Monumentos templarios... Castillo de Ponferrada


El castillo templario de Ponferrada, se encuentra en la ciudad de Ponferrada, comarca de El Bierzo, Provincia de León, Comunidad Autónoma de Castilla y León, España se sitúa sobre una colina en la confluencia de los ríos Boeza y Sil.

El castillo de los templarios de Ponferrada es una construcción soberbia. Acoge la Biblioteca Templaria y Centro de Investigación y Estudios Históricos de Ponferrada, con cerca de 1.400 libros entre los que se incluyen facsímiles de obras de Leonardo Da Vinci.


Aunque se dice que nació en Jerusalén de manos de franceses y flamencos, la Orden del Temple pronto se convirtió en una fuerza que dominó Europa, volcándose de forma especial en la Península Ibérica.

La historia medieval española estuvo profundamente marcada por los cerca de dos siglos de presencia de esta legión de paladines que fue viendo como con cada hazaña crecían su reconocimiento y dominios en forma de enclaves a lo largo y ancho de España.


Los templarios ayudaron a la reconquista de terrenos del reino de León, lo que hizo que se les legase la custodia de numerosas fortalezas así como terrenos del Camino de Santiago, para la protección de los peregrinos. En el Bierzo leonés encontraron en la fortaleza medio derruida de Ponferrada un lugar idóneo como centro de operaciones.

Sobre ruinas de un castro celta y una ciudadela romana, la Orden erigió en 1178 un imponente castillo sobre el río Sil. Su planta es poligonal, al gusto templario y se accede mediante un puente levadizo sobre el foso en su lado sur.


La fachada principal por su parte está encuadrada entre dos torreones separados por un doble arco de medio punto. En torno a su espacioso patio interior se disponen estancias como la Sala de Armas, Las Caballerizas o la magnífica Torre del Homenaje. Sus doce torres originales reproducían las formas de las constelaciones.


La ligazón de los templarios a la zona la pone de manifiesto el culto a la patrona, Nuestra Señora de la Encina, a la que fue construido un santuario tras aparecérsele a un caballero durante la reforma del castillo. En la parte baja del casco antiguo aparece la iglesia barroca de San Andrés, que alberga un Cristo de los Templarios.


Cerca se encuentra la explotación romana de Las Médulas, de la cual se dice que los caballeros pudieron haber seguido sacando oro, lo que explicaría su prosperidad en el territorio.

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