Tierradentro, Colombia


Tierradentro es un zona montañosa que está en un conjunto regional y enclave indígena colombiano de primer orden conformado por los municipios de Inzá y Belalcázar, situados en el departamento del Cauca (Colombia), hacia el sur del país.

La región arqueológica de Tierradentro recibió este nombre de los soldados españoles al mando de Sebastián de Belalcázar, quienes a principios del siglo XVI encontraron obstáculos a su incursión conquistadora: por un lado, la conformación montañosa y quebrada del terreno y sus torrentes profundos y caudalosos; por el otro, la oposición tenaz y belicosa de sus habitantes, los indígenas paéces.

Se dice que cuando los españoles inician la conquista de la región de Tierradentro, en el siglo XVI, ya la habitaban los paeces, quienes entonces guerreaban con sus vecinos del norte, los pijaos, y del sur, los yalcones y timanaes. Sin embargo, estos grupos se unieron para enfrentar a los españoles y tras casi un siglo de luchas, sólo sobrevivieron los paéces; calificados por los cronistas como fieros guerreros que usaban lanzas, dardos y macanas para pelear.No se conoce su origen, y ellos mismos dicen no tener relación con los constructores de las tumbas y estatuas que se encuentran en esa zona arqueológica.



Las reliquias arqueológicas de Tierradentro están constituidas por estatuas de piedra, suntuosos templos subterráneos, labrados en la roca viva y decorados profusamente con pintura de varios colores de motivos generalmente geométricos, cerámica y otros objetos hallados en las tumbas, al lado de los cadáveres. Los sitios principales en donde están emplazados los monumentos, son los siguientes: San Andrés, El Hato, El Marne, El Rodeo, El Tablón, Segovia, Loma Alta, Belalcázar, Alto del Grillo y otros.

Los hipogeos o tumbas colectivas monumentales con cámaras subterráneas reproducen el interior de viviendas, donde se practicaban entierros secundarios de huesos exhumados, en urnas.

Sus paredes están decoradas con diseños antropomorfos, geométricos y zoomorfos de lagartijas, serpientes y ciempiés en colores rojo, negro y blanco.

También se conoce que los constructores de estos hipogeos realizaban entierros primarios, para lo que excavaban tumbas de pozo poco profundas con una pequeña cámara lateral, donde colocaban objetos como metales, manos de moler, collares y vasijas de cerámica. Las tumbas e hipogeos se agrupan en cementerios, ubicados en cimas de colinas aplanadas para tal fin o en los filos de las montañas, cerca de los lugares de vivienda.


Alto de San Andrés

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