La Atlántida, ¿mito o realidad?


«¿Por qué íbamos a fijarnos en las Bermudas o en la India cuando tenemos un punto de partida que nos dice que está ahí?». Richard Freund, arqueólogo e investigador de la Universidad de Hartford (Connecticut, EE.UU.), está convencido de que, debajo de las marismas del Parque Nacional de Doñana (España), pudo existir, hace 11.000 años, una ciudad de diseño circular que coincide con la descripción que Platón hizo de la mítica Atlántida. Freund dirige el equipo internacional de investigadores que, con el respaldo de la National Geographic Society, busca la urbe perdida en el noroeste de Cádiz. 

La investigación ha sido duramente criticada desde algunos sectores de la comunidad científica, que la consideran prácticamente una fantasía, pero el grupo insiste en las posibilidades reales de su teoría. «Platón decía que la Atlántida estaba cerca de las columnas de Hércules, lo que en la actualidad llamamos el Estrecho de Gibraltar, y eso es un punto de partida muy específico», apunta a este periódico.

El grupo a las órdenes de Freund ha invertido dos años de trabajos para situar la Atlántida en el mapa, aunque éste reconoce que lo que se esconde bajo las marismas no tiene por qué ser necesariamente la mítica ciudad perdida. «Utilizamos las fuentes antiguas en serio, pero no literalmente. Si dentro de miles de años alguien buscara las famosas Torres Gemelas de finales del siglo XX, sabría que todo el mundo en esa época las emplazaba en Nueva York, así que tendría que buscar allí», explica.

 En realidad, el historiador intenta «probar o refutar» una hipótesis de dos científicos alemanes, Werner Wickboldt y Rainer Kühne, quienes afirmaron que, mientras examinaban unas fotos de satélite de Doñana, habían detectado estructuras que se parecían mucho a las que Platón describía en su historia de la Atlántida en el Timeo y en el Critias. La leyenda podía hacerse realidad. Entre 2006 y 2009, Freund y un equipo de investigadores, entre ellos varios del CSIC y de la Universidad de Huelva, comenzaron a trabajar sobre el terreno.

Las tareas incluyeron «prospecciones arqueológicas, estudios de radares capaces de penetrar la tierra, extracción de muestras geológicas y de perforación, fotografías aéreas desde alturas diferentes, sedimentos, análisis de polen y micro-fauna....». El arqueólogo se extiende en una serie de técnicas científicas para refutar a aquellos que critican su trabajo, precisamente, por poco científico. «La ciencia se hace al avanzar en una hipótesis», reflexiona. Los investigadores también emplearon pruebas de radiocarbono, magnetometría y cartografía digital, y analizaron algunos fragmentos de cerámica.


¿Un paraíso?

Preguntado por el aspecto que podría haber tenido la Atlántida,Freund sujeta las riendas de su imaginación. «No describimos un paraíso ni sabemos la forma en la que la ciudad se organizó, ni siquiera lo hermosa que era», matiza. Sí cree que la ciudad se vino abajo por un cataclismo, seguramente un terremoto y un brutal tsunami parecido al que ha sufrió Japón la semana pasada.

El equipo tiene la intención de volver a las costas andaluzas para realizar nuevas investigaciones. El trabajo hecho hasta ahora saldrá a la luz en un documental del National Geographic Channel que podrá verse en los próximos meses en España. (Información sacada del periódico ABC).

Pero... qué era exactamente la Atlántida?

La leyenda cuenta que la Atlántida era una isla de grandes dimensiones, que bien se podría considerar como un continente, según algunas hipotesis en el Mediterráneo, en otras versiones en el Océano Atlántico, fue destruída por un terremoto,tsunami o volcán, que inundó totalmente sus tierras dejándola por siempre sumergida bajo las aguas y olvidada en el pasado.

Sus habitantes poseían una tecnología y cultura muy superior a la de los contemporáneos de su época y fueron decisivos en los avances de todas las culturas mundiales. Su ubicación les permitía el acceso a culturas tan dispares como la egipcia y la Maya y eran consumados viajeros, dominando con sus barcos todos los mares y océanos del planeta. La similitud entre estructuras arquitectónicas como las pirámides Mayas y Egipcias, o el parecido fonético de algunas palabras en culturas separadas por aguas y miles de kilómetros de distancia se deben según los partidarios de la existencia de dicha isla o continente y a la influencia que los Atlantes (nombre con el que habitualmente se designa a los habitantes de la Atlántida) gracias a su avanzada tecnología marcaron culturas de todo el mundo.

Platón nos habló por primera vez de la Atlántida en sus diálogos Trimeo y Critias, escritos hacia el 350 a.c. Según el investigador Otto Muck, la Atlántida era un paraíso templado-cálido, de fértiles llanuras en cuyas cordilleras abundaban los bosques de madera valiosas. Era también una tierra rica en cobre, estaño, oro y plata.

También han sido varios los profetas que han hablado de la Atlántida...

Edgar Cayce informó ampliamente sobre el avance técnico de los atlantes. Nos habló, por ejemplo, del poder de los cristales y de rayos super cósmicos. ¿Tecnología avanzada como la nuestra? ¿Podrían haber sido de origen extraterrestre?

Si las catástrofes geológicas a las que se refería Cayce, ya suponían un gran desafío para las nociones científicas de su época, mucho más lo era describir las fuentes energéticas que activaban los barcos, submarinos y aviones de la civilización Atlante. Sin embargo, no pareció equivocarse demasiado. Los hombres con características anatómicas modernas ya estaban dispersos por el planeta hace unos 50.000 años, fecha próxima a la que indicó Cayce para la primera destrucción de la Atlántida.

Las demás, en las que Cayce sitúa los cataclismos posteriores, concuerdan con las de los geólogos sobre las inversiones de los polos magnéticos, cambios climáticos, terremotos, períodos de actividad volcánica y extinciones, de forma que sus visiones que anticiparon muchos de éstos y de otros descubrimientos científicos, no parecen puramente imaginarias.

Sus relatos sobre la utilización de alta tecnología, especialmente referida a cristales, resultaban hace tiempo más difíciles de aceptar, sobre todo cuando se refiere a ellos como acumuladores de información y energía para su uso posterior, pero hoy ya no resultan tan absurdos.

En la misma línea de Cayce, el psíquico Dale Walker, ha indicado que los cristales se utilizaban para convertir la energía solar en electricidad... Su increíble poder y esplendor fue posible gracias a la ciencia de los cristales. El descubrimiento del uso de los cristales para controlar la increíble reacción energética entre materia y antimateria, dio lugar a los vuelos espaciales. 

Más detallado aún es el relato ofrecido por el psíquico Michael Gary Smith, según el cual éstos disponían de pantallas mágicas, en las que podían ver cuanto sucedía en cualquier punto de la Tierra.

Así mismo poseían bolas de luz que se encendían y apagaban con un simple movimiento de la mano. Otro de los maravillosos inventos de esta civilización era un carro sin caballos que lanzaba un rayo de fuego, blanco por delante y rojo por detrás. Esta civilización creció hasta tal punto que disponían de barcos para llegar a casi cualquier punto de la tierra. Tampoco hay que olvidar los mágicos pájaros de plata donde la gente viajaba a través del cielo, a velocidades altísimas. Y más aún, existen indicios de que en la Atlántida había naves espaciales capaces de abandonar la atmósfera terrestre y llegar a la Luna y a otros planetas. Otro campo de la ciencia de la antigua Atlántida, era la posibilidad de crear seres humanos iguales a nosotros y el uso de máquinas mentales sub-atómicas.

Una tecnología tan puntera tenía que ir inevitablemente acompañada de una medicina muy avanzada. Según él, tenían un pequeño instrumento que cabía en la palma de la mano del paciente y consistía en un cristal con una capucha de cobre en cada extremo: El médico podía leer el color del aura o del campo biomagnético del paciente mediante este cristal y diagnosticar la dolencia, explica Smith.

Hace 300 años Jacob Boëhme predijo que la Atlántida emergería de nuevo en el tiempo de crisis cuando pasamos de la Era de Piscis a la de Acuario. ¿Está emergiendo ahora la Atlántida? ¿Causará esto una convulsión repentina?


¿Dónde estaría la Atlántida?

El sacerdote jesuita A. Kirchner, investigador de la obra de Platón, afirmó en el año 1665 que el continente perdido habría estado en el Océano Atlántico, entre España y América (dato compartido por la mayoría de los investigadores actuales).

Mi opinión al respecto ...

En su día también se creyó que la Troya de la que Homero nos habló en la Ilíada era una ficción poética, hasta que Heinrich Schliemann la desenterró en 1871 siguiendo los textos al pie de la letra. ¿No podría ser que la Atlántida no sea un mito, sino una hermosa realidad? Quizás la verdad la sepamos muy pronto!

4 comentarios:

  1. Ni en mis mejores sueños llegué a imaginar que la Atlántida podía estar bajo el parque nacional de Doñana...impresionante. Admiro el tesón con el que trabajan para descubrir la verdadera ciudad. Me ha gustado mucho el post. ^__^

    Un saludo!

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  2. yo soy de la opinión que aquellos que habitaron la atlantida fueron los mismos que nos crearon, y son los mismos que estan metidos bajo la tierra y en las profundidades del mar.

    sin mas comentarios, condor te saluda.

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  3. mucho se dijo de la atlántida,que desarrollaron tecnologías poderosas,y naves que llegaron a todos los planetas,al sol inclusive,que operaban los médicos usando el poder mental para separar las células y extraer los órganos dañados,y que en los comienzos era el paraíso,donde existía el amor puro y sublime,hasta que la gente empezó a adquirir el odio,la envidia,a buscar los placeres,a pelearse por territorios en guerras atómicas y a confiarse por sus avances en temas de mente y tecnología,se dijo también que Noé era de allí y partió ante la inminente destrucción,en el Tíbet y América Central se encontraron monedas con inscripciones "Del Palacio de muros transparentes",en Creta también se encontraron cosas,y todo indica que se extendía desde el sur hasta el septentrión,entre América y Europa con Africa.Estos indicios de la Atlántida en España más bien podría ser una parte del continente hundido que pudo desprenderse y desplazarse con los movimientos de capas tectónicas.

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