El matriarcado, mito o realidad?


Existe un mito sobre el matriarcado, que surgió en pleno siglo XIX, con el auge de las teorías evolucionistas, y que fue una invención del ideólogo Bachofen, con la publicación en 1861 del libro "Das Mutterecht o El Derecho de la Madre". Según Bachofen, en los inicios de los tiempos hubo una época de gran tiranía sexual de los hombres, el Hetairismo, que causó que algunas mujeres se rebelaran y establecieran un matriarcado en la que ellas sometían a los hombres, establecían la familia y los obligaban a casarse.



Pero, el mito del matriarcado se ha creado únicamente para justificar el patriarcado en el siglo XIX. Pasamos a ver el matriarcado primitivo real que existió, y todavía existe en algunos pueblos del mundo, y donde queda claro que es un sistema donde los dos sexos cooperaban y se repartían el poder y las diferentes funciones sociales, con roles que no están ligados al hecho de ser hombre o mujer. Es un sistema donde hombre y mujer se complementan como uña y carne, donde no hay uno que sea más que el otro, si no que son iguales.



Las mujeres, por supuesto, tenían poder, y ésto se refleja en las diosas de diversas culturas, como las chinas Ma Tsu o Kuan Yin, las egipcias Isis o Nut o las griegas Demeter o Hera. Incluso hubo sociedades matriarcales a lo largo de la historia, como los Igbo en Nigeria, o los Bashi en el actual Congo.


En Mesopotamia, el legado escultórico prehistórico nos permite observar expresivos testimonios femeninos de la Gran Diosa Madre, de sus florecientes culturas que formaron la civilización de Mesopotamia, en donde únicamente recibía culto el Principio femenino, cuando era "el mundo de la Diosa" antes de que oleadas de invasores la expulsaran.


En Sumatra Occidental mujeres y hombres se relacionan más como socios que desean alcanzar el bien común que como competidores gobernados por el egocéntrico interés propio. El prestigio social lo obtienen aquellos que promueven las buenas relaciones siguiendo la costumbre y la religión.


La aldea Umoja, formada sólo por mujeres es otra muestra de matriarcado, en Umoja, lo que empezó como un grupo de mujeres sin hogar en busca de un lugar donde sentirse protegidas del maltrato, se convirtió en una aldea dirigida completa y exclusivamente por mujeres. Seguras de sí mismas, se decidió que los hombres no se les permitiera vivir en su aldea circular, delineada de barro y estiércol.

Alrededor de 40 mujeres viven aquí, pudiendo crear un centro cultural y camping para los turistas que visitan la vecina Reserva Nacional de Samburu. Con los beneficios obtenidos han conseguido repoblar y florecer la zona, incluso han podido contratar los servicios de varios hombres para transportar leña, tradicionalmente en Kenia el trabajo de la mujer.


Los Mosuo viven una región que estaba aislada del resto del mundo hasta la década de 1970. Este grupo de 40.000 personas viven bajo las leyes del matriarcado.

El aislamiento de la región del lago Lugu (situada en las provincias de Yunnan y Sichuan, en la parte oriental de Tibet) ha permitido que el sistema de línea materna floreciera y perdurara.Su región fue conquistada por los ejércitos de los emperadores de China, pero los Mosuo no han adoptado los patrones patriarcales chinos y no fueron forzados a hacerlo debido al lugar remoto en el que viven .

Se trata de una tradición nacida hace miles de años, cuando era normal el matriarcado en la China rural, según dicen los antropólogos. Es, quizá, el legado de una época en la que era frecuente que los padres murieran en guerras, vivieran como nómadas o fueran monjes budistas que habían hecho voto de castidad y, por consiguiente, no iban a reconocer a su descendencia. En ausencia de los hombres, las mujeres recogían las cosechas, daban de comer a las familias e imponían las normas.

Como en otras comunidades matriarcales, no hay violencia; son comunes el buen trato y la hospitalidad. Entre los Mosuo no tiene ninguna palabra para los conceptos de "asesinato", "guerra", "violación" o "cárcel"


Como ejemplos de divinidades típicamente matriarcales, tenemos a Cibeles, Perséfone, Deméter, Astarté, Tanit, Gea o Isis. Tales diosas a menudo se hallan complementadas por un compañero masculino como Osiris o Atis. La pareja constituye un tipo especial de la relación humana, en la cual hombre y mujer además de compartir otras cosas, se comparten íntimamente a sí mismos y donde las distintas aficiones, las relaciones de amistad, etc, no quedan limitadas en esa Pareja Sagrada, al contrario, se complementan y fomentan.


Pero por desgracia sabemos que la Iglesia jugó un papel decisivo para impulsar el patriarcado...

La Iglesia atribuyó a la mujer la Caída y decretó la persecución de las brujas, cuyo texto canónico es el Martillo de las brujas de Heinrich Institoris y Jakob Sprenger, dominante desde la Baja Edad Media.

El Código de Derecho Canónico (1917) considera a la mujer, desde el punto de vista eclesiástico, como un niño o un deficiente mental. La mujer es una aberración o desviación del único sexo fundamental y existente, que es el masculino.

Pero, si estudiamos la Biblia a fondo podemos comprobar que hay dos versiones de la Creación. En Génesis 1,27 Dios crea al hombre y la mujer a su imagen y semejanza y les entrega la Tierra en servidumbre. Pero el mismo Génesis (2,23) muestra a Dios haciendo al varón con barro y extrayéndole una costilla que convierte en mujer.

En la primera versión hay «igualdad» de sexos, en tanto que la segunda hace derivar la mujer del varón, convirtiéndola en su apéndice. Curioso, no?

Curioso también es que los gnósticos, por ejemplo, combatían el monoteísmo hebraico y veían en Yahvé la encarnación del mal, del que vino a salvarnos Cristo, instituyendo una religión de la Diosa Suprema, cuyos sacerdotes podían ser indistintamente, varones o mujeres.


4 comentarios:

  1. La verdad es que ni siquiera MATRIARCADO en el aspecto en que algunas culturas lo han entendido es el término correcto...como has plasmado muchas de ellas entienden la relación hombre-mujer como PARITARIA en funciones, intereses e incluso intimidad. No debería existir el término MATRIARCADO ni PATRIARCADO...se debería de hablar de relación...y sí..está claro que la Iglesia no ha fomentado precisamente la paridad de sexos , pues ha sido la que, con sus dogmas, ha dado un papel al hombre "superior" al de la mujer. Estupendo post!!!! me encanta la nueva interfaz del blog ...enhorabuena y a ver si vuelves a deleitarnos con post más de seguido!!!

    mk-bufi

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  2. El Matriarcado se ha dado en muchas culturas y esta comprobado .

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  3. no es un mito, en realidad estaríamos hablando de sociedades matrilineales.
    si te interesa lee los estudios y libros que nos dejó la arqueóloga Marija Gimbutas
    saludos

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  4. Tienen (los adheridos a este articulo) una idea errónea de la Biblia, porque existe lo que denominamos los cristianos una interpretación. Si al leer la biblia no atienden a su contecto literario, género,época, etc, seguirán con ideas equivocadas de la Iglesia como la conocemos actualmente. Por favor estudian la hermeneútica bíblica antes de difamar así ala Iglesia. Son mujeres inteligentes que ¿no? Pues que la investigación sea acorde con ello. Saludos

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