Templos circulares: Pirámide de Ehécatl


En la arquitectura mexica los templos circulares dedicados al dios del viento Quetzalcóatl-Ehecatl fueron más comunes como en el ejemplo superior de Calixtlahuaca en el Valle de Toluca y el templo del metro Balderas (fotos 2 y 3) . El templo se concibe así para facilitar los flujos del viento que Ehecatl enviaba a los cuatro puntos cardinales para purificar la tierra.


La pirámide de Ehécatl se encuentra en la zona arqueológica más pequeña de México y está ubicada en la estación del Metro Pino Suárez de la Ciudad de México.

El adoratorio al dios mexica del viento, Ehécatl, formó parte de un extenso centro ceremonial; constaba de un patio de grandes proporciones, escalinatas en tres de sus lados, varios adoratorios colocados al centro, celdas habitacionales conectadas entre sí por pasos exteriores, canales y muros, que constituían un corredor de acceso de la calzada de Iztapalapa hasta Tenochtitlan.

La mayor parte de las estructuras fueron afectadas durante la construcción del metro, que no podía detener el avance de sus obras en aras del desarrollo, sin embargo se pudo rescatar este monumento por su localización y estado de conservación que data del año 1400, también se encontraron algunas piezas depositadas en su interior como ofrendas.


Tal es el caso de la famosa figura conocida como “La monita”. Una extraña y rarísima escultura labrada y policromada en rojo y negro, que representa la figura de un mono (ozomatli) que porta la máscara bucal del dios del viento Ehécatl, además de dos serpientes: una enroscada en su base y otra que se convierte en la cola del primate.

Una de las características del templo, es que cuenta con cuatro etapas o periodos de construcción estructural, similares a los del Templo Mayor y cuenta con una base circular que sirvió como pedestal para colocar la representación de la deidad en su parte superior.

No hay comentarios:

Publicar un comentario