Cuestionando la Teoría de la Evolución.


Charles Robert Darwin fue un naturalista inglés que postuló que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo a partir de un antepasado común mediante un proceso denominado "selección natural"

Igualmente la "Teoría de la Evolución" defiende que la vida apareció en la Tierra como resultado de la casualidad, y que surgió por sí misma a partir de condiciones naturales.
  • El origen de las especies (1859) ...
La teoría de la evolución que postuló Darwin tuvo un enorme impacto en el pensamiento europeo de la segunda mitad del siglo XIX. Los principales argumentos de "El origen de las especies", que se publicó en 1859 son los siguientes ...

1. Los tipos biológicos o especies no tienen una existencia fija ni estática sino que se encuentran en cambio constante.

2. La vida se manifiesta como una lucha constante por la existencia y la supervivencia.

3. La lucha por la superviviencia provoca que los organismos que menos se adaptan a un medio natural específico desaparezcan y permite que los mejores adaptados se reproduzcan, a este proceso se le llama "selección natural".

4. La selección natural, el desarrollo y la evolución requieren de un enorme período de tiempo, tan largo que en una vida humana no se pueden apreciar estos fenómenos.

5. Las variaciones genéticas que producen el incremento de probabilidades de supervivencia son azarosas y no son provocadas ni por Dios (como pensaban los religiosos) ni por la tendencia de los organismos a buscar la perfección (como proponía Lamarck).




  • ¿Pero es realmente así?
1- "¿Por qué, si las especies han descendido de otras especies mediante gradaciones insensiblemente diminutas, no vemos en todas partes innumerables formas de transición?. ¿Por qué no está toda la Naturaleza en confusión, en lugar de estar las especies como las vemos, bien definidas?".

Estos argumentos resultan tan demoledores que parece inconcebible que no hayan sido suficientes para replantearse seriamente la hipótesis del cambio gradual en el proceso evolutivo. 


Y tanto más cuando estas observaciones no hacen sino apoyar los datos provenientes del registro fósil, ya que, según Darwin, si las transformaciones de unas morfologías en otras se produjeran de forma gradual, "... la cantidad de eslabones intermedios y de transición entre todas las especies vivas y extinguidas habría de ser inmenso". Y, evidentemente, esto no es así. 

De hecho, como él mismo reconocía, los más eminentes paleontólogos y los más grandes geólogos contemporáneos suyos, mantenían la inmutabilidad de las especies.



2- Desde la aparición en el registro fósil de todos los Phyla actualmente existentes en la llamada “Explosión del Cámbrico”, hasta las distintas remodelaciones de estos tipos de organización: 

De simetría radial a bilateral ... de organización “miriápodo” a “exápodo” en insectos ... o de plan de organización “pez” a “tetrápodo", el desarrollo embrionario se ha mostrado como un proceso de una compleja organización y coordinación en la que juegan un papel fundamental unas secuencias genéticas repetidas en tandem conocidas como genes homeóticos (HOX).

Estas secuencias codifican unas proteínas que regulan la actividad de otros genes implicados en la morfogénesis de forma que los cambios en su actividad, se traduce en cambios en el desarrollo embrionario que afectan simultáneamente a conjuntos de tejidos y órganos.

Es decir no son mutaciones, porque las mutaciones son desorganizaciones de procesos muy finamente ajustados. De hecho, las mutaciones en genes del desarrollo conducen a malformaciones con muy discutible sentido evolutivo.


3- Los "supuestos" primeros homínidos y el largo camino hacia el hombre: Diversas fueron las especies que unieron al hombre actual con los primeros homínidos. Las especies que representaron verdaderos saltos evolutivos, es decir, verdaderos momentos de cambio, fueron las siguientes:

- Australopithecus: fue el primer homínido bípedo (caminaba en dos patas y podía correr en terreno llano). Poseía mandíbulas poderosas y fuertes molares. Largos miembros y pasaban gran parte de su vida en los árboles. Su cerebro tenía un volumen inferior a los 400 centímetros cúbicos. De aquí se deduce que el andar erguido se produjo mucho antes que la expansión del cerebro. Su talla no superaría el 1,20 m. de altura y los 30 Kg. de peso. Antigüedad: 3 ó 4 millones de años.

Está representado por un grupo de fósiles prehumanos hallados en el sur y el oriente del África. Los más antiguos fósiles tienen aproximadamente 5 millones de años y los más recientes, 1 millón de años. El primer australopithecus fue encontrado en la década de 1960 en África oriental, (Etiopía) y fue llamada Lucy.

- Homo habilis: esta especie de homínidos, debieron adoptar una posición mas erguida porque las variaciones climáticas hizo crecer los pastizales y obligó a que se paren sobre sus pies para divisar posibles peligros. Tenían un cerebro más grande, alrededor de 750 centímetros cúbicos. Su característica más importante fue el cambio en su forma de alimentación: ya no sólo comían frutas y vegetales sino también animales. De cuerpo velludo. Actualmente los investigadores no están de acuerdo sobre si el homohabilis cazaba intencionalmente y fabricaba utensilios para hacerlo. Se cree que podrían haber hablado. Fueron hallados restos fósiles en la Garganta de Olduvai (Tanzania) junto a los primeros utensillos. Antigüedad: 2 millones de años.

- Homo erectus: También llamado Pithecanthropus Erectus. Algunos lo consideraron el representante directo del hombre, pero hoy se sabe que muchos austratopithecus anteriores poseían rasgos semejantes.

Son los primeros homínidos que se distribuyeron ampliamente por la superficie del planeta, llegando hasta el sudeste y este de Asia.  Cuerpo alto, espesa cejas y gran musculatura. Poseían un cerebro mayor que el del homo habilis: alrededor de 1.100 centímetros cúbicos. 


Descubrieron el uso del fuego y fabricaron la primera hacha de mano. El primer homo erectus fue encontrado en Java (Oceanía) a fines del siglo pasado. El hallazgo de restos de homínidos de esta especie en las cavernas de Pekín permitió la reconstrucción de algunos aspectos de su vida. Antigüedad: 1.5 millones de años.

- Homo sapiens: vivió en Europa, en África y en Asia. Los hallazgos arqueológicos reflejan cambios importantes en el comportamiento de esta especie: utilización de instrumentos de piedra y hueso más trabajados, cambios en las formas de cazar, uso y dominio del fuego, empleo del vestido, aumento en el tamaño de las poblaciones, manifestaciones rituales y artísticas. El representante del homo sapiens más antiguo es el hombre de Neanderthal (Alemania). Antigüedad: De 150.000 a 200.000 años

- Homo sapiens sapiens: Sus características físicas son las mismas que las del hombre actual. Su capacidad cerebral es de alrededor de 1.400 centímetros cúbicos. Se cree que apareció en Europa hace alrededor de 40.000 años. El homo sapiens sapiens es el que protagonizó, a partir del año 10.000 a.C., cambios muy importantes en la organización económica y social, como las primeras formas de agricultura y domesticación de animales, y la vida en ciudades. Su representante mas fiel es el hombre de Cromagnon (Francia).De 80.000 a 40.000 años.




4- Los Eslabones fraudulentos del mito de la Evolución...

* El cromagnon es igual al hombre.

* Los dibujos de reconstrucciones que los evolucionistas hacían sobre el hombre del Neardenthal le mostraban encorvado, como si fuera una especie de "hombre-mono". Ahora se acepta que esa supuesta postura encorvada se debía a una enfermedad y que el Neardenthal es sinónimo de la raza humana. En otras palabras, se había observado el esqueleto de un hombre que padecía alguna enfermedad. Pero en 1958, A. J. E. Cave concluyó y demostró, tras un examen realizado al Hombre de Neandertal, que solo era un anciano que sufría de artritis. Hoy el Hombre Neandertal es clasificado como Homo Sapiens, totalmente humano.

* Australopithecus. Hay diversas variedades, siendo el más conocido el Australopithecus Afarensis, popularmente conocido como el fósil "Lucy". Sin embargo, estudios del oído interno, cráneo y huesos han mostrado que Lucy era sencillamente un chimpancé pigmeo.

* El Homo erectus. Sus restos han sido encontrados por todo el mundo y en los mismos escenarios y en los mismos estratos geológicos que el resto de humanos corrientes y ordinarios. Es decir, que el homo erectus convivía tranquilamente y al mismo tiempo con el ser humano normal, por lo que no es ningún antepasado remoto. Los estudios han demostrado que era igual que el Homo Sapiens actual.

* El Ramapithecus. Se ha reconocido oficialmente que era meramente un tipo extinguido de orangután.

* El Homo habilis se considera que está formado por un conjunto de piezas mezcladas que en realidad pertenecen a distintos tipos de criaturas, tales como el Australopithecus y el Homo erectus, entre otros, por lo cual no es visto como una clasificación válida. En cualquier caso, todos los restos hallados de Habilis eran de monos.

* El Hombre de Nebraska. De un solo diente encontrado, los evolucionistas trazaron el dibujo de un ser completo que supuestamente había habitado hacía 1 millón de años, para lo cual verdaderamente hay que tener una imaginación prodigiosa. Al final fue un fraude ya que se descubrió que el molar hallado en realidad pertenecía a una especie extinguida de cerdos. Algunas fuentes científicas indican que esta especie de cerdos vive todavía en Paraguay.

* Pithecanthropus. El hombre mono de Java (Sumatra, Indonesia) fue descubierto en 1891 por el evolucionista Eugene Dubois y catalogado con una antigüedad de medio millón de años. El hallazgo de Dubois consistió en una porción de un cráneo, un fragmento de fémur izquierdo y tres dientes molares. Dubois no dijo que los restos no se habían encontrado todos juntos, sino que estaban separados por más de 21 metros, en el lecho de un río, en donde había también restos de otros animales.

Muchos años más tarde el mismo Dubois reconoció el fraude; aquellos restos hallados no eran de ningún hombre-mono; se habían encontrado restos de hombres modernos en el mismo lugar. Los huesos del hombre de Java eran humanos y la pieza craneal era de procedencia animal, de un mono.


- En 1926 se descubrieron los restos de otro supuesto hombre-mono en Java. De nuevo se armó mucho revuelo en la Arqueología oficial. Sin embargo, la pieza descubierta al final resultó ser la rótula de un elefante extinto.

* El Eoanthropus Dawsoni (El hombre de Piltdown). Fue exhibido por la comunidad científica oficial como el eslabón perdido durante 40 años. Sus restos fueron encontrados en 1912 en Piltdown, Inglaterra, y presentados por 14 años en el Museo Británico como el eslabón perdido, con una supuesta antigüedad de 500.000 años.

Pero en 1953 los científicos John Winer y Samuel Oakley examinaron los restos de Piltdown y descubrieron el fraude: la mandíbula era de un orangután, y el cráneo era de un hombre moderno. Los dientes habían sido limados, y tanto los dientes como los huesos habían sido manipulados con sustancias químicas para falsear la identidad y la antigüedad de los restos.

Es decir, dicho en otras palabras, los autores de ese supuesto descubrimiento científico, habían cogido una calavera por ahí y la habían pintado, para darla sensación de antigüedad. Y de ahí pasó directamente al Museo Británico, sin ningún problema.

* El Sinanthropus Pekinensis (Hombre de Pekín). Fue descubierto en la década de 1920, en una cueva, cerca de Pekín, en China. Se encontraron restos de varios individuos, cráneos de monos, y restos de fuegos domésticos.

Se sabe que para muchas tribus y poblaciones antiguas, los sesos de mono, cocinados al fuego, eran un manjar exquisito. Y ese es todo el misterio, que había unas tribus nativas que comían sesos de monos, y que se han encontrado restos de esos monos, restos de los nativos, y restos de los fuegos empleados.

Durante la 2ª guerra mundial, aprovechando el caos de la contienda, se hicieron desaparecer los restos. En 1959 se rehizo una cara del hombre de Pekín para documentales científicos, y es lo único que hay; de manera que actualmente no existe ninguna prueba válida sobre esa supuesta especie. Se llevaron las piezas de Pekin antes de que alguien descubriera que era un fraude.

* El Zinjanthropus. En 1959, Louis B. Leakey anunció el hallazgo de los restos de un hombre primitivo en África, datado en 1 millón de años. Antes de su muerte en 1972, Leakey reconoció el fraude y afirmó que el cráneo encontrado era de un mono.

* El hombre de Heidelberg.. Hallado en Alemania, fue datado con una antigüedad de 3 millones de años. Todo se basaba en una quijada. De nuevo de una mandíbula reconstruyeron el dibujo de un individuo completo, con cejas marcadas y nariz aplastada, pero al final el maxilar resultó ser de un hombre normal.



5- Aunque los primeros indicios de un patrón morfológico humano se remontan, indirectamente, a las huellas de Laetoli de hace 3,6 millones de años, los restos fósiles más indiscutibles datan de unos dos millones de años caracterizados no sólo por su morfología, sino por estar asociados a una industria lítica sencilla, que ha llevado a los paleoantropólogos a concederles la consideración de Homo. Pero esta condición no sólo se desprende del hecho de su capacidad de elaborar herramientas, por simples que sean , tampoco del volumen cerebral, un lastre de la antropología decimonónica profundamente arraigado.

El carácter distintivo del cerebro humano no es su tamaño, sino su organización y, a falta de datos paleontológicos fiables sobre ésta, sólo podemos guiarnos por un comportamiento distintivamente humano. En Koobi Fora, en Kenia, se han encontrado los restos de una actividad de planificación y cooperación que sólo así se puede considerar. 

Hace 2,5 millones de años, los restos de un hipopótamo encontrado, probablemente, muerto, fueron meticulosamente destazados, como señalan las muescas dejadas por las herramientas en los huesos. En su proximidad se encontraron las pruebas de la existencia de una “fábrica” de herramientas en los bloques de piedra llevados allí ex profeso, y unos claros indicios de un troceo y reparto de alimentos. Estos datos nos informan de unas actividades, claramente humanas.


Pues bien, a partir de estas pruebas tan significativas y de los fósiles de los “homínidos”asociados a esta misma cultura lítica, lo que se observa en el registro paleontológico son matices de un mismo tema básico: la organización anatómica y de comportamiento inherente a la condición humana. Los distintos restos humanos datados en fechas posteriores y prácticamente continuos en el tiempo, han sido analizados, medidos, comparados y clasificados por sus diferentes descubridores con una meticulosidad infinitamente superior a la mostrada con los restos de los australopitecinos.

Desde lo que se admite como la aparición del “género” Homo, es decir, fósiles asociados a una morfología y/o a una cultura claramente humanas, se han propuesto un número variable de “especies” diferentes: Homo habilis, H. rudolfensis, H. ergaster, H. erectus, H. antecessor, H. heidelbergensis, H. neanderthalensis y, finalmente, Homo sapiens.

Las “especies paleontológicas”, es decir las basadas en restos casi siempre muy fragmentarios son, en muchas ocasiones, artefactos con una base real poco sólida o, al menos, inverificable. Pero en el caso de la evolución humana, la “compartimentación” específica de unas variaciones morfológicas cuya traducción en términos genéticos se desconoce, pero cuya comparación con la variabilidad actual, hace pensar que no resulta muy superior, es casi un acto de fe. 


La amplísima distribución temporal y espacial de una especie formada por grupos no muy numerosos, de una extremada movilidad, y muy susceptibles, por ello, a fenómenos demográficos de deriva genética justificarían más que sobradamente la variabilidad encontrada a lo largo del tiempo. Y esta posibilidad se ha visto reforzada con el reciente descubrimiento en Etiopía de un cráneo datado en un millón de años de antigüedad, con unos rasgos morfológicos “característicos” de la supuesta especie Homo erectus de China. La consecuencia que deriva de este hallazgo es que Homo erectus era un grupo casi tan variado y ampliamente distribuido como los humanos actuales.

Y, por si este descubrimiento no fuera suficiente para derribar los tópicos árboles filogenéticos cargados de especies que se extinguen o que ascienden gradualmente en status humano a medida que cambia ligeramente su aspecto o progresa su tecnología, un también reciente hallazgo, ha sorprendido a los paleoantropólogos constructores de dichos árboles. Se trata de tres pequeños cráneos, acompañados de industria lítica muy primitiva encontrados en Dmanisi, en el Cáucaso y datados, nada menos, que en ¡un millón setecientos cincuenta mil años! En algunas características los diminutos nuevos cráneos se asemejan a H. habilis, un homínido africano que algunos consideran ancestral a Homo erectus.

Otra prueba para hacer añicos la teoría evolutiva del origen del hombre es el fósil Sahelanthropus tchadensis,descubierto en verano del 2002 en Chad, en África Central. El hallazgo de este fósil ha sido como soltar un gato en el palomar del mundo darwiniano. En el artículo en que se hac epúblico este descubrimiento, la revista de prestigio mundial Nature admite que “esta calavera que hemos hallado recientemente podría hundir todas nuestras ideas acerca de la evolución humana”.

Daniel Lieberman de la Universidad de Harvard declaró:"este descubrimiento tendrá el impacto de una pequeña bomba nuclear".

El motivo es que aunque el fósil en cuestión tiene 7 millones de años, tiene una estructura “más humana” que el Australopithecus, una especie de simio que tiene 5 millones de años y que supuestamente es “el antepasado más antiguo del hombre”. Esto muestra que los vínculos evolutivos establecidos entre especies de mono extintas basadas en el criterio altamente subjetivo y lleno de prejuicios de “la similitud humana” son totalmente imaginarios.


Es evidente que estos especímenes subrayan la necesidad de un profundo replanteamiento de la diversidad del temprano … Homo.


6- Lo que sabemos gracias al estudio del ADN

El estudio de ADN rescatado de fósiles de neandertales como el histórico “Feldhofer” encontrado en Alemania en 1856 o el de un resto infantil del norte del Cáucaso apoya la ampliamente admitida pero todavía controvertida visión de que los humanos modernos tuvieron poca o ninguna mezcla con los Neandertales, según William Goodwin de la Universidad de Glasgow y sus colegas.

La hipótesis de la “Eva mitocondrial” de Wilson y Caan que ya ha sido incorporada a los libros de texto, parece haber arraigado firmemente en la comunidad "oficial" de Paleoantropólogos aparentemente deslumbrados por su aureola de "ciencia dura", es decir, basada nada menos que en datos moleculares.

Según tal hipótesis, el hombre moderno desciende, en su totalidad, de una "Eva" que habría vivido en África hace unos 200.000 años. Sus descendientes se habrían extendido por el mundo y habrían sustituido, o lo que es igual, exterminado, a todos los hombres previamente existentes desde África a Siberia, desde Europa hasta Extremo Oriente...

Para esta, al parecer, extendida concepción se trataría, no ya de un extermino total como el de los pobres neandertales aplastados por una población muy superior en número, sino del caso contrario: la "sustitución" total de poblaciones adaptadas biológica y culturalmente a entornos muy variados por pequeños grupos inconexos procedentes de un medio tropical. Aunque tal proceso resulta totalmente irreconciliable con el más elemental sentido común, está basado en datos "rigurosamente científicos".




7- En resumen, el registro fósil muestra que las especies de seres vivos aparecieron de repente y perfectamente formadas, y no siguiendo un proceso pasando de formas primitivas a formas avanzadas tal y como defiende la evolución.

8- Robert Carroll, experto en palenteología de vertebrados y evolucionista convencido, ha admitido que por el momento la esperanza darwiniana no ha quedado satisfecha por descubrimientos fósiles: A pesar de más de un siglo de intensos esfuerzos de recolección de datos desde la muerte de Darwin, el registro fósil todavía no ofrece la imagen de infinitos eslabones de transición que él esperaba.

Durante mucho tiempo, el coro evolucionista ha estado propagando la tesis sin fundamento de que hay muy poca diferencia genética entre humanos y chimpancés. En todos los artículos evolucionistas se pueden leer frases como "somos idénticos en un 99% a los chimpancés" o "sólo un 1% de ADN nos convierte en humanos". Aunque no se ha hecho ninguna comparación conclusiva entre los genomas de humanos y chimpancés, la ideología darwinista les ha llevado a asumir que hay muy poca diferencia entre las dos especies.Un estudio de octubre del 2002 reveló que la propaganda evolucionista sobre este tema es, como en muchos otros, completamente falsa.

Los humanos y los chimpancés no son "idénticos en un 99%", tal y como predica el cuento evolucionista. La similitud genética es, en realidad, de menos del 95%. En una noticia divulgada por CNN.com, titulada “Humanos y chimpancés son más diferentes de lo que se pensaba”, se puede leer lo siguiente: 

9- Según un estudio genético reciente, hay más diferencias entre los chimpancés y los seres humanos de lo que secreía en un principio.Los biólogos han defendido largamente que los genes de los chimpancés y de los seres humanos son idénticos en aproximadamente un 98,5%, pero Roy Britten biólogo del Instituto de Tecnología de California, dijo en un estudio publicado que tras comparar los genes mediante un nuevo sistema resulta que la similitud genética entre humano y chimpancé es sólo de un 95%.

Britten se basó en un programa informático con el que comparó 780,000 de los 3000 millones de pares básicos en la hélice del ADN humano con los del chimpancé. Encontró más faltas de correspondencia que los investigadores anteriores, y concluyó que al menos un 3,9% de las bases de ADN eran diferentes. Esto le llevó a la conclusión de que hay una diferencia genética fundamental de entre y 5% entre estas especies.



10- New Scientist, una revista líder en ciencia y ferviente defensora del darwinismo, publicó el fragmento siguiente en un artículo titulado “La diferencia entre ADN humano y de chimpancé se triplica”:

Según nuevas comparaciones del ADN humano y de chimpancé, somos más únicos de los que se creía anteriormente. Se ha defendido durante mucho tiempo que compartimos el 98,5% de nuestro material genético con nuestros parientes más próximos, pero parece que esta información es errónea. De hecho, compartimos menos del 95% de nuestro material genético, lo que significa que la variación entre nosotros y los chimpancés es 3 veces mayor de lo esperado.

El biólogo Boy Britten y otros evolucionistas continúan evaluando el resultado desde el punto de vista de la teoría de la evolución, pero en realidad no hay ningún motivo científico para ello. Ni el registro fósil ni los datos genéticos o bioquímicos respaldan la teoría de la evolución. Al contrario, las pruebas muestran que las diferentes formas de vida aparecieron en la Tierra bastante de repente y sin ningún ancestro evolutivo, y que sus sistemas complejos demuestran la existencia de un diseño inteligente.




4 comentarios:

  1. Está claro que los presupuestos de Darwin quedaron obsoletos. También al leerte quedó claro que cualquier BULO puede llegar a mucho más y todos creérnoslo sin dudarlo....he ahí que en muchos aspectos igual nos hemos dejado llevar por teorías ó presupuestos totalmente carentes de fundamento!!!. Extensa investigación y documentación...veremos si llega otro "Darwin" que revolucione de nuevo nusetro mundo!!!!.

    fdo: nuevo gris oscuro

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  2. evolucionsmo, falsa ciencia y falsa fe. RP Baliña
    www.youtube.com/watch?v=HFZ9eWele-c

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  3. que gran aporte, te faltaron las investigaciones del fallecido Lloyd Pye

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  4. Qué complicado es dilucidar el pasado... sobre todo con tantos dispuestos a cometer fraude o por un poco de fama o ser totalmente negativos por... muchas razones. La teoría de la evolución tendrá que seguir modificándose, pero no hay duda de que hoy tiene más certeza que cuando fue planteada... hasta es posible que se demuestre que de un antepasado muy lejano se hayan creado diferentes caminos para llegar al hombre actual, pero para continuar acercándonos a la verdad es necesario que la investigación no se detenga ; ).

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