Arthur C. Clarke, ¿visionario del futuro?


Sir Arthur Charles Clarke, fue un escritor y científico británico que nació en 1917 y falleció en Sri Lanka en 2008. Fue autor de obras de divulgación científica y de ciencia ficción 2001: Una Odisea del espacio, El centinela o La Saga Rama.

También fue co-guionista de la película 2001: Una Odisea del Espacio. A lo largo de su vida ganó el premio Nebula, que otorgan los escritores de Ciencia Ficción de Estados Unidos en 1972, 1974 y 1979; el premio Hugo de las Convenciones Mundiales de Ciencia Ficción de 1974 y 1980, y en 1986 fue nombrado el Gran Maestro de los Escritores de Ciencia Ficción de Estados Unidos.También ganó el galardón CBE en 1989.

  • Las tres profecías de Arthur Clarke ...
Arthur Clarke, formuló tres leyes referidas a la ciencia que frecuentemente son citadas o repetidas por colegas o científicos. De ellas, seguramente la tercera es la más conocida: “cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia.” 

A lo largo de sus obras, Arthur C. Clarke formuló tres leyes que con el paso del tiempo se hicieron famosas. La primera de ellas apareció publicada por primera vez en el ensayo "Peligros de la profecía: la falta de imaginación" (Hazards of Prophecy: The Failure of Imagination), incluido en el de 1962 llamado "Perfiles del futuro"(Profiles of the Future), y dice  ...

“Cuando un anciano y decrépito científico afirma que algo es posible, probablemente está en lo correcto. Cuando afirma que algo es imposible, probablemente está equivocado”. 


Hoy día algunos físicos como Michio Kaku (autor de “La física de lo imposible”) creen que la mayor parte de las situaciones o invenciones de las novelas y películas de ciencia ficción son posibles, y hasta aventura una posible fecha para que podamos acceder a ellas. Clarke opinaba lo mismo, pero casi 50 años antes.

La Segunda Ley de Clarke apareció en una edición revisada del mismo libro "Perfiles del futuro" editada en 1973. Allí, el escritor agregó que “La única manera de descubrir los límites de lo posible es aventurarse hacia lo imposible”. Más que una Ley es un estímulo a la investigación y búsqueda de respuestas, sin importar lo largo o complejo que pueda parecer el camino a recorrer para lograrlo.



Por esa época también propuso su Tercera Ley, a la vez que anticipaba que no serían más que tres: “Si tres leyes fueron suficientes para Newton, modestamente he decido parar aquí”, dijo. Esta Ley es seguramente la más conocida de las tres, y dice que “Cualquier tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. 

Al escribir esto, Clarke seguramente tenía en mente la existencia de civilizaciones extraterrestres muy avanzadas, o la civilización humana del futuro. Con el tiempo suficiente se podrían desarrollar nueva tecnología, basadas en principios y teorías que hoy no podemos siquiera imaginar. 



Los productos elaborados por estas civilizaciones seguramente nos parecerían fruto de la magia y lo sobrenatural. Basta con imaginar lo que sentiría un habitante de la Edad Media si fuese trasladado al mundo actual y se encontrase de pronto rodeado de aviones supersónicos, pantallas de LCD, teléfonos móviles, videojuegos o antibióticos para tener una idea de lo que estaba hablando Clarke.

Pero vayamos aún más lejos; Arthur C. Clarke también es el autor de una saga de 3 libros conocida por Rama, entre las que está Rama II (1989) que es de dónde se han sacado estos extractos que recuerdan excesivamente a la crisis económica que estamos viviendo en la actualidad… 
Rama II:  http://www.panzertruppen.org/2012/novela/003.pdf


Extracto de la novela Rama II:

Un estallido desenfrenado de llamativo consumo y ansia global se prolongó durante casi dos años. La frenética adquisición de lodo lo que la mente humana podía crear se vio sobreimpuesta a una débil infraestructura económica que ya había iniciado una recesión a principios de 2130, cuando la primera nave espacial ramana cruzó el interior del sistema solar.

Esa creciente recesión se vio pospuesta durante 2130 y 2131 por los esfuerzos manipuladores combinados de los gobiernos y las instituciones financieras, aunque la debilidad económica fundamental nunca fue corregida. Con el renovado estallido de compras a principios de 2132, el mundo saltó directamente a otro período de rápido crecimiento. Las capacidades productivas fueron ampliadas, la Bolsa estalló, y tanto la confianza del consumidor como el pleno empleo alcanzaron altas cotas. Hubo una prosperidad sin precedentes, y el resultado neto fue una mejora a corto plazo pero significativa del estándar de vida de casi todos los seres humanos. A finales de 2133, se había hecho ya evidente para algunos de los observadores más experimentados de la historia humana que el “boom ramano” estaba conduciendo a la humanidad hacia el desastre.


Empezaron a oírse lúgubres advertencias de un inminente hundimiento económico por encima de los eufóricos gritos de los millones que habían saltado recientemente a las clases medias y superiores. Las sugerencias de equilibrar los presupuestos y limitar el crédito a todos los niveles de la economía fueron ignoradas. En vez de ello, el esfuerzo creativo se quemó en situar de una forma tras otra más poder adquisitivo en las manos de una población que había olvidado cómo decirse “espera”, y mucho menos “no”.


El mercado de valores mundial empezó a hacer agua en enero de 2134, y hubo predicciones de un inminente hundimiento. Pero, para la mayor parte de seres humanos esparcidos por toda la Tierra y las dispersas colonias del Sistema Solar, el concepto de un hundimiento así era algo más allá de toda comprensión. Al fin y al cabo, la economía mundial se había estado expandiendo durante más de nueve años, los últimos dos a un ritmo sin paralelo en los dos siglos anteriores. Los líderes mundiales insistieron en que finalmente habían hallado los mecanismos que podían realmente inhibir las recesiones de los ciclos capitalistas. Y la gente les creyó…, hasta primeros de mayo de 2134.

Durante los primeros tres meses del año, el mercado de valores mundial bajó de forma inexorable, lentamente al principio, luego con caídas significativas. Mucha gente, reflejando la actitud supersticiosa hacia los visitantes cometarios que había prevalecido durante dos mil años, asociaron de algún modo las dificultades de la Bolsa con el retorno del cometa Hal ey. Su aparición, que se inició en mayo, resultó ser mucho más brillante de lo que todo el mundo esperaba. Durante semanas, los científicos de todo el mundo compitieron entre sí para explicar por qué era mucho más brillante de lo originalmente predicho.

Cuando cruzó el perihelio a finales de marzo y empezó a aparecer en el cielo vespertino a mediados de abril, su enorme cola dominó los cielos. Como contraste, los asuntos terrestres se vieron dominados por la creciente crisis económica mundial. El 1° de mayo de 2134, tres de los mayores Bancos internacionales se declararon insolventes a causa de los prestamos fallidos. Al cabo de dos días, el pánico se había extendido por todo el mundo. Más de mil millones de terminales domésticos con acceso a los mercados financieros mundiales fueron usados para vender carteras individuales de acciones y bonos.La sobrecarga de comunicaciones en el Sistema de la Red Mundial fue inmensa.


Las máquinas de transferencia de datos del SRM se vieron puestas a prueba mucho más allá de sus capacidades y especificaciones de diseño. La red de datos retrasó las transacciones primero minutos, luego horas, contribuyendo a dar un impulso adicional al pánico.


Al final de la semana dos cosas eran evidentes: que más de la mitad de los valores cotizados en Bolsa se habían visto reducidos a la nada, y que muchos individuos, grandes y pequeños inversores que habían utilizado al máximo sus opciones de crédito, se hallaban ahora virtualmente arruinados. Las bases de datos de apoyo que mantenían el control de las cuentas bancarias personales ytransferían automáticamente el dinero para cubrir descubiertos empezaron a destellar mensajes de desastre en casi un veinte por ciento de los hogares del mundo.

En la realidad, sin embargo, la situación era mucho peor. Sólo un pequeño porcentaje de las transacciones conseguía pasar a través de los ordenadores de apoyo porque los índices de dalos en todas direcciones estaban mucho más allá de todo lo que había anticipado. En lenguaje de ordenador, todo el sistema financiero mundial cayó en modo “deslizamiento de ciclo”.


Miles y miles de millones de transferencias de información de menor prioridad eran “pospuestas” por la red de ordenadores, mientras las tareas de mayor prioridad eran atendidas primero.

El resultado de esos retrasos de datos fue que en la mayoría de los casos las cuentas bancarias electrónicas particulares no recibieron durante horas, o incluso días, los cargos correspondientes para cubrir las crecientes pérdidas del mercado de valores. Una vez que los inversores individuales se dieron cuenta de lo que estaba ocurriendo, corrieron a gastar todo lo que aún les quedaba, mostrando sus saldos antes de que los ordenadores completaran todas las transacciones.

Cuando los gobiernos y las instituciones financieras comprendieron plenamente lo que estaba ocurriendo y actuaron para detener toda aquella frenética actividad, ya era demasiado tarde. El confundido sistema se había desmoronado por completo. Reconstruir lo que había ocurrido requirió compilar e interconectar todos los archivos backup almacenados en más o menos un centenar de remotos centros en todo el mundo.


Durante más de tres semanas, el sistema directivo financiero electrónico que gobernaba todas las transacciones monetarias fue inaccesible a todo el mundo.Nadie sabía cuánto dinero tenía. Puesto que hacía tiempo que el dinero en efectivo se había convertido en algo obsoleto, sólo los excéntricos y los coleccionistas tenían dinero líquido suficiente como para comprar incluso los alimentos necesarios para una semana. La gente empezó a intercambiar artículos para atender a sus necesidades.

Cuando fue restablecida la actividad económica electrónica normal, el mundo se hallaba en una violenta recesión financiera de la que no empezaría a emerger hasta doce años más tarde. Transcurrirían bastantes más de cincuenta años antes de que el Producto Mundial Bruto regresara a las alturas alcanzadas con anterioridad al Hundimiento de 2134.


Leyendo este extracto de la novela, da que pensar, porque es justo lo que estamos viviendo a día de hoy! Lo raro es que también menciona un cometa de brillo increíble y que será visible al ojo humano ... quiénes serán esos "visitantes cometarios"?

Otro libro de Clarke que aconsejaría leer sería "El fin de la Infancia":


Ambientándonos en una hipotética mitad del siglo XX, contemplamos como la carrera espacial entre los bloques americano y soviético es interrumpida cuando unas gigantescas naves descienden del espacio para gravitar encima de las principales ciudades de la humanidad. A bordo viaja la raza que los humanos conocerán como “superseñores”. Provistos de una inteligencia y técnica insondables, los superseñores instauran un control absoluto y benévolo sobre el planeta mediante el cuál, sin trauma alguno, erradican la pobreza, la crueldad, los conflictos y las divisiones humanas.


¿Cuál es el verdadero objetivo de estos seres al tomar bajo su cuidado la Tierra? ¿Hacia dónde se dirige la especie humana, desprovista ahora de la responsabilidad de su subsistencia? Y un problema realmente inquietante: ¿Porqué los superseñores se niegan a mostrar su verdadera forma a los hombres?

Los superseñores son los verdaderos protagonistas de este libro, ellos son la clave para descifrar la tragedia que supone ser una sola conciencia y una sola vida, enfrentada a la inagotable multiplicidad del cosmos.

Cincuenta años después de su llegada, Karellen (líder de los superseñores) y sus tripulantes se revelan físicamente a la humanidad. Su aspecto es el de la tradicional imagen de los diablos con alas, cuernos y colas. Eran más altos que los seres humanos, y proporcionalmente más corpulentos. Muy sensibles a la luz del día, eran capaces de respirar el aire terrestre por breves periodos de tiempo.

La actitud de Karellen hacia la humanidad estaba dividida entre piedad por su falta de moral y celos benignos por su habilidad potencial de trascender el universo físico. La tarea de Karellen como supervisor de la Tierra es la de una suerte de partera para que la humanidad pueda dar el salto a su siguiente nivel evolutivo: un apocalipsis en que los niños se transfigurarán a través de un tremendo desarrollo de las facultades psi. ¿Acaso habla de los niños índigo y cristal?

El precio de estatus divino para los niños mutantes sería perder su identidad individual: no existe el pronombre "yo" para las especies fusionadas. Aunque los superseñores tenían un coeficiente intelectual significativamente mayor y estaban más avanzados tecnológicamente que la humanidad, eran incapaces de dar este salto evolutivo ellos mismos. La tarea de Karellen había sido restringir las acciones de la humanidad para crear una sociedad estable de manera que, cuando de manera natural llegara lo que los superseñores llaman Breakthrough Total, (desarrollo de la percepción extrasensorial y la telequinesis ), la humanidad no se destruyese a sí misma.

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