Los etruscos


Los etruscos fueron un pueblo de la antigüedad cuyo núcleo geográfico fue la Toscana, a la cual dieron su nombre. Los orígenes de los etruscos nunca han estado claros. Se pueden destacar cuatro teorías al respecto ...

1. La teoría orientalista, propuesta por Heródoto, que cree que los etruscos llegaron desde Lidia hacia el siglo XIII a. C. Para demostrarlo se basa en las supuestas características orientales de su religión y costumbres, así como en que se trataba de una civilización muy original y evolucionada, comparada con sus vecinos.

2. La teoría autóctona, propuesta por Dionisio de Halicarnaso, que consideraba a los etruscos como oriundos de la Península Itálica. Para argumentarlo, esta teoría explica que no hay indicios de que se haya desarrollado la civilización etrusca en otros lugares y que el estrato lingüístico es mediterráneo y no oriental.

3. La teoría de un origen "nórdico", defendida por muchos a finales del S. XIX y primera mitad del S. XX; se basa sólo en la similitud de su autodenominación (rasena) con la denominación que los romanos dieron a ciertos pueblos celtas que habitaban al norte de los Alpes, en lo que actualmente es el Este de Suiza y Oeste de Austria: los ræthii o réticos, tal origen supuesto sólo en parofonías está ya descartado.

4. La teoría actualmente más fundamentada viene a ser, en cierto modo, una mezcla de la de Heródoto y la de Dionisio de Halicarnaso: Habrían llegado inmigrantes orientales los cuales fueron influidos por los nativos, o los nativos influyeron a los inmigrantes del este. Se considera, por varios rasgos culturales (por ejemplo, el alfabeto), un fuerte influjo cultural derivado de alguna migración procedente desde el suroeste de Anatolia hacia el centro de Italia. Tal influjo cultural se habría extendido sobre pueblos autóctonos ubicados en lo que actualmente es la Toscana.



Creencias ...

Las creencias en la vida de ultratumba pesaron mucho en el comportamiento de los etruscos. Una parte de su literatura sagrada se refería precisamente a las fórmulas y ceremonias que era necesario cumplir para que el difunto alcanzara la felicidad en el más allá. Los rituales relativos al mundo funerario comprendían diversos elementos, que conocemos a través de la riquísima pintura mural de las tumbas y de los relieves esculpidos sobre sarcófagos y urnas. 


La Muerte ...

Los etruscos creían que, tras la muerte, el alma del difunto emprendía un viaje al Más Allá, al reino de los muertos. Este tránsito se representaba de diferentes maneras. En la época arcaica parece que se imaginaba un viaje marítimo. Otras veces parece que el proceso se desarrolla en etapas, pues junto a la imagen del difunto montado sobre un caballo figura un monstruo marino en actitud de espera. Lo más corriente, sin embargo, era seguir la vía terrestre, a través de distintas fases que aparecen representadas en el arte etrusco.

El límite entre el universo de los vivos y el de los muertos quedaba marcado con claridad. En el famoso sarcófago de una mujer llamada Hasti Afunei, procedente de Clusium (actual Chiusi), el límite se señala mediante una muralla, con una puerta entreabierta guardada por una figura femenina llamada Culsu. La función de umbral puede desempeñarla también una gran roca. Estas puertas son un motivo muy extendido en la decoración de los monumentos funerarios de ahí la idea de la tumba como «antecámara» de los infiernos, de donde parte el viaje definitivo.


En este viaje final intervenían diversos demonios o genios, de los que solamente algunos son mencionados por su nombre. La representación de estos seres es muy frecuente en los monumentos funerarios a partir del siglo IV a.C. En sus fases más antiguas, los demonios del mundo de ultratumba solían combinar un cuerpo de hombre con una cabeza de lobo o de ave de presa. Los más frecuentes entre los demonios son Charu y la mencionada Vanth. El primero es un personaje masculino, cuyo nombre deriva de Caronte, el barquero griego que trasladaba a los difuntos hasta el Hades cruzando la laguna Estigia. Vanth es el principal demonio femenino de la muerte. Se trata de un personaje alado, que se representa a menudo con una antorcha para iluminar el camino hacia los infiernos.

Y, en efecto, su cometido más importante era acompañar a los difuntos en su viaje hacia el mundo de ultratumba. La antorcha es, asimismo, su principal atributo, pero también tiene otros como las serpientes, la espada, el rollo (donde estaba escrito el destino del difunto) y las llaves.


- El Arte ...

El Arte Etrusco estuvo muy influido por el Arte Griego, aunque también muestra influencias de Egipto y del Próximo Oriente.


- Escultura:

La escultura etrusca estuvo dedicada casi en exclusiva a fines religiosos y funerarios. Aunque utilizaban la piedra, sus obras más representativas se realizaron en bronce y terracota, arcilla modelada y cocida en un horno.

Una de las tipologías escultóricas etruscas más destacadas son las tapas de los sarcófagos, que reproducen a los fallecidos recostados en el lecho funerario en escenas relajadas y cotidianas. 

Entre las obras más destacables se encuentran:

1. El Apolo de Veio escultura del dios Apolo del siglo VI a. C. encontrada en el templo/santuario en honor a la diosa Minerva de Portonaccio.

2. La Quimera de Arezzo: fechada entre 380 y 360 a.C ... Tras su descubrimiento en 1553 se convirtió en símbolo de la toscana.

3. Loba Capitolina o Lupa Capitolina: esta célebre escultura ha llegado en cierto modo a ser un símbolo de Roma, sin embargo todo indica que es una obra etrusca del s. IV a. C., en cuanto a los dos niños que representan a Rómulo y Remo, téngase en cuenta que fueron forjados y añadidos en el s XVI.


4. El llamado Marte de Todi, escultura de un guerrero armado de un modo semejante al de los hoplitas griegos, aunque el armamento (tipo de coraza etc.) es en lo real, etrusco.

5. L'Arringatore (el orador): fechada entre el S. II y el S. I a.C.

6. El sarcófago de los esposos: fechada hacia el 520 a.C. Fue encontrada en una necrópolis en Cerveteri. Construido en terracota, la tapa del sarcófago representa una pareja recostada en un triclinio.

7. El Frontón de Talamone, frontón con relieves de terracota de un templo etrusco del S. II a.C. 


- Pintura:

En la pintura etrusca se puede ver una clara influencia de Grecia. Está muy relacionada con el mundo funerario, ya que han aparecido pinturas exquisitas en el interior de las tumbas. Por un lado aparecen escenas de banquetes funerarios y, por otro, aparecen situaciones de la vida cotidiana para envolver al muerto de todo lo que había tenido en vida.


- Joyería: 

La joyería etrusca, se caracteriza por su gran tamaño. Su decoración buscaba la representación del volumen, utilizando técnicas como el grabado o el estampado. Los troqueles más comunes para la técnica del estampado eran figuras humanas, formas vegetales y motivos del mundo animal, influenciado por la cultura egipcia y mesopotámica, aunque también se utilizaron las formas geométricas, meandros, ángulos diversos y simetría.



- Arquitectura: 

En cuanto a la arquitectura sus principales aportaciones a la arquitectura romana son el empleo del arco y la bóveda y la estructura de sus templos, cuyo modelo fue seguido por los templos romanos. Templos, tumbas y fortificaciones fueron las obras más características.

Los templos etruscos estaban situados fuera de las ciudades, en lugares elevados. Eran grandes edificios, casi cuadrados. Se alzaban sobre un basamento o podio de piedra y estaban destinados a no verse más que de frente, único lugar por el que se accedía, a través de una escalinata. La superficie del templo se dividía en dos zonas:

-El pórtico in antis con columnas; es la parte antecedente o pronao, con ocho columnas dispuestas en dos filas de cuatro. A veces había columnas en los laterales de la cella pero en ningún caso en su parte trasera. 

-La parte posterior, con una cella, que en algunas ocasiones se hace triple, recordando la creencia en una tríada de dioses, dedicándose cada cella a una divinidad en particular.

  • La arquitectura funeraria 
Las tumbas etruscas están bien conservadas, al haber sido construidas en piedra. Generalmente se ubicaban en las afueras de las murallas ciudadanas, pero con orientación paralela al cardo y al decumano. Existe una clasificación de la arquitectura funeraria etrusca distinguiendo de hecho tres tipos de necrópolis o catacumbas: hipogeos, edículos y túmulos cubiertos por una falsa cúpula o bóveda, que son los más conocidos. Son famosas las de Tarquinia y Cerveteri.




1. Hipogeos

Se excavaban enteramente bajo tierra o eran conseguidas ocupando cavidades naturales preexistentes, como grutas o caverna. De ellas, la más famosa es el Hipogeo de los volumnios, descubierta en el año 1840. Este tipo de catacumba estaba formado por un inclinado acceso de escalones, que llevaba directamente al atrio. Aquí había normalmente seis tumbas, unidos mediante estrechos corredores. Se cree que la sepultura en hipogeos se reservaba a personas de cierto rango social, especialmente políticos, militares y sacerdotes.




2. Edículos

Se construían enteramente fuera de la tierra, pretendiendo ser templos en miniatura, pero que en la práctica eran muy parecidos a las habitaciones de los primeros asentamientos etruscos. En la simbología etrusca, era muy significativa la forma de templete: representaba el punto intermedio del viaje que el difunto debía realizar de la vida a la muerte, una especie de última etapa de la vida terrena. Entre ellos, hay que recordar el Bronzetto dell'Offerente, la mejor conservada, que se encuentra en Populonia.



3. Túmulos

Deben su nombre al hecho de que, una vez ejecutada la sepultura, se cubría con una pila de tierra, con el fin de crear una especie de colina artificial. Cada una de estas tumbas se articula, como los hipogeos, en diversas cámaras sepulcrales de dimensiones proporcionales a la riqueza y notoriedad del difunto o su familia. Generalmente eran de planta circular. Entre ellas hay que recordar la Tumba de los Relieves, en el interior de la necrópolis de la Banditaccia, cerca de Cerveteri.


El carro etrusco de Monteleone es un carro de guerra que data del S. VI a.C


El papel de la mujer etrusca ...

La civilización matriarcal, donde se celebró el principio femenino, especialmente en el culto y las costumbres, fue muy popular durante la Edad del Bronce, y coincidió con el surgimiento de cultos de misterio y el nacimiento de la cepa de los Etruscos. La importancia de la mujer en la sociedad etrusca es un hecho.


Uno de los muchos ejemplos es el epitafio de la tumba de Partuni en Tarquinia. Ella se le permitía sentarse a la diestra de su marido durante la más importante del día, tales como banquetes y participar en actos públicos y ceremonias oficiales. La mujer está también encargada de la tarea de la casa principal y la producción nacional, el tejido, la ideología aristocrática exaltada en cualquier forma, sino que también representó a la presentación de la riqueza acumulada por la familia, que se manifiesta principalmente por joyas usadas y los actos lo que conduce a las relaciones entre los clanes aristocráticos, que se intercambiará el matrimonio y la promesa de la alianza entre los grupos.

2 comentarios:

  1. Yo también me apunto a la teoría nórdica y su denominación con influencia romana....y está claro que así es en cuanto a rasgos comunes como esa obsesión con el paso a la otra vida que se ve reflejada en la cantidad de maravillas funerarias que construyeron!!!!.

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  2. A escrita etrusca ... embora ainda desconhecida ... parece aparentada com a grega ...

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