Sekhemjet, misterios



Sekhemjet, fue uno de los últimos faraones de la III Dinastía, que siguiendo la moda impuesta por Zoser, hizo construir su pirámide en la necrópolis de Saqqara, allá por el año 2.600 a.C. Se desconoce exactamente si llegó a finalizar la estructura completa de la pirámide o bien si ésta fue reutilizada posteriormente por sus sucesores, sirviendo sus bloques para nuevas construcciones.

El caso es que la cámara funeraria subterránea quedó en el más completo de los olvidos durante miles de años hasta que en 1.951, el arqueólogo Zakaria Goneim descubrió entre los cascotes de la pirámide, la puerta de entrada. Para poder acceder a la cámara funeraria, fueron necesarios casi tres años de limpiezas de escombros acumulados en el corredor de bajada, lo que nos dará una idea de la dificultad que hubieran encontrado posibles ladrones.

La flor y nata de la egiptología se dieron cita el día 8 de marzo de 1.954, para poder ver por fin el cadáver de un faraón en el interior de una pirámide.


El Ministro de Cultura de Egipto, tuvo el honor de dar el último mazazo sobre el muro que daba acceso a la cámara funeraria, donde se encontró un imponente sarcófago de alabastro rodeado de joyas y otros restos del ajuar funerario, y un sorprendente ramo de flores, que aún marchitas por el paso de miles de años, yacían sobre la parte superior del féretro. El perfecto estado del sarcófago, realizado en un sola pieza de un gran grosor, con una puerta corredera, provocó retrasar la operación de apertura de éste, hasta el 26 de julio. Este retraso aumentó más el interés entre los medios de comunicación y la opinión pública, que siguieron expectantes el gran acontecimiento.

En el día señalado, los más modernos equipos de conservación para recibir a tan importante invitado de 4.600 años de antigüedad, se quedaron mudos de sorpresa cuando el propio Zakaria Goneim, tras introducir su cabeza en el interior del sarcófago, aseguraba desconsolado que no había nada ni nadie en el interior del féretro. Posteriores análisis químicos reafirmaron categóricamente la total ausencia de restos orgánicos. Entonces..., ¿dónde estaba el muerto?.



De nuevo volvemos al terreno de la especulación, al tratar de averiguar el verdadero uso de las pirámides ... Son tumbas, templos, bibliotecas en clave del saber humano, reactores nucleares, balizas para naves espaciales, generadores de energías desconocidas? Quién sabe!

En la pared norte de la pirámide se encontró una entrada, que conducía a un pasillo que comunicaba con la sala del sarcófago. Pero el pasillo se hallaba seccionado por un eje vertical que era un sistema de seguridad. Dicho sistema, es similar al de otras moradas halladas y que han sido datadas en la misma dinastía. Había varios huesos de animales, espolones y un papiro fechado en la XXVI Dinastía, durante el reinado de Ahmose II (Amasis). También fueron hallados setecientos recipientes de piedra y un escondrijo de tesoros que contenían objetos de oro. 

Esta "cámara" del tesoro, contenía 21 pulseras, pequeñas cáscaras de mejillón, corales de fayenza cubiertos con hojas de oro y conchas de ostras. Es la ornamenta de oro más antigua hallada en Egipto.

1 comentario:

  1. Se pueden especular con tantas teorías, pero yo tengo la mía particular que estribaría en que serían las "conductoras" de esa energía mística para alcanzar la plenitud, aparte de servir de portales, al estar situadas por todo el mundo.

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