Las cuatro caras del monte Rushmore y la Cámara Secreta


Justo detrás de 4 los colosales bustos de los primeros presidentes de la historia de Estados Unidos, en el Monte Rushmore se esconde una cámara secreta, la Sala de Actas o "Hall of Records". 


Entre 1927 y el 31 de octubre de 1941, Gutzon Borglum y 400 trabajadores tallaron las enormes cabezas de 18 metros de los presidentes George Washington, Thomas Jefferson, Theodor Roosevelt, y Abraham Lincoln que representan los primeros 150 años de la historia de los Estados Unidos. 


En el diseño original del Monte Rushmore, Borglum quería incluir una inscripción tallada junto a los presidentes. La inscripción incluía los nueve acontecimientos más importantes de la Historia americana ... Sin embargo, la inscripción nunca fue tallada. El texto sería lo suficientemente grande como para que la gente pudiera leerlo desde una gran distancia pero problemas en el granito, cambios en el diseño, la reubicación de Jefferson y Lincoln a su localización actual dejaron por imposible esta idea. 


Para sustituir la inscripción, Borglum concibió otra idea:

La Sala de Actas ... En el cañón, situado detrás de los rostros tallados, decidió crear una gran entrada con puertas de 8 m de alto por unos 4 m de ancho. Encima de esas puertas un águila de bronce con las palabras "America’s Onwards March" (El Porvenir de América) y "Hall of Records".

La cámara mediría 25 por 30 metros, y para Borglum éste era lugar perfecto para almacenar documentos históricos tales como La Constitución, La Declaración de Independencia y La Carta de Los Derechos de Los Estados Unidos. También la cámara debía incluir bustos de los estadounidenses que hubieran realizado grandes logros en la ciencia, el arte, y en la industria.


Borglum planeó también una gran escalinata de 800 escalones de granito que a partir de su estudio llevasen por detrás de la cara de Lincoln, a la entrada de La Sala. En 1938, Borglum y su equipo comenzó a tallar la entrada. El trabajo era muy difícil. El granito era y es mucho más duro que el de los rostros, por lo que las brocas se fundían rápidamente. El polvo era tan espeso que ahogaba a los trabajadores. Después de un año de perforación, la entrada había avanzado en la montaña sólo 20 metros.

Los mecenas de la escultura le instaron a terminar el trabajo en las caras y que dejara la sala, a lo que Borglum no tuvo más remedio que acceder. La guerra había comenzado en Europa, la entrada de América se acercaba y los fondos para la obra se vieron reducidos drásticamente. Borglum esperaba que después de la guerra pudiera terminar el "Hall de los Records". Pasado un tiempo, su plan para el Salón pasó a ser más ambicioso. Quería que los documentos importantes fueran tallados a los lados de las paredes en diferentes idiomas y en diferentes y nuevas salas. Pero en marzo de 1941 Borglum falleció inesperadamente después de una cirugía menor en Chicago. 


Su hijo Lincoln Borglum se hizo cargo de la talla. Sólo había suficientes fondos para continuar los trabajos durante el verano. El proyecto se cerró el 31 de octubre de 1941. Las gigantescas caras se terminaron, pero Lincoln Borglum esperaba que tras la guerra se consiguieran fondos nuevos para terminar el sueño de su padre. La familia Borglum siguió con el proyecto, intentándolo a lo largo de los años. Pero la idea de tener una bóveda murió. El plan original se modificó y en 1998 el Servicio de parques nacionales, junto con la familia Borglum pusieron una caja sellada en el inconcluso "Hall of Records". 


Dieciséis paneles de porcelana esmaltada que contenían los textos de la Declaración de la Independencia, la Constitución, la Carta de Derechos, una biografía de Borglum y la historia de los presidentes, fueron guardadas en una caja de madera de teca, después en una caja acorazada de titanio. Y finalmente la cápsula se selló bajo el peso de una cubierta de granito de más de 500 Kg en el suelo de la entrada de La Sala.



La inscripción grabada en el granito es la culminación del deseo de Gutzon Borglum ...

....coloquemos allí, tallado en lo alto, lo más cerca del cielo que podamos, las palabras de nuestros líderes, sus rostros, para demostrar la prosperidad que estos hombres nos dieron. Entonces hagamos un rezo, que estas inscripciones aguanten hasta que solamente el viento y la lluvia los lleve lejos. Gutzon Borglum.

2 comentarios:

  1. Hay que reconocer la ambición del pueblo americano para siempre ensalzar a sus líderes y sus principios. Alguien reemprenderá el proyecto inicial alguna vez de esa cámara? Nunca se sabe!!!.

    fdo: Bufi

    ResponderEliminar
  2. Me encanta tu Blog, me he leído casi todo y me deja con ganas de más.
    Un besazo.
    *

    ResponderEliminar