La magia de las piedras: Coral


De entre todos los productos que ofrece el mar, el coral ha sido el preferido de muchos pueblos desde siempre, por su gran belleza y por sus cualidades. Ha sido usado por distintas culturas como ornamento personal, distintivo social, protección, símbolo del guerrero e instrumento de sanación.

El término coral procede de la palabra griega “korallios” que designaba una hija o ninfa del mar, o un adorno del mar. Pasó al latín como “corallium”, de ahí su nombre actual.

  • Un poco de historia ...
- En la cultura Mediterránea se creía que el coral, al igual que el ámbar, contenía la “esencia de la vida de la Diosa Madre”, la cual moraba en el mar en un “árbol de coral”.

Se ponía un trozo de coral en las cunas de los niños, o colgado al cuello para protegerlos del mal de ojo y la brujería. Lo usaban en polvo para combatir la esterilidad. Como collar o pulseras para evitar engaños y traiciones. En las armas y útiles de guerra para adquirir fuerza ante el enemigo. En las casas para ahuyentar a los espíritus malignos…

- En la Roma clásica era conocido por “litodendrum”, o “árbol de piedra”, y se le tenía un especial culto mágico.

- En Grecia estaba dedicado a Hécate, diosa del mundo inferior que además presidía todos los encantos y las brujerías, grababan su nombre y atributos en un trozo de coral que después dejaban en un cruce de caminos para asegurar la protección contra truenos, rayos, venenos y la derrota o muerte en la batalla. También lo usaban para proteger sus barcos, para lo cual lo envolvían en pieles de animales marinos y lo amarraban al mástil de la embarcación.

Por hallarse en las playas, se le consideraba un regalo de los dioses, y se usaba sin haber sido trabajado por las manos del hombre, pues se pensaba que el coral estaba vivo y que en los procesos de cortado, tallado y pulido se mataba tanto su vida como los poderes y las energías mágicas.

- Platón afirmaba que “aliviaba el dolor de dientes de los niños y mantenía a raya las enfermedades, especialmente si se lo llevaba al cuello”.

- Por su vínculo con el mar, la luna y sus ciclos, las mujeres italianas se lo ponían cerca de la ingle para regular el flujo menstrual, afirmaban que el coral rojo palidecía durante los días de sangrado y después recobraba su color. Lo llevaban oculto a los ojos del hombre porque perdía su magia si lo veían ellos. También lo empleaban para predecir sus periodos no fértiles.

Para atraer el amor, llevaban trozos de coral engarzados en oro o plata en las orejas como pendientes.

- Los turcos lo empleaban en sus viviendas y fabricaban gran cantidad de objetos personales y de decoración y culto con él.

- En la cultura oriental el coral se usaba como atributo de dignidad, poder y mando, los mandarines chinos llevaban coral rojo como señal de autoridad. Al mismo tiempo era un adorno muy estimado y de gran valor que aseguraba la protección a su portador.

- En las antiguas tradiciones japonesas se habla de un poderoso elixir que tomaban para purificar el “cuerpo por dentro, sobre todo para purificar la sangre y la orina”, elaborado a base de corales finamente molidos.

- En la India estaba considerado como un poderoso amuleto de propiedades ocultas y medicinales por su conexión con el océano, donde, según antiguas creencias, residen las almas humanas después de la muerte. Era usado para conseguir la ayuda y protección de sus antepasados y también lo ponían sobre el cuerpo de los muertos para que los espíritus no deseados no penetraran en él.

Lo empleaban como ornamentación en joyas, sobre todo en coronas y anillos, dándole atributos sagrados. Eran llevados por las altas jerarquías religiosas y políticas. En un antiguo libro escrito en sánscrito se describe un anillo de grandes propiedades mágicas que contiene “las nueve piedras más preciosas y poderosas” : el diamante, el rubí, la perla, la turquesa, la esmeralda, la circonita, el topacio, el zafiro y el coral.

Para los pueblos indios el coral es una de las cuatro piedras que representan los cuatro elementos, símbolos de la vida, los otros tres son el ámbar, la turquesa y el azabache.

Para sus vestiduras ornamentales utilizaban plumas y conchas así como abalorios y cuentas de coral, las más antiguas tradiciones incluyen estos materiales como portadores de beneficios tanto para quien los llevaba como para los que recibían la magia que practicaban los chamanes.

- En la magia esotérica de la Edad Media, se trituraba finamente y el polvo resultante se usaba para añadir a los inciensos venusinos que se quemaban para atraer el amor.

También preparaban jarabes para combatir la tosferina, la tuberculosis y las afecciones de los ojos. En forma de tintura lo aplicaban sobre la piel para diversas afecciones cutáneas.

  • Usos mágicos ...
El coral aún hoy en día se usa en la magia, cuando se usa de manera que sea perfectamente visible, es un amuleto protector que protege del mal de ojo, los demonios, fantasmas ...

Protege contra accidentes, actos de violencia, veneno, robo, posesión y esterilidad, ésta última especialmente en las mujeres.

También se usa para efectuar cambios internos, disipar la tontería, el nerviosismo, el temor, la depresión, los pensamientos asesinos, el pánico y las pesadillas.

Otorga razón, prudencia, coraje sabiduría a quien lo lleva.

Colocarlo debajo de la almohada, produce un sueño pacífico pues nos aleja de todo tipo de pesadillas perturbadoras.

Si se le regala a un niño, se le asegura la salud futura; los infantes pueden llevarlo como pendiente o cuentas de coral para aliviar el dolor cuando están cambiando la dentadura; también se han colocado corales dentro de los sonajeros para proteger a los niños.

Es el amuleto más eficaz contra la envidia y la calumnia, y es también un notorio afrodisíaco.

En la actualidad, se suele recomendar llevar un pequeño cuerno de coral entre los demás amuletos para librarse de los efectos de la maledicencia y la envidia.

  • Acción energética ...
Afín al centro base; su efecto es la reunión; y en la terapia física, el coral rojo, dispuesto sobre el chakra pélvico, brinda protección contra desórdenes ováricos y uterinos y los tumores prostáticos y testiculares.

Un trozo o rama de coral rosa, ubicada sobre el chakra del corazón, resulta ideal para regular el ritmo cardíaco, estimular la irrigación sanguínea al cerebro y promover la producción de glóbulos rojos.

Localmente, restaura la flexibilidad a las articulaciones anquilosadas por artrosis y dolores osteoartríticos.

Los corales negros estimulan el funcionamiento del sistema inmunológico, favoreciendo la eliminación de toxinas segregadas como consecuencia de grandes esfuerzos físicos o deportivos.

Sin embargo, es preciso asegurarse de que se trata realmente de corales negros naturales, ya que muchos de los que se comercializan son de otro color, ennegrecidos por el fuego o ácidos especiales.

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