y debido a que Maijishan quedaba a pocos kilómetros de la conocida Ruta de la Seda, los monjes solían detenerse, pernoctando en el cerro, y , con el tiempo, comenzaron a cavar a lo largo de la montaña. 


La gruta Maijishan está compuesta por 194 cuevas en las que se conservan más de 7.200 esculturas budistas (la mayoría de terracota) y unos 1.000 metros cuadrados de delicadas pinturas murales.


En algún momento entre 420 y 422 d.C., un monje de nombre Tanhung, llegó a Maijishan decidido a construir una pequeña comunidad monástica budista. En pocos años se le unió otro monje, Xuangao, que trajo consigo 100 seguidores a la montaña. La fundación del lugar, así como las incorporaciones a la “congregación”, quedaron registradas en un libro titulado las “Memorias de los monjes eminentes”.


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