Templo Estrella de la Mañana - Pirámide de Tlahuizcalpantecuhtl


La más conocida de las edificaciones de Tula Grande es la Pirámide B o de Tlahuizcalpantecuhtli ...

Se trata de una plataforma compuesta por cinco cuerpos trunco-piramidales, en cuya cima se encuentran los llamados Atlantes de Tula. La mayor parte de las esculturas que coronan este edificio fueron halladas durante la temporada de investigaciones encabezada por Jorge Acosta y su equipo en 1941.



En la parte superior de la plataforma debió existir un templo, como lo muestran las esculturas que coronan la pirámide desde su restauración.


Cuentan algunas leyendas que los toltecas (en nahuatl significa: "maestros constructores") después de abandonar misteriosamente la ciudad de Teotihuacán, construyeron una réplica a pequeña escala de lo que sería su nueva capital, allá por el año 800 d.C. Su fundador fue Quetzatcóalt, a quien las mismas leyendas describen como un hombre "blanco y barbado". A esta ciudad la denominaron Tollan, y durante muchos años fue el foco principal de la civilización en Mesoamérica, reinando una dinastía de reyes-sacerdotes descendientes del dios Quetzalcóatl.


Al igual que Teotihuacán, la ciudad de Tollan se estructuraba sobre un eje norte-sur sobre el que se ubicaban un gran número de edificios ceremoniales orientados en dirección este-oeste. 


Al sur del eje principal existe una gran plaza cuadrada presidida por un gran altar, donde se encuentran dos pirámides de cinco pisos y una cancha donde se practicaba el juego sagrado de la pelota. En la mayor de las dos pirámides de esta plaza se encontraron algunos objetos de oro, pero fue en la menor de las dos pirámides, bautizada con el nombre de Pirámide de Tlahuizcalpantecuhtli (estrella de la mañana) dedicada al dios Quetzalcóatl, la "Serpiente Emplumada" donde fueron localizadas enterradas en una profunda zanja cuatro colosales estatuas de casi cinco metros de altura a las que se denominó "los atlantes de Tula"


Cada uno de estos "atlantes" está constituido por cuatro piezas o bloques que encajan milimétricamente unos con otros. En su base, el primer bloque se corresponde a las piernas y pies. Llaman poderosamente la atención algunos detalles de la indumentaria de estos colosos, como por ejemplo la presencia de dos objetos de gran tamaño sobre las orejas de las figuras. El pecho está cubierto por una gran placa con la figura de un ser alado, del mismo modo y en la parte posterior a la altura de los riñones, otra placa en esta ocasión circular y con la presencia de un rostro humano, ha despertado la curiosidad de los investigadores, que no llegan a ponerse de acuerdo sobre los dibujos que rodean el rostro del disco: mientras que para unos sólo son serpientes entrelazadas, para otros son símbolos de alguna escritura aún sin descifrar.


Sus guerreros fueron temidos por sus enemigos, y entre sus armas figuraba la presencia de un lanzador ligeramente curvo en su extremo de dardos o flechas conocido con el nombre de "atl-atl". En todas las representaciones encontradas hasta el momento donde aparecen los guerreros toltecas, empuñaban y manejaban con la mano izquierda estos artefactos bélicos.

En los gigantes o "atlantes" de Tula los expertos han identificado también la presencia de los "atl-atl", por lo que oficialmente estos colosos serían
 la representación de un grupo de guerreros míticos.


Las leyendas que hacen referencia a la fundación de Tollan por parte de Quetzalcóatl, relatan que en torno al año 1.000 d.C este dios y sus seguidores fueron expulsados de la ciudad por la presencia del dios Tezcatlipoca. En su marcha hacia el sur, este grupo de exiliados hicieron de Chichén Itzá su nueva capital, fusionando su cultura y tradiciones con los mayas.

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