KEFREN (Reinado: 2547 - 2521 a.C)


Kefrén (aproximadamente 2650-2480 a.C.), también conocido como Jafra en egipcio, fue uno de los grandes reyes del Antiguo Reino, pero poco se conoce de su historia salvo lo escrito por el viajero e historiador Herodoto, que lo describió como cruel.

En la Lista Real de Abidos lo titulan Jafra y en el Canon Real de Turín se le asigna 20 años de reinado.

Kefrén, hijo de Jufu (Keops) y Henutsen estuvo casado con Merensakh III, Jamerernebty I y con Jamerernebty II. Entre sus hijos hay que citar a Micerino, Nikaure, Sekhemkare y a la princesa Khamerernebty II, que se casaría luego con Micerino.

Kefrén se denominó a sí mismo, además de los títulos Horus, Nebty y nebw, con el de "Hijo de Ra" (Sa Ra), haciéndose llamar Kha.f-Ra ("Ra-cuando-se-levanta"), con lo cual el culto al sol adquirió aún mayor importancia durante su reinado, convirtiéndose sus funcionarios en verdaderos sacerdotes.

Además de la serie de templos que ordenó construir por todo el país, en Gizeh levantó un magnífico templo a la Esfinge, imagen del dios sol y también del propio rey encarnado en tal divinidad; ésta se comenzó a esculpir en la roca natural ya durante el reinado de su padre Keops.

Asimismo, levantó la segunda gran pirámide, de 143 m de altura de la que quedan el núcleo pétreo y restos del revestimiento original en piedra caliza cerca del vértice, y una hilada de granito en la zona inferior la cual dispone de cámara Real con sarcófago de granito rosado, donde Giovanni Battista Belzoni encontró, en 1818, unos huesos de vaca.

También mandó construir sus correspondientes templos, Alto y Bajo, al norte de la necrópolis menfita. De las más de cien estatuas que de Kefrén se labraron para sus tres templos de Gizeh, tan sólo ha llegado intacta una de Jafra sedente protegido por el dios Horus, hecha de diorita y que fue encontrada en Gizeh por Auguste Mariette, en 1860.
  • La pirámide de Kefrén ...
Antiguamente, era esta pirámide y no la de Keops, la denominada como La Gran Pirámide, debido a un efecto óptico.

En la actualidad, observándola desde lejos, sigue pareciendo la mayor de todas las pirámides, porque sigue conservando el recubrimiento de su cúspide, y mantiene sus 143 metros de altura intactos, mientras que la de Keops no sólo perdió el recubrimiento, sino también los últimos 10 metros, alcanzando solamente 136 metros de los 146 metros originales.

Aunque su recubrimiento y altura se han conservado mejor, la Pirámide de Kefrén presenta un aspecto menos trabajado que la Pirámide de Keops. En las esquinas, el material es muy irregular, y en el centro de la pirámide los bloques no siempre están dispuestos en perfecta horizontalidad. Además, la cúspide de la pirámide presenta una pequeña desviación, fruto de errores en los cálculos a la hora de calcular y trazar los ángulos de la misma.

  • El interior de la pirámide ...
La Pirámide dispone de dos entradas, ambas en la cara norte. La entrada original se encuentra a una distancia de unos 30 metros de la cara norte, probablemente debido a un cambio de última hora en la situación de la pirámide, cuando el terreno ya había sido nivelado y su cámara subterránea se había construido.

Por la entrada principal se accede a un pasaje descendente, que enlaza con un corredor horizontal, para nuevamente dar acceso a un nuevo pasaje ascendente que conduce a la cámara funeraria. El corredor horizontal da acceso a una pequeña cámara donde probablemente se encontró el ajuar funerario.

La segunda entrada da acceso a un pasaje descendente que seguidamente conecta con un corredor horizontal, antíguamente bloqueado por una gran losa de granito, que finalmente desemboca en la cámara funeraria.

En la cámara, se encuentra un sarcófago de granito negro que debió contener la momia del faraón, aunque de ésta nunca se supo nada, ya que cuando el explorador Belzoni hizo su hallazgo, ya había sido saqueada.

En el cementerio oeste se abrieron cinco tumbas de altos cargos del Reino Antiguo, mientras que en el cementerio este se encuentra la mastaba de Merensakh III, de especial importancia "ya que se trata de una tumba real".


La tumba de Merensakh (cuyo nombre significa literalmente "la que ama la vida") está esculpida en la roca, a unos 200 metros de la pirámide de Keops, y contiene un conjunto de estatuas de gran belleza, incluida una que reproduce a la princesa con su madre.

Además, los frescos en la pared de la mastaba muestran escenas cotidianas del Egipto faraónico, como la caza o los trabajos domésticos.


Las tumbas restantes del cementerio oeste pertenecen a altos funcionarios del Egipto antiguo como Ka Um Ong, que fue responsable de los secretos de los documentos de la realeza y supervisor de sus tesoros, o Ya Sen, inspector de los jardines y parques faraónicos.

En el Reino Antiguo, los egipcios deseaban tener sus tumbas cerca de las de su rey por la esperanza de resucitar junto a él, para participar de las ofrendas que se realizaban al difunto y para reproducir el mismo escenario de la realeza en el "más allá".

1 comentario:

  1. Impresionante su reinado y su legado...está claro que como la pirámide de Keops en cuanto a repercusión no llegó esta, pero es increíble su configuración arquitectónica y su entramado interior.

    ResponderEliminar