Pueblos escitas y sármatas ...

  • Los escitas fueron los miembros de un grupo de pueblos de origen iranio, caracterizados por una cultura basada en el pastoreo nómada y la cría de caballos de monta. Sobre los orígenes de los escitas, Heródoto recogía un relato que al parecer aún corría en su época, el siglo V a.C. 
Los escitas decían que en una tierra anteriormente desierta nació un primer hombre, Targitao, hijo de Zeus y de la hija del río Borístenes, antiguo nombre del Dniéper. Targitao tuvo tres hijos: Lipoxais, Arpoxais y Colaxais.



A la muerte de su padre pasaron a reinar conjuntamente, hasta que en una ocasión cayeron del cielo unos objetos de oro: un arado, un yugo, una copa y un hacha de doble filo. Cuando los dos hermanos mayores intentaron asirlos, el oro se tornó rojo incandescente, por lo que tuvieron que renunciar a él. Sin embargo, al acercarse el pequeño pudo tomarlo y llevárselo a casa, por lo que sus otros dos hermanos convinieron en entregarle el reino.

Naturalmente, el relato es un "mito sin base histórica", pero contiene quizás una clave para entender el origen último de los escitas.

Territorio ....

Escitia era un área de Eurasia habitada en la antigüedad por un pueblo iranio conocido como los escitas. Su situación y extensión varió a lo largo del tiempo, desde la región del Altái, donde se unen Mongolia, China, Rusia, y Kazajistán hasta la del bajo Danubio y Bulgaria.

Sus contemporáneos los consideraban muy salvajes y sanguinarios porque bebían la sangre de su primera víctima en una batalla y vestían con cueros cabelludos humanos, así como usaban cráneos humanos como vasijas.




Algunas tribus escitas no enterraban a sus muertos y esperaban que los buitres se los comieran y si esto ocurría era un augurio de bienestar para la tribu.

Los escitas eran grandes jinetes, y en la guerra, eran temibles arqueros a caballo.Además, los nobles escitas formaban una élite de caballería, con mejores armaduras y ciertas piezas precursoras de futuras bardas de caballería. Se equipaban con lanzas, jabalinas, hachas “sagaris” y escudos, y con el tiempo fueron desarrollando tácticas de choque, aunque nunca abandonaron los arcos como arma.

La armadura típica escita consistía en un coselete de cuero con piezas de hierro para los arqueros a caballo. Además, los escitas desarrollaron las primeras cotas de escamas de hierro o bronce cosidas solapadamente sobre los coseletes de cuero. Como yelmos, tenían tanto yelmos de láminas de bronce como sus tradicionales gorros de fieltro picudos, reforzados con escamas metálicas. También solían adornarse con abundante orfebrería, tanto ellos como sus monturas.

Los hombres, especialmente durante los combates, se adornaban con gorros que exhibían cornamentas, se hacían tatuajes en el cuerpo y clavaban un sable en la tierra para adorarlo en representación del dios de la guerra. Asimilaron al dios de la guerra griego Ares. No tenían templos para adorar a sus dioses.




Vivían en chozas de ramas montadas sobre sus carros de macizas ruedas, en constante movimiento entre el Danubio y el Don o mucho más lejos. Las chozas eran redondas o rectangulares, de generosas proporciones, de dos o tres habitaciones. Sus paredes generalmente eran de mimbre, pero también las construían con ramas atadas con correas, y las revestían con barro o fieltro para protegerse de las lluvias y la nieve. Las más pequeñas se desplazaban sobre 4 ruedas y las de mayor tamaño sobre 6, siendo arrastradas por bueyes.

Sus tumbas eran sumamente visibles, ya que enterraban a sus muertos resaltando su ubicación apilando tierra y rocas para formar montículos (kurganes), confiando en que sus enemigos no molestarían a sus muertos en su última morada, dado el temor que suscitaban los escitas a aquellos a quienes sometían.

Los Enarei eran una casta hereditaria y privilegiada de sacerdotes que jugaban un importante papel político en la sociedad escita, pues se creía que habían recibido el don de la profecía directamente de la diosa Argimpasa. El método que empleaban los Enarei difería de los adivinos escitas tradicionales: mientras los últimos empleaban un puñado de varillas de sauce, los Enarei utilizaban trozos de corteza de tilo para adivinar el futuro.

En la Antigüedad tardía fueron sometidos por los sármatas, un pueblo culturalmente afín que terminó sustituyéndolos como amos de las estepas.



  • Los sármatas ....
Los sármatas fueron un pueblo iranio al que Heródoto ubica en el siglo V a. C. en la frontera oriental de Escitia, más allá del Tanais (actual río Don).

En el siglo III a. C. los sármatas avanzaron desde el Cáucaso invadiendo gran parte del territorio que hasta entonces ocupaban los escitas. En el siglo II a. C. se encuentra a los sármatas fuertemente instalados en las estepas que rodean al mar Negro, principalmente en territorios que en la actualidad corresponden a Ucrania y Polonia. De allí que en geografía se nombre a las llanuras de la Europa Oriental al este de los Cárpatos con el nombre de Llanura Sarmática. Luego alcanzaron su máxima expansión hacia el siglo I a. C., cuando se extendían desde el mar Negro hasta el mar Báltico y desde el Volga hasta el Vístula y el valle medio del Danubio.

Tal territorio fue llamado por los romanos Sarmatia (Sarmacia). Su final como potencia bélica se produce hacia el siglo III, cuando se extiende el «imperio» de los godos hasta Crimea y luego deben afrontar el ataque de los vándalos y los hunos
Como pueblo iranio, los sármatas estaban relacionados con los escitas por el idioma y la mayor parte de su cultura.

Los sármatas nunca llegaron a constituir un Estado unificado, ya que se encontraban divididos en varias «tribus» o parcialidades. Algunas de ellas han persistido hasta tiempos contemporáneos y otras se han fundido con otros pueblos (los sármatas son uno de los principales linajes de los actuales eslavos). Entre las parcialidades más destacadas figuran las de los alanos, roxolanos, yázigas, y algunos creen que los rashu del noroeste del mar Caspio formaron parte de estos sármatas-eslavos al emigrar, conocidos por los romanos y judíos como ros.

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