Gigantescas tumbas de Kofun, Japón


Es poco conocido que Daisen Kofun, la tumba del emperador Nintoku en Osaka, es la tumba más grande del mundo. Su base es cinco veces más extensa que la Gran Pirámide de Egipto y su superficie excede también la de otras estructuras antiguas en México, EE.UU., Perú o los templos indonesios, camboyanos o tailandeses. Pero, ¿porqué los habitantes del Japón prehistórico invirtieron tanto esfuerzo en producir estos enormes monumentos funerarios?

El periodo Kofun (250-538 d.C.) ...

En el siglo II d.C. Japón era un conjunto de clanes guerreros peleándose entre sí. Sin embargo, alrededor de 30 de estos grupos consolidaron una alianza que sería controlada por la reina-chamán Himiko, y que le daría al país el nombre de Wa y establecería su centro en las proximidades de Nara. Una de las formas de garantizar la vigencia de su poder durante su reinado y tras su muerte fue la estandarización en la forma de las tumbas. Precisamente Kofun se refiere a un estilo de tumbas en forma de montículo que se hizo característico en esta época.



Ya desde finales del periodo Yayoi (300 a.C.- 250 d.C.), alrededor del año 200 d.C. se había hecho costumbre en Japón el construir montículos sobre las tumbas de familias nobles y personajes importantes.Esta costumbre no es, por supuesto, única en Japón y se repite en muchas otras partes del mundo.

Imagino que la forma más elemental de construir una tumba es hacer un montículo de tierra sobre el difunto. Cuanto más importante sea el personaje, más grande sería el montículo, hasta llegar a dimensiones gigantescas. De esta forma, las tumbas se asemejarían a montañas, que en muchas culturas han tenido una significación especial como intermediarios entre el mundo de los hombres y el de los dioses.Así, los montículos funerarios han sido populares no sólo en el Japón sino en sus alrededores.

Sin embargo, no sólo su gran tamaño sino su peculiar forma en forma de ojo de cerradura o zempō-kōen-fun, sería lo que haría significativa la arquitectura funeraria en Japón.



Características ....

Cada tumba constaba de tres partes: el féretro, hecho de madera o piedra; la cámara mortuoria, que contenía uno o varios sepulcros, y el montículo de tierra que protegía la cámara. Los sarcófagos eran generalmente hechos de madera, de piedra o de adobe.Había dos tipos de cámaras mortuorias: cámaras en forma de pozo, usualmente usadas para un solo sarcófago, y cámaras en forma de cueva, usadas para varios féretros, y que se conectaban al exterior a través de un pasaje hecho de piedra. El interior de las cámaras a veces se hallaba decorado con pinturas. Una vez sepultados los cuerpos, las cámaras eran selladas y cubiertas con tierra. Los montículos usualmente eran levantados completamente desde el suelo, aunque ocasionalmente fueran construidos sobre la base de colinas existentes.

Para su construcción se utilizaba gran cantidad de mano de obra, por lo que pequeños pueblos satélites se erigían en las cercanías. Se calcula que para el kofun más grande se necesitaron 6.8 millones de horas/hombre durante 16 años.


Forma y tamaño ....

Existen tres tipos básicos de túmulos: de base circular, cuadrada y en forma de ojo de cerradura.

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